París en tres días.

PARÍS EN 3 DÍAS

La capital de Francia, icono de la libertad y del amor, Lutecia para los galos y los romanos, cuna de los derechos y libertades del mundo,… y mucho más, esto es PARÍS. Porque además es un lugar monumental: iglesias, teatros, palacios, museos, galerías, parques, calles llenas de vida, bares, pastelerías y restaurantes con las pequeñas mesas y las sillas orientadas hacia el exterior.

Intentamos ver lo máximo posible en tres días, pero evidentemente es imposible, las distancias son grandes y al hacerlo caminando al final de cada jornada habíamos recorrido unos veinte kilómetros. Tan solo entramos al museo del Louvre y a Notre Dame, esta gratis, en ambos casos con entradas adquiridas previamente aunque eso no nos libra de la cola, más rápida, a ello le sumamos el preceptivo paseo en en barco por el Sena que nos permite otra visión de la ciudad.

Torre Eiffel iluminada.

Vista desde el rio Sena

Notre Dame.

La comida en París no es problema, a la gran oferta de la restauración francesa se añaden muchos restaurantes vietnamitas y japoneses, a parte claro de las pizzerías y la comida turca. Los desayunos café y cruasanes, como decimos en español, a parte hay una gran variedad de dulces, pasteles y también bocadillos, porque aquí el pan es importante. Ojo, se puede comer bien sin gastar demasiado pero si queremos probar cosas buenas hay que pensar en como mínimo treinta euros por persona más la cerveza o el vino, que son las que encarecen más. El agua siempre del grifo, muy buena, gratis en todos los establecimientos.

 

Plato de comida Vietnamita.

Plato francés, demasiado queso.

Tartar de pato.

Respecto a donde dormir, hemos de advertir de que es muy caro y más cuando te acercas al entorno de la Isla de la Ciudad, un hotel de tres estrellas ronda los doscientos euros por noche y las habitaciones son más bien pequeñas, una alternativa los apartamentos o los aparta-hoteles, aunque no bajan demasiado los precios. Lo que si hay que intentar es centrar la residencia, yo ahora elegiría el Barrio Latino o el Mareis, porque pernoctar cerca de la torre Eiffel o en el polo opuesto La Bastilla es tener que andar bastante o bien utilizar el metro o el bus. Los taxis, Bolt y Uber son una alternativa, yo desde luego prefiero Bolt porque la aplicación te da un precio fijo y además ofrece otras alternativas como el taxi. Pero recordar que el tráfico es bastante intenso, continuamente hay embotellamientos y las sirenas de la policía, ambulancias y bomberos son algo continuo, incluso llega a ser insoportable. ¡¡Ah!!, ojo con las bicicletas que tienen prioridad y pueden circular en ambos sentidos incluso en calles de sentido único.

Iglesia de Saint-Étienne-du-Mont, Barrio Latino.

la Cour Damoye, una encantadora calle empedrada.

Barcazas en el rio Sena

Para comenzar la visita podemos apoyarnos en los Free Tour, hay muchas empresas que los ofertan y más o menos son los mismos. Los recorridos giran en torno al mueso del Louvre y de Notre Dame, y al menos al que nos unimos nos ilustró de la historia de Paris y de Francia, con lo que en las dos horas no se pudo ver demasiado. Al final pagas lo que consideras, y siempre caes en otro tour que ellos hacen pero este ya pagando, debemos informarnos bien de su contenido porque al final no sales demasiado contento. No doy nombres porque son chicos jóvenes que se están ganando la vida. Lo bueno es que nos ofrecieron un ticket de barco a quince euros cuando el precio normal es de dieciocho. Hay que advertir que las colas para acceder al barco son grandes y sin orden. Salimos de Eiffel, llegamos hasta la isla de la Cite y continuamos hasta más allá de la Bastilla en un recorrido que recomiendo hacer cuando está próximo el anochecer para ver desde el rio la torre Eiffel iluminada.

Icónico Grand Palais, Puente Alejandro III, desde el Sena

Museo de Orsay (Musée d’Orsay) desde el rio.

Cúpula del Palais de l’Institut de France

DÍA 1: Iconos Clásicos: Notre Dame, el Louvre, el Ayuntamiento, el barrio de Maries

Mañana: Isla de la Cité, Notre Dame y Sainte-Chapelle

Salimos del hotel sin prisas, caminando despacio y disfrutando de los edificios y de los bulevares parisinos, primero buscamos una cafetería donde desayunar: un café y un cruasán. Hay muchas bajo el nombre de boulangerie donde puedes comprar pan, dulces, bocadillos,(a buen precio y de buen tamaño),… Llegamos a la plaza de la Bastilla, en su centro está la columna de Julio, construida entre 1833 y 1840, en ella están inscritos los nombres de las 615 víctimas de las jornadas revolucionarias de julio de 1830. Está rematada por «el Genio de la Libertad», una estatua de bronce dorado. En nuestra visita la columna estaba rodeada de las banderas de los países del mundo.

