Budapest

Si Viena es la ciudad imperial, ¿qué puede decirse de Budapest?. En mi opinión la capital húngara supera a la austriaca, ambas compartieron la capitalidad durante la vigencia del imperio Austro-húngaro, algo que se nota en la amplitud y calidad de sus construcciones. Las dos tienen al Danubio como centro, en el caso de Budapest su nacimiento fue consecuencia de la unión de Buda y Pest, barrios separados por el rio, el primero situado en la colina y donde se construyeron los palacios imperiales y el segundo en la llanura donde se concentraba el comercio y la economía, entre ambas se construyeron los puentes que las unen.

Tras la derrota en la I Guerra Mundial el imperio vio reducido su territorio de forma importante. Aunque nos sorprende que en la mente de los húngaros aún está latente la idea de recupérarlo todo y volver a su anterior esplendor. De hecho en nuestra anterior visita a Eslovaquia nos explicaban que Hungría sigue manteniendo sus símbolos en su bandera y que los húngaros no aceptan la existencia de Eslovaquia. Algo que de alguna manera une a ambos países fue su comportamiento durante la segunda guerra mundial apoyando a la Alemania Nazi, para luego cambiar la chaqueta y querer hacerse amigos de los soviéticos. Aunque hay que recordar que en los años cincuenta los húngaros se rebelaron contra el dominio soviético, saliendo a la calle, pero esa revolución fue aplastada por los tanques soviéticos. Uno de los días de nuestra visita se celebraba la fiesta nacional con alusiones a esa revolución, exposiciones fotografícas,….

La comida es la propia de esta zona europea, platos contundentes a base de carne, el más famoso el gulasch, la sopa de tomate, el risotto de pato, las salchichas,… Acompañadas de un vino blanco o tinto de la tierra o de una fresca cerveza.

Día 1.

Cómo llegamos a medio día, comenzamos la tarde en una lugar próximo a nuestro apartamento en el Barrio Judío, la Gran Sinagoga de Budapest creo que la tercera más grande del mundo. Esperábamos mayor presencia policial por el estado de guerra entre Israel y Hamas, sin embargo tan solo había dos policías. En sus patios pudimos ver el árbol de la vida y el cementerio, no entramos porque estaba cerrada al ser sábado. Desde ahí nos dirigimos hacia el sur por la gran avenida del Museo llegando al Museo Nacional Húngaro donde había una exposición de fotografía, la entrada era en parte gratuita con lo que pudimos acceder a alguna de las exposiciones con fotografías de la revolución o levantamiento de los años cincuenta frente a la URSS. Continuamos la avenida hacía el rio Danubio, y al llegar nos encontramos con un imponente edificio el Mercado Central, conviene visitarlo para apreciar su grandeza y la gran variedad de productos que se ofrecen. Al lado cruzando el rio se encuentra el puente de la libertad, hecho en acero y pintado de verde. Cruzando a la otra ribera podemos distinguir el Balneario Gellért, de aguas termales, que es algo casi obligado al visitar esta ciudad, recordar llevar el bañador y una toalla. Volvimos a cruzar el puente y seguimos hacia el norte bordeando el rio, nos encontramos con diversos establecimientos de restauración con sus terrazas, y los barcos o cruceros que recorren el rio, especialmente de noche para ver iluminados los distintos edificios: Parlamento, Palacio de Buda, Mercado central,…. Llegamos a la Plaza Belgrád, desde donde nos dirigimos hacia el noreste por calles peatonales llenas de comercios, es una parte más moderna, donde hay bastante gente. Llegamos a la noria de Budapest, parece que algo común en todas las ciudades europeas. Desde este punto hacia el este podemos ver un edificio amarillo que necesita restauración donde se encuentra el museo subterráneo del ferrocarril. Desde aquí nos dirigimos de nuevo al barrio judío para disfrutar del ambiente de los Bares en Ruinas, se trata de unos edificios que se encontraban en ruinas y que fueron renovados con materiales reciclados para construir espacios de ocio, pubs, bares,…. Tomaros una cerveza o una copa y disfrutar del ambiente nocturno.

Itinerario (Cortesía de Google Maps).

Sinagoga de Budapest.

Árbol de la vida, sinagoga de Budapest.

Puente de la Libertad.

Exposición World Press.

Museo Nacional de Hungría.

Universidad.

 

Día 2.

Comenzamos el día desde el Barrio Judío y nos dirigimos hacia el oeste hasta el rio, pasando por las mismas calles que la noche anterior. Al llegar al Danubio observamos los barcos atracados y preguntamos por el crucero nocturno, es conveniente reservar porque pronto se acaban los pases y no podemos irnos de Budapest sin esa visión de la ciudad, los precios oscilan nosotros adquirimos un pase por 15€, una hora de paseo por el rio. Seguimos por la ribera hacía el norte, viendo los edificios de Pest, llegamos al puente de las Cadenas que lo une a Buda y que fue construido por un magnate húngaro y que en esta ocasión estaba engalanado por las banderas de Hungría ya que al día siguiente se celebraba la fiesta nacional. Cerca del puente hay un monumento a los judíos que fueron ejecutados durante la segunda guerra mundial, son unos zapatos donde la gente deposita flores, los alemanes y los nazis húngaros llevaban a los judíos del gueto hasta el rio, les hacían desnudarse, dejar sus zapatos y los ataban unos a otros con alambre de espino, en los extremos las dos personas más grandes y pesadas, a éstas le disparaban en la nuca y al caer arrastraban al resto que morían ahogadas y de frio. En la ciudad se encuentran muchas estatuas con distinto significado, aquí veréis unas cuantas fotos.

