


De la Alameda de Cervantes a la Plaza Mayor
Nuestro itinerario partió de la Alameda de Cervantes, un gran parque con mucha sombra que es un auténtico pulmón. En él además podemos disfrutar de su rosaleda, del quiosco de la música y de la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad. Su extremo este marca el comienzo del casco antiguo; desde este punto nos adentramos en Soria y seguimos la calle Marqués de Vadillo en dirección a la Plaza Mayor. En el camino observaremos las edificaciones típicas de la zona con sus balcones acristalados para aprovechar bien la luz y protegerse del frío y la lluvia. En el recorrido podemos desviarnos a derecha e izquierda y adentrarnos un poco por sus calles. Por ejemplo, girar hacia el sur por la calle Diputación y llegar a la Iglesia de San Juan de Rabanera, de románico tardío. De allí volveremos por la calle San Juan hasta llegar a la Plaza Mayor, donde encontramos la Fuente de los Leones en el centro, y las edificaciones del Ayuntamiento y del Teatro Palacio. En la plaza hay algunas terrazas donde tomar un café o algún refresco.


Hacia el Duero y la Concatedral
Desde aquí podemos dirigirnos hacia el río Duero a través de la calle Mayor y de la calle Real, pasando por las ruinas de la Iglesia de San Nicolás, llegando a la Concatedral de San Pedro de Soria, en la plaza del mismo nombre. Al final de la avenida están el río Duero y el Puente de Piedra Medieval. Ahora toca volver, mejor hacia la Plaza Mayor y buscar un sitio donde comer y reponer fuerzas. Si ya estamos cerca del mediodía, podemos tapear y comer, por ejemplo, en el Mesón Castellano, donde degustar los torreznos, el lechazo, cabrito, migas… sentados al aire libre con unas muy buenas vistas.


Por la tarde
Después de la comida (y, si es verano, una siesta en el hotel), podremos adentrarnos en la parte norte de la Plaza Mayor y callejear. Así nos sorprenderá el Palacio de los Condes de Gómara, con el Arco al final de la fachada. Desde ahí, por la calle Aguirre, giramos hacia el norte y a través de la calle Estudios accederemos a la Iglesia de Santo Domingo de Soria. Si volvemos o nos dirigimos al sur, nos encontraremos con la estatua en honor a Antonio Machado, poeta que residió en esta ciudad desde 1907 a 1913, donde escribió el libro Campos de Castilla. Desde ahí, callejeando, volveremos a las inmediaciones de la Alameda de Cervantes, volver a pasear bajo sus árboles y tomar algo en la taberna del quiosco, y llegado el momento buscar un bar para tapear, tomar unas cañas o directamente cenar.
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📍 Calificación de Soria, España
| Atractivos/Lugares de interés (25%) | Bien |
|---|---|
| Gastronomía (15%) | Bien |
| Ambiente/Vibra (15%) | Regular |
| Transporte/Accesibilidad (15%) | Regular |
| Calidad-precio (15%) | Bien |
| Limpieza/cuidado (15%) | Bien |
Total: 5.67/10