Bajamos por la Avenida de Enrique IV hasta el rio Sena, que cruzamos por el puente de Sully hasta la isla de San Luis. Una alternativa es seguir por la ribera hasta la siguiente Isla de la Ciudad donde se encuentra la catedral de Notre Dame, gran obra del gótico medieval ahora reabierta tras su restauración. Hay que detenerse frente a su fachada y admirar el monumento, otro día vendremos con entrada para visitarla. Después nos acercamos a la Iglesia de Sainte Chapelle, ( Capilla gótica del siglo XIII famosa por su torre sin paredes), y al Palacio de la Concergieri que fue convertido en prisión real, con su icónica fachada sobre el Sena.

La Conciergerie, Isla de la Cite.

Hôtel de Ville (el Ayuntamiento de París).

La Sainte-Chapelle (Santa Capilla), monumento gótico, Île de la Cité.

Cruzamos de nuevo el rio por uno de sus puentes, y nos encontraremos con el magnífico edificio del Ayuntamiento, Hotel de la Ville, con su fachada neorrenacentista y su plaza histórica. Aquí comienzan muchos de los free tour que recorren el centro de Paris.

Para comer lo mejor es adentrarse por el Barrio de Le Marais, Barrio Judio, y eligir un restaurante, hay franceses, vietnamitas, japoneses, italianos,…. Comida internacional. Restaurante recomendado: L’As du Fallafel (Barrio de Le Marais), donde se puede pedir: Pita Falafel especial (pan de pita relleno de falafel crujiente, berenjena asada, col y salsa tahini).

Tarde: Ópera Garnier, Plaza Vendome,…

Por la tarde nos acercamos a la Ópera Garnier y a la Plaza Vendôme. La primera con su fachada e interior neobarroco de la Gran Ópera (escalinata de mármol y sala dorada que inspiró ‘El fantasma de la Ópera’). Detrás se encuentran las famosas Galerías Lafayette: Cúpula Art Nouveau de cristal y hierro. Recomendamos subir a la 7.ª planta para disfrutar de unas maravillosas vistas panorámicas y gratuitas. Recorrer las calles que parten de la plaza de la ópera hacia el Sena, la Calle de la Paz con tiendas exclusivas, muchas joyerías y muchos cochazos de los potentados y potentadas que hacen sus compras, todo muy vigilado. Siguiendo hacia el Sena llegamos a la Place Vendôme, donde está uno de los hoteles principales de la ciudad, el Hôtel Ritz. En el centro encontramos una columna construida con el bronce de los cañones capturados a los ejércitos ruso y austriaco durante la batalla de Austerlitzde, la estatua de Napoleón corona la columna. Otra de las avenidas interesantes es la Avenida de la Ópera, podemos deambular observando las tiendas de los ricos y los grandes vehículos aparcados delante de ellas. Si seguimos por la Calle des Petits Champs llegaremos a la Plaza de las Victorias, al jardín del Palacio Real y al final al Museo Picasso.

Columna Vendôme

Plaza de la Concordia.

Estatua que representa a Marsella

 

Nosotros optamos por ir en sentido contrario, bajamos hasta la plaza de la Concordia, donde destaca el Obelisco egipcio de 3.000 años y las fuentes monumentales. A su izquierda, dirección Este, están los Jardines de las Tullerías, parque de estilo francés ideal para descansar junto a sus estanques, al final justo delante del Louvre está un pequeño Arco del Triunfo que Napoleón mandó construir mientras se terminaba el Arco del Triunfo de los Campos Elíseos.

Seguiremos hacía el oeste por la Avenida de los Campos Elíseos, pero giraremos hacia el sur para pasar delante del Gran Palacio de París, sede de numerosas exposiciones y utilizado en los últimos Juegos Olímpicos celebrados en París. Se trata de un Palacio modernista de 1900 con una bóveda acristalada. Si seguimos esta avenida y cruzamos el rio estaremos en los Inválidos, complejo arquitectónico situado cerca de la escuela militar y creado originariamente como residencia para soldados y militares franceses retirados, alberga los restos mortales del emperador Napoleón Bonaparte.

Obelisco de Luxor, plaza de la Concordia.

Arco de Triunfo del Carrusel.

Fachada principal del Petit Palais

Seguiremos hacia el oeste para llegar a los Campos de Marte, jardines dominados por la impresionante estructura de la Torre Eiffel. Famosísima construcción de hierro de 330 metros construida en 1889 para la Exposición Universal por Eiffel. en la misma torre tenía su oficina. Para visitarla es recomendable adquirir previamente la entrada, hay distintas posibilidades y precios, al menos subir a la segunda planta para disfrutar de las vistas panorámicas. Frente a la torre en dirección norte se encuentra la Plaza del Trocadero, desde la que se tiene unas vistas impresionantes de la torre. El recorrido desciende por sus jardines de estilo inglés hacia la orilla del Sena.