Monumento a los zapatos.

Estatua del Policía.

Estatua de la princesita.

Nuestro destino principal era el Parlamento, el segundo más grande del mundo, muy parecido al británico. Dicen que en su construcción no se escatimó gasto, se presentaron tres proyectos y en lugar de elegir uno, se llevaron a cabo los tres: el más caro y ostentoso sería el parlamento y los otros serían edificios oficiales. Desde la plaza Kossuth Lajos, situada detrás, nos dirigimos hacía la Catedral de San Esteban, pero antes nos detuvimos en la Plaza de la Libertad donde se encuentra el monumento conmemorativo a los soldados soviéticos que liberaron Budapest de los nazis, monumento controvertido donde delante en el suelo hay unas maletas que conmemoran a los judíos muertos, delante de él hay dos estatuas de los presidentes Reagan y Busch que significan el acercamiento de este país a los EEUU y que es la contrapartida a la dependencia soviética.

(Cortesía de Google Maps).

Llegamos a la Catedral de San Esteban, magnífico edificio al que se llega por una calle peatonal, donde encontramos la escultura de un policía húngaro barrigón. La entrada a la basílica es gratuita. Desde aquí nos dirigimos a la calle más famosa de esta ciudad, la avenida Andrassi donde se encuentra el edificio de la Ópera. Continuamos por esta calle principal hasta toparnos con un escenario donde se iba a celebrar el día de la nación húngara.

Ópera Nacional de Hungría.

Basílica de San Esteban.

Parlamento de Budapest.

A continuación nos dirigimos hacia el sur hasta llegar al famoso Café New York, donde una cola nos indicaba lo concurrido que estaba, dicen que lo importante es ver su interior, que las consumiciones no son nada del otro mundo pero valen su precio.

Café New York.

Interior Café New York.

Restaurante Menza.

Vino tinto Húngaro.

Día 3.

Partimos de nuevo del Barrio Judío, y callejeando hacía el este nos dirigimos hacía el puente de las Cadenas, hay que detenerse y desde el centro disfrutar del rio y de la vista del Parlamento. Cruzamos a la otra orilla y buscamos el camino de acceso a Buda. Hay tres posibilidades coger el funicular que cuesta unos 4€ o 5€ por trayecto y persona, buscar unas escaleras mecánicas que no logramos localizar, o ir subiendo a pie por la calle que discurre debajo del Bastión de los Pescadores, que es lo que hicimos. La pendiente no es excesiva y en unos quince minutos estábamos a la entrada del Bastión, subimos las últimas escaleras y nos encontramos con una gran plaza donde convergían la Iglesia de Matías, neogótica, y el famoso Bastión de los Pescadores con sus siete torreones.

La vista desde este monumento es magnífica, podemos ver la orilla opuesta con el edificio del Parlamento, el Puente de las Cadenas, la Catedral de San Esteban,… y el gran barrio de Pest.

Puerta principal Sinagoga

Puente de las Cadenas.

Rio Danubio.

Paseamos por el Bastión, disfrutando de las magníficas vistas y nos dirigimos hacia el Palacio Imperial de Buda, complejo palaciego con distintos edificios, con estatuas conmemorativas de reyes y dignatarios, con sus plazas y jardines, y sobre todo con la panorámica que nos ofrece esta posición privilegiada, si nos asomamos al este veremos Pest y si nos asomamos al oeste otro tipo de ciudad, donde predominan los palacetes y chalets. Aquí pasamos varias horas, y como era la fiesta nacional nos encontramos con el desfile de un batallón de soldados de época, con una boda con trajes típicos e incluso con un cambio de guardia en uno de los edificios gubernamentales.

Parlamento desde Buda.

Parlamento desde el rio.

Vista de Pest desde Buda.

Tocaba bajar e ir a comer, habíamos reservado en el Restaurante Menza, famoso establecimiento cerca de la Avenida Androssy donde se pueden degustar los platos típicos húngaros y sus vinos, allí tomamos un gulasch y un risotto de pato acompañados de un vino tinto de uva merlot. Buena comida y buen servicio, en un ambiente acogedor y tranquilo, aunque siempre se echa de menos que nos hablen en español, debiendo recurrir al inglés.

Iglesia en Buda.

Palacio imperial.

Palacio imperial en Buda.

Por la noche nos esperaba el crucero por el Danubio, una hora en un barco abarrotado que nos permitió tener la vista nocturna de la ciudad con sus principales monumentos iluminados y algunos de ellos engalanados con los colores de la bandera nacional. Tras el paseo en barco nos dirigimos hacia los Bares en Ruinas para despedir la noche.