Día 1: el Puente de Carlos y la Ciudad Vieja
El primer día nos dirigimos bordeando el río Moldava hacia el famoso puente de Carlos, que nos conecta con la Ciudad Vieja. Caminamos paralelos al río Moldava, encontrando zonas verdes, bares y cafeterías cercanas al río, pasando delante del Museo Kampa. Y llegando al puente por calles estrechas, al que accedemos por unas escaleras, nos encontraremos con gran cantidad de gente haciendo turismo, y es como si nos trasladáramos a la Edad Media, con la gran cantidad de estatuas que encontramos a ambos lados, y con el río corriendo debajo; es espectacular, podemos hacer cientos de fotos con distintas perspectivas, y, al final, ya en la entrada de la Ciudad Vieja, la torre bajo cuyo arco accedemos a la zona más interesante. Comienza una maraña de calles estrechas con múltiples establecimientos de todos los tipos: bares, restaurantes, clubs de noche, tiendas de vidrio, museos… Es obligatorio perderse por estas calles y disfrutar de todo lo que nos ofrecen; al final llegaremos a la Plaza de la Ciudad Vieja, donde encontramos el famoso Reloj Astronómico, la Iglesia de Týn, embutida entre edificios (de hecho, hemos de atravesar un edificio para llegar a la entrada). La plaza, muy concurrida, tiene una escultura de un líder religioso, Jan Hus, uno de los precursores de la iglesia protestante y contrario al catolicismo.


El barrio judío
Ahora toca ir al barrio judío: desde la plaza de la Ciudad Vieja tomamos la calle Kaprova en dirección al río, giraremos a la derecha hacia la calle Široká, y encontraremos primero el antiguo cementerio judío (podemos ver las lápidas desde la calle); al lado se encuentra la sinagoga histórica y el monumento del Holocausto. En la siguiente calle a la izquierda se encuentra el Ayuntamiento Judío con sus dos torres; hay algunas tiendas de suvenires, donde entre otras cosas nos ofrecen el “gólem”, figuras de barro con forma de monstruo que se ponían delante de las hogueras y las sombras que proyectaban asustaban a los visitantes inesperados. Siguiendo por Široká llegaremos a la escultura de Kafka y a la Sinagoga Española, que es obligatorio visitar. Como ya será hora de comer, podemos buscar algún restaurante, nosotros encontramos el restaurante Upivrnce, cuyo dueño se dedica a hacer





Día 2: el Castillo de Praga
El segundo día lo reservamos para subir al Castillo de Praga; nos esperaba un paseo con una gran pendiente recorriendo calles típicas de la ciudad, con suelo de pavés, vías de tranvías, plazas y casas típicas. El día era caluroso y sudamos lo suyo para llegar. Nos encontramos con un complejo bastante amplio con una mezcla de edificaciones bastante curiosa, con la catedral dentro de la fortaleza y con un gran dispositivo de seguridad. El acceso es libre para todo el recinto, excepto para el interior de la catedral. Las vistas de la ciudad eran impresionantes.





Día 3: excursión a Kutná Hora
El tercer día hicimos una excursión a Kutná Hora, famosa por la Capilla de los Huesos de Sedlec, anexa a un cementerio donde dicen que hay varias capas de enterramientos; todo sucedió cuando un ‘listo’ se trajo un puñado de tierra santa desde Jerusalén y la depositó en este camposanto: en aquella época la gente pagaba por enterrarse en tierra santa y los que gestionaban este cementerio se hicieron de oro. Dado que no había espacio para más sepulturas, decidieron sacar los restos y almacenar los huesos en el sótano de la capilla; allí se fueron amontonando en pirámides hasta que un ‘artista’ se dedicó a hacer distintas esculturas con ellos, desde una lámpara al escudo del señor de las tierras. En Kutná Hora, una pequeña ciudad de apenas veinte mil habitantes, además del osario encontramos una catedral de grandes dimensiones que construyeron los mineros de la zona en un intento de rivalizar con la misma Praga; arquitectónicamente parece perfecta, pero los cuadros e imágenes de su interior son bastante cómicos. En este lugar también podemos apreciar numerosas construcciones, monumentos, edificios históricos que la han llevado a ser declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO. No es mala idea visitarla, sobre todo porque está cerca de Praga, aunque lo que más me gustó fue el restaurante donde comimos.




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📍 Calificación de Praga, República Checa, Chequia
| Atractivos/Lugares de interés (25%) | Muy Bien |
|---|---|
| Gastronomía (15%) | Bien |
| Ambiente/Vibra (15%) | Muy Bien |
| Transporte/Accesibilidad (15%) | Muy Bien |
| Calidad-precio (15%) | Bien |
| Limpieza/cuidado (15%) | Bien |
Total: 8.5/10