Desde aquí, si tenemos fuerzas, podemos acercarnos en un paseo de un poco más de media hora hasta el Arco del Triunfo partiendo de la Plaza Trocadero. Veremos la inmensidad de este monumento mandado a construir por Napoleón Bonaparte en 1806 para conmemorar la victoria en la batalla de Austerlitz.

Es momento para coger uno de los barcos que navegan por el Sena, está cercano el anochecer y tomarlo a esta hora nos permitirá no solo una visión de los principales monumentos de la ciudad desde el rio, sino que a la vuelta coincidiremos con la Torre Eiffel iluminada. Recordar que es conveniente adquirir el billete con antelación y que la organización no es demasiado buena, hay bastantes aglomeración sobre todo en el momento de entrar en la embarcación.

Estamos lejos de la Plaza de la Bastilla, hemos de tomar algo antes de continuar, en la calle de Rívori, que va paralela al rio y nos lleva hasta la Bastilla, existen numerosos establecimientos para tomar algo, desde restaurantes a puestos de bocadillos, el pan en Francia es muy importante. Nosotros paramos en Le Rempart Bastille, un café-restaurante con variedad de comida y con un personal muy agradable. En casi todos los establecimientos hay descuentos en la cerveza si se consume antes de las nueve de la noche.

DÍA 2: Plaza de la República, Montmatre, Corazón de Jesús,…

Hoy iremos al famoso barrio de Montmatre, el barrio de los pintores y de los cabaret. Partimos de nuevo, tras nuestro café con cruasán, de la Plaza de la Bastilla subiendo por el Bulevar Richard-Renoir, donde encontramos un mercadillo similar a los españoles. En él se ofrece de todo: ropa, verdura, carne, pescado, quesos, vinos, antigüedades,… merece la pena porque es una oportunidad de conocer la cultura, la gastronomía y las costumbres de este país. Seguiremos hasta la Plaza de la República, donde nos sorprendió encontrar gente del mundo vestida con los trajes típicos de sus países, es domingo y se celebra la Fiesta de Paris y un festival cultural.

Sagrado Corazón. Montmatre.

Panorámica desde el Sagrado Corazón.

Sagrado Corazón.

Tras casi una hora de caminata llegamos a Montmatre, calles estrechas en cuesta, pequeñas plazas. Se trata de un famoso y bohemio barrio de París situado en una colina de 130 metros de altura, donde encontraremos algunos lugares de interés, el principal la Basílica del Sacré-Cœur, a la que podemos acceder en un funicular o bien callejeando como nosotros hicimos, desde aquí se tiene una panorámica espectacular de la ciudad. Hay unas escalinatas que descienden desde la basílica con jardines y fuentes, y con miradores desde los que contemplar París. Antes de culminar, hemos recorrido distintas calles y plazas, como Place du Tertre, donde los pintores muestran sus obras y hacen retratos en vivo. El mítico, curioso y colorido Moulin Rouge, cabaret inaugurado en 1889. El Muro de los «Te quiero» (Mur des Je t’aime), un pequeño muro situado en la plaza Jehan Rictus con la frase ‘Te amo’ escrita en más de trescientos idiomas, ojo porque aunque está en la pequeña plaza se encuentra algo escondido. Iglesia de Saint-Pierre de Montmartre, cercana al Corazón de Jesús, histórica iglesia católica del siglo XII, una de las más antiguas de París. La Rue de l’Abreuvoir y La Maison Rose, una calle empedrada muy pintoresca y fotogénica,… Creo que más que enumerar todo lo que puede verse, lo mejor es perderse por sus calles y plazas, sentarte en una mesa y disfrutar del ambiente y de su colorido.

Tras el esfuerzo, hemos de comenzar a bajar y buscar un sitio donde comer. En esta ocasión nos detuvimos en un antiguo restaurante francés denominado Le Bon Rock, que revive el espíritu de la Belle Époque con su carpintería patinada, sus frescos, sus lámparas de araña y su ambiente íntimo. Este legendario restaurante ofrece un menú de clásicos franceses como la carrillada de ternera estofada, el magret de pato y los escargots en persillade. Buen servicio y con precios no excesivos.

Por la tarde, tras nuestra buena comida, nos dedicamos a pasear por Paris, callejeando por el barrio judío, y por la Ribera del Sena, como siempre llena de gente, especialmente jóvenes comiendo, bebiendo y disfrutando del rio. Terminamos en la calle donde se encuentran distintas instituciones como el Museo de Archivos Nacionales – Hôtel de Soubise, museo que explica la historia del archivo nacional y expone documentos importantes, mapas e imágenes. El Museo Picasso de París, edificio del siglo XVII con 5000 obras de Pablo Picasso, su propia colección de arte y su archivo. Y terminamos en la Plaza de los Vosgos, coqueta plaza cuadrada con soportales no demasiado bien conservados, donde existen cafés y restaurantes con las típicas mesas parisinas, eso sí el nivel de los presentes era de clase adinerada con los cochazos aparcados con su conductor personal esperando. Aquí presenciamos el sermón de un rabino desde el balcón de la Sinagoga Tournelles. También se encuentra la Casa de Victor Hugo, decorada con sus muebles originales y con objetos y bocetos del autor.

Sinagoga en Plaza de Vosgos

Fuente en Plaza de los Vosgos.

Estatua ecuestre de Luis XIII

Para cenar nos detuvimos en la Plaza de la Bastilla, en un café restaurante llamado Café Milou, animado café y restaurante francés, destaca por su ambiente acogedor, su terraza con vistas directas a la Place de la Bastille y una cocina casera que combina recetas francesas tradicionales con toques exóticos. Su menú incluye platos populares como la sopa de cebolla, el tartare thaï y opciones de pescado, además de una amplia selección de opciones vegetarianas y veganas.

DÍA 3: El museo del Louvre, Notre Dame y el Barrio Latino.

 

Hoy tocaba cultura, visitas al Museo del Louvre y a Notre Dame, previamente habíamos adquirido las entradas en la página web correspondiente a cada una. La catedral es gratis como casi todas los templos de Paris, el museo para los adultos y jubilados cuesta un poco más de veinte euros, siendo gratis para los jóvenes.

Pabellón del Reloj, Louvre.

Pirámide del Louvre.

Entrada al Louvre.

Primero nos dirigimos al museo intentando utilizar calles nuevas, cruzamos al otro lado del Sena y lo cierto es que no merecía la pena, por lo que en el primer puente volvimos a la otra orilla hasta la Rue de Rivoli, buscando siempre la sombra porque hacía algo de calor. Pasamos por el Hotel de la Ville y pronto llegamos a la entrada situada frente al Puente de las Artes, llegamos al primer patio, y cruzamos a la izquierda hacia el patio donde se encuentra la Pirámide de Cristal, que es la entrada principal al museo. Hicimos la cola correspondiente, aunque iba bastante rápida. Cuando visitas un museo de esta envergadura hay que hacer una planificación previa de lo que se quiere ver, actualmente podemos consultárselo a la IA, pidiéndole que te haga un recorrido por lo principal teniendo en cuenta que tan solo quieres estar un máximo tres horas, incluso puedes decirle lo que para ti es esencial: La Mona Lisa u obra original de La Gioconda de Leonardo da Vinci, las obras de pintura española, los restos arqueológicos de Egipto y Mesopotamia,…. Hemos de tener en cuenta que los franceses en la época del Imperio se han quedado con obras de arte de todo el mundo y ahora las exponen como suyas en el Lovre. Siguiendo las recomendaciones de la IA y cogiendo un plano no fue complicado ver casi todo lo que queríamos y algunas cosas más.

Tras la cultura hemos de reponer fuerzas con una buena comida, en este caso buscamos un restaurante vietnamita de los que abundad en esta ciudad, Vietnam fue colonia francesa, y tiene fama de ser una comida variada y muy nutritiva. Nos recomendaron el restaurante Ha Noi 1988, que esta en la Île de la Cité. Pequeño pero muy bullicioso y con buena comida, y sobre todo rápido, algo que no nos interesaba porque a las cuatro de la tarde teníamos programada la visita a la catedral. Por lo que tras comer buscamos un café, el famoso Shakespeare and Company Café, algo viejo y poco cuidado pero con un buen café y situado frente a Notre Dame.

Llegamos a la Plaza de Juan Pablo II delante de la catedral y ya teníamos la larga cola que serpenteaba buscando la sombra, no se si era por la hora pero todo fue relativamente rápido. Entramos en el templo e hicimos el recorrido en U sin ocupar los espacios en la nave central ya que se estaba celebrando una misa. Nos deleitamos con las vidrieras de colores, con los rosetones, las capillas, los relieves de madera,… y observamos que como todas las iglesias católicas tienen sus ‘cepillos’ donde hacer los donativos, la cantidad mínima tres euros y se podía utilizar hasta la tarjeta. Los monumentos de la Iglesia Católica son restaurados por el estado, al menos en España, pero los curas siempre piden algo más.

Al salir nos dirigimos cruzando el rio, por el sur, hacia el Barrio Latino, donde se encuentra la Universidad de la Sorbona. Barrio que debe su nombre dicen unos a que en él se hablaba latín y otros a que en él nacieron las primeras escuelas populares. Aquí la máxima sigue siendo la misma, perderse por las calles, y subir hasta encontrar el Panteón de París, Mausoleo del siglo XVIII con fachada de columnas que contiene los restos de ciudadanos franceses ilustres: Escritores y filósofosVoltaire y Jean-Jacques Rousseau ,Victor Hugo, Émile Zola y Alejandro Dumas. Científicos: Marie Curie y Pierre Curie. Figuras políticas y de la Resistencia: Jean Monnet (padre fundador de la Unión Europea),… Casi en la misma plaza además de la facultad de Derecho y otros edificios universitarios, se encuentra la Iglesia de Saint-Étienne-du-Mont, profusamente ornamentada, que combina elementos góticos y renacentistas. En el lado opuesto de esta calle se encuentran los famosos Jardines de Luxemburgo, parque del siglo XVII con jardines en disposición formal, árboles ordenados y estatuas.

 

Panteón de París

Panteón de París,

Iglesia de Saint-Étienne-du-Mont

Nos han quedado muchas cosas que ver, especialmente algunos museos y el interior de los monumentos, también la noche de París, porque andar todo el día recorriendo casi veinte kms al día nos dejaba con ganas de relajarnos y descansar tras una buena cena en una terraza al aíre libre.

Loading

Úbeda y Baeza

En la provincia de Jaén tenemos dos ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad, Úbeda y Baeza, ciudades monumentales que son una muestra del arte y de la arquitectura española tras la expulsión de los musulmanes.

Si bien ambas están en el mismo cerro, Úbeda es de mayor tamaño con calles estrechas y en pendiente, recorriéndolas sin ningún orden te llevas una sorpresa tras otra: iglesias, palacios, plazas.

Mientras Baeza parece más llana, y más estructurada, todo en torno a la plaza de la Constitución y de la Plaza de España.

Nosotros nos dedicamos a pasear por las calles de los dos municipios, dejándonos llevar, porque era seguro que nos encontraríamos numerosas sorpresas.

 

Si os gusta la cerámica podéis encontrar auténticas maravilles en su color verde original.

Hospital de Santiago en Úbeda

Escalera imperial del Hospital de Santiago en Úbeda

Oratorio y Museo de San Juan de la Cruz

Iglesia de San Lorenzo en Úbeda (Jaén)

Interior de la I. de San Lorenzo.

Palacio del Marqués de la Rambla

Vistas desde la muralla de Úbeda

Fuente de Santa María situada en la Plaza de Santa María de Baeza,

Decoración restaurante Úbeda

Marrakech

Marrakech (Marruecos)

Marrakech es una antigua ciudad imperial en el oeste de Marruecos y un importante centro económico con mezquitas, palacios y jardines. El color de la ciudad es ocre porque así está establecido por ley, la altura de los edificios no puede superar la de la gran mezquita de Kutubia (El minarete morisco de la mezquita Kutubía del siglo XII es un símbolo de la ciudad visible desde kilómetros de distancia). La población está rodeada por una gran muralla que incluye la ciudad medieval de la Medina, densamente poblada y con origen en el período del Imperio Bereber, con pasajes que parecen laberintos y animados zocos (mercados) que venden cerámicas, joyas, tejidos tradicionales, especias, cuero,… y puestos de comida, lo que hace que la mezcla de olores sea inmensa y el ruido casi ensordecedor, más con la costumbre de los vendedores de llamarte a gritos además en tu idioma, pues parecen tener un sexto sentido para identificar las nacionalidades. Para colmo el transito de motocicletas es continuo, con el riesgo de atropellos, por lo que hay que llevar mucho cuidado y caminar por la derecha pegados a los comercios.

Minarete mezquita Kutubia.

El centro neurálgico de la ciudad es la Plaza Jemaa el-Fna, que no tiene arquitectónicamente nada significativo, ya que se trata de una explanada rodeada de edificios con un máximo de tres plantas en cuyas terrazas se acumulan las mesas para que los turistas disfruten de lo que sucede en ella. Porque se trata de un lugar con vida propia, por la mañana tan solo encontramos puestos de zumos, con la fruta perfectamente colocada, con los camareros dando gritos para atraer al visitante. Poco a poco van apareciendo otros personajes: mujeres que tatúan con gema las manos y las caras, encantadores de serpientes tocando la flauta para que el reptil se levante, vendedores de animales exóticos y comunes, corros de hombres tocando tambores y panderetas para que en el centro bailen también y tan solo hombres,… Al comenzar la noche aparecen los puestos de comida, numerados, donde te ofrecen los famosos pinchitos morunos de todas las carnes menos el cerdo, o bien el couscous o el tajine, e incluso algunos se atreven con el pescado frito,…. Todo en un ambiente de venta ambulante donde los voceros compiten para llevarte a sus mesas.

Al suroeste de esta plaza se encuentra la mezquita Kutubia, cuyo minarete domina toda la ciudad. Hay que decir que no todo es la Medina, sino que esta ciudad ha crecido fuera de las murallas, sobretodo hacia el oeste donde encontramos zonas residenciales con reminiscencias francesas ya que fueron éstos los que colonizaron esta zona de Marruecos. Encontramos también hoteles de cuatro o cinco estrellas, rodeados de jardines privados y donde los turistas pasan temporadas con la pulserita de todo incluido, ellos normalmente no podrán vivir la experiencia de callejear por los zocos, calles estrechas abarrotadas de comercios y de gente, donde perderse es de lo más normal. Gracias al GPS y a Google Maps podemos orientarnos en este laberinto.

Una alternativa a alojarte en un gran hotel es hacerlo en los llamados Riad, son como casas con habitaciones situadas alrededor de un patio y una terraza común. Hay múltiples establecimientos de este tipo situados en la Medina, las habitaciones no son muy grandes y tienen un cuarto de baño bastante limitado, pero que al menos cuenta con water, lavabo y ducha,… normalmente limpios pero que deberían mejorar ya que no dan demasiada intimidad y el plato de ducha está formado por azulejos marrones que no dan demasiada confianza (nosotros compramos unas chanclas para ducharnos con tranquilidad).

Habitación en un riad.

Uno de los zocos.

Tienda de especies.

 

La vida de los musulmanes está regida por el Corán, desde su nacimiento, determina cuando son mayores de edad, la mujer al menstruar y el hombre cuando sea ‘actuar como adulto’ (¿?), se regulan como ser novios, cuando pueden casarse, cuando pueden tener hijos, a quién pueden invitar a su casas,…. Todo está normalizado, y por lo que pudimos observar hay muchos seguidores, las mujeres normalmente van cubiertas e incluso utilizan el burka,…. Todo buen musulmán ha de rezar cinco veces al día, que son las veces en las que los imanes lanzan sus plegarias desde los minaretes de las mezquitas. Las mezquitas no pueden visitarse porque están reservadas a la oración de los fieles.

 

 

Kutubia, minarete.

Entrada mezquita Kutubia.

Museo de Marrakech.

Madraza de Ben Youssef.

Corán antiguo o un manuscrito islámico histórico.

Muralla de Marrakech.

Itinerario 1

Partimos de nuevo de la Jemaa nos dirigimos hacia el sur, atravesamos la mezquita de Kutubia, cruzamos una avenida de forma muy curiosa, nuestro guía se sitúa delante abre los brazos y los coches nos dejan pasar a todo el grupo, digo curioso porque en los pasos de peatones los vehículos arrancan antes de que el semáforo cambie y casi te arrollan. Llegamos al Palacio Real, con todas sus puertas custodiadas por diversas fuerzas policiales, no se pueden hacer fotos, no se puede visitar y lo único que vemos es el muro que lo rodea. En frente encontramos:

 

  • El Palacio Badi (Palais El Badii) fue construido a finales del siglo XVI por el sultán Ahmed al-Mansour para conmemorar la derrota de los portugueses en Wed al Makhazín (la Batalla de los Tres Reyes). Según dicen era una maravilla ahora solo vemos ruinas y naranjos. Desde aquí nos desplazamos hacia el este y llegamos a la Plaza de los Hojalateros.
  • Plaza de los hojalateros, es una plaza rectangular con algo de arbolado que aparece como la entrada al Mellh o barrio judío. Es un sitio turístico lleno de restaurantes y herboristerías.
  • El Mellah (antiguo barrio judío), Según nos comentan las casas judías tienen balcones y dan a la calle, mientras que las musulmanas no tienen ventanas al exterior, sino todo hacia un patio central. Nos recomiendan no internarnos en el barrio por la inseguridad. Actualmente queda muy poca población judía ya que emigraron a Israel.
  • Palacio de la Bahía. Construido en el siglo XIX, el Palacio de la Bahía esta al noreste de la plaza de los hojalateros, y aunque podía considerarse como otra de las maravillas arquitectónicas para ver en Marrakech, en estos momentos se encuentra en reconstrucción ya que se vio seriamente afectado por el último terremoto. Este extenso complejo de más de ocho hectáreas, refleja la riqueza y el estilo arquitectónico de la época. Entradas: 100 MAD (10 €) por persona.

Itinerario 2

 

Madraza de Ben Youssef

Artesonados.

Museo de Marrakech

Patio Museo Complicidades.

Museo Dar el Bacha.

Museo Dar el Bacha, detalles arquitectónicos de estilo andalusí o neomudéjar.

Salimos de nuestro Riad, nos dirigimos a la Jemaa y desde allí a través de los zocos y orientados con el móvil llegamos a la Madraza de Ben Yousseff. A penas hemos andado un kilómetro pero hemos tardado casi media hora porque las estrechas calles están abarrotadas de turistas y nativos.

  • La Madraza de Ben Youssef. Este antiguo colegio coránico, bien conservado, con un gran patio central con un estanque rodeado por las habitaciones de los estudiantes, que a su vez se ordenan alrededor de pequeños patios a los que dan las puertas y las pequeñas ventanas. El edificio no tiene ventanas que den a las calles. Es un tesoro de la arquitectura islámica en Marrakech. Fundada en el siglo XIV y reconstruida en el XVI por la dinastía saadí, destaca por su imponente fachada, adornada con detalles geométricos y arabescos que reflejan la maestría del arte islámico. La entrada cuesta 50 MAD, unos cinco euros.
  • Museo de Marrakech. Se encuentra al lado de la madraza y según la publicidad en el se puede seguir la historia de la ciudad; sin embargo, lo que encontramos son exposiciones de pintores locales. El edificio no está tan bien conservado como la madraza, hay humedades. A destacar el patio central con una lámpara enorme de metal y color marrón. La entrada también cuesta cinco euros, pero en mi opinión no merece la pena.
  • Museo de la Confluencia (Dar el Bacha). Para llegar a este palacio hay que caminar también a través de los zocos hacia el oeste, aquí parece que las calles son más amplias, es una zona más moderna. Aún se notan las consecuencias del terremoto de hace dos años, con edificios apuntalados. Este museo se encuentra sobre un palacio, muy bien conservado. Todo está alrededor de un patio rectangular, o mejor dicho jardín, con una fuente de agua en el centro, distintas puertas en cada uno de los lados que dan a las distintas estancias donde se encuentran las exposiciones de restos arqueológicos, documentos, herramientas, armas,…. Hay que quitarse el sombrero en cada estancia cuando miras al techo porque el artesonado es espectacular, nos recuerda a la Alhambra de Granada aunque salvando las diferencias. En este palacio hay también una exposición de café, puedes degustar múltiples variedades e incluso comprar, de hecho hay una entrada libre hasta la tienda de cafés con un horario determinado. A pesar de ser el mes de febrero había gran cantidad de turistas, de todas las nacionalidades y cosa curiosa muchos parecían de alta capacidad económica, lo que no habiamos encontrado en las anteriores visitas. Para entrar hay que pagar seis euros.
  • Mezquita Kutubía. Es bastante fácil llegar a ella desde nos encontramos, la calle que seguimos hacia el sur permite la circulación de vehículos en los dos sentidos, con una acera a ambos lados, Aquí también encontramos establecimientos comerciales pero más amplios, más occidentales. Además el minarete de la mezquita es visible por lo que es difícil perderse. La mezquita no se puede visitar, tan solo se puede mirar a través de sus puertas los suelos cubiertos de alfombras y los fieles en oración. Al lado de la mezquita está el Parque Lalla Hasna y elCimetière Sidi Ali Bel Kacem.

Dónde comer.

Las calles de esta ciudad están abarrotadas de puestos de comida y de restaurantes, aunque su calidad es muy variable. En las calles de los zocos se pueden encontrar puestos donde te sirven bocadillos parecidos a los keba aunque su contenido se hace a la plancha. Cuando ves estos puestos te surgen muchas dudas acerca de la higiene con la que se hacen pues aunque la plancha lo mata todo ver como cogen los productos con la mano no incita a probarlos, hay que decir que hay sitios donde son más cuidadosos por ejemplo Sandwichis Hermanos. Como anécdota nos detuvo un vocero en la plaza Jemaa ofreciéndonos pinchos de distintas carnes y para darnos confianza nos dijo que garantizaban que estaban libres de diarrea durante tres años.

 

Desayuno en el Riad.

Tajine.

Couscous con brochetas.

Surtido de pasteles.

Nosotros nos decidimos por restaurantes tradicionales de aspecto más europeo donde degustamos: el cordero real, ( ellos dicen que aprovechan todo el cordero), las brochetas de distintas carnes menos de cerdo, platos de couscous, tajin de carne y verduras, pasteletas de verduras,… y un buen surtido de pasteles marroquíes, ah y el te que no puede faltar. Otra opción es la cocina internacional o casi internacional, de la que también hay establecimientos.

​

Respecto a la bebida como país musulmán el alcohol está prohibido y tan solo sirven cerveza y vino en unos pocos lugares. Fuimos a uno en el que nos preguntaron al llegar ¿para beber o para comer?, ahí ofrecían dos tercios de cerveza marroquí por ocho euros.

Loading

De La República a la Dictadura

La historia de España durante el SXX es bastante convulsa, en los primeros años y tras el fracaso de la Primera República se intenta crear monárquico seudo-democrático con dos partidos turnándose en el poder, los Conservadores y los Liberales, pero no tras unas elecciones limpias sino tras unos acuerdos entre ambos partidos que llegan a utilizar la compra de votos y la amenaza para conseguir sus propósitos. Todo desembocó en la Dictadura de Primo de Ribera, con la aquiescencia del monarca y con las guerras coloniales en el norte de Marruecos. A esta época le sigue la instauración de la Segunda República y  el exilio del rey. Con ello se llega al triunfo del Frente Popular, coalición de izquierdas, cuyos primeros pasos en pro de la modernización del país, los derechos de los trabajadores, el laicismo de la enseñanza,…. lleva a una reacción de fuerza mediante el golpe de estado de parte del ejército, fundamentalmente los militares de Marruecos, con la consecuencia de una Guerra Civil de lo más cruento que terminó con la victoria de los sublevados mandados por Francisco Franco que instauró una dictadura que duró cuarenta años, y que a algunos nos pilló en la juventud.

LA SEGUNDA REPÚBLICA

 

GOLPE DE ESTADO CONTRA LA REPÚBLICA

DICTADURA DE FRANCO

COSAS QUE FRANCO NUNCA HIZO

El Menguele español

Ejecuciones públicas

Ifni, la guerra que Franco ocultó

Hitler da calabazas a Franco

Que bien se vivía con Franco, ¿verdad mujeres?

 

50 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE FRANCO

Historia del S XX

Algo de la historia contemporánea que deberíamos saber

Tras un siglo XIX muy convulso en la vida de nuestro país, nace  un S XX en la que todos tienen gran esperanza. Sin embargo vivimos lo peor de la naturaleza humana, comenzando por las dos Grandes Guerras Mundiales centradas en Europa, en las que nuestro país no participó de forma directa. Pero no nos libramos de una contienda ya que en los años treinta tras el golpe de estado contra el gobierno de la República por parte del ejercito liderado por Francisco Franco sufrimos la Guerra Civil Española, con el resultado del triunfo de los golpistas, la constitución de una autarquía liderada por Franco que entre otras cosas significó que nuestro país se descolgase durante cuarenta años del mundo democrático. Durante este tiempo nos vimos sometidos a una dictadura en la que no se respetaban los derechos y libertades de los españoles. En España el dictador Franco, apoyado en el denominado Movimiento Nacional, regía la vida de los ciudadanos, distinguiendo entre vencedores y vencidos, los primeros con privilegios de todo tipo y los segundos considerados y tratados como ciudadanos de segunda, sin libertades y sin derechos.

A esta gran contienda en la que no participo España, aunque se benefició de ella logrando unos años de riqueza, le siguió nuestra contienda fruto de las dos Españas: la privilegiada formada por nobles,  burgueses, la iglesia católica y el ejército,  y por otra la España obrera sometida al yugo de los primeros, sin derechos laborales, viviendo en la pobreza y sufriendo las represalias de los vencedores.

La constitución de la Segunda República y el triunfo del Frente Popular de las izquierdas en las elecciones generales dio paso a un conjunto de reformas que perseguían la modernización del estado, con el inicio de grandes reformas que afectaban a la economía, a los derechos laborales, a las libertades, a la laicidad de la enseñanza acabando con el monopolio de al iglesia,….

Sin embargo, la España tradicional y católica no podía permitir esta situación, rebelándose contra el poder constituido democráticamente mediante el golpe de estado del ejército que significó la guerra civil española.

La Guerra española fue el escenario de un experimento entre la democracia y la autarquía, entre las libertades y la opresión, su resultado no fue lo suficientemente explícito. El triunfo del nazismo en Alemania dio paso al intento de este país de dominar el mundo

La derrota de Alemania y sus aliados significó el triunfo de la democracia en el mundo, excepto en la URSS y sus países satélites. España que no había  participado en la guerra, pero que había mostrado su preferencia por Alemania como pago de Franco a la ayuda de este país en la  contienda española, se encontró aislada internacionalmente y no solo desde el punto de vista político, sino también desde el económico. Los españoles sufrieron grandes desabastecimientos de alimentos, de petróleo,… que significaron la hambruna para muchos ciudadanos, especialmente en las zonas rurales. La política de la dictadura con grandes limpiezas de los partidos de izquierda: ejecuciones indiscriminadas, prisión, campos de trabajo,… todo dirigido hacia la imposición de una ideología única.

Tras la muerte del dictador en 1975, el nombramiento del Rey Juan Carlos como Jefe del Estado se inicia un proceso de transición, dirigido por el antiguo miembro del Movimiento Adolfo Suarez que con gran habilidad llevó a nuestro país a un régimen democrático con elecciones libres a las que podían acudir los partidos políticos de distintas ideologías desde la derecha a la izquierda. Se constituyó un Parlamento Constituyente que elaboró la Constitución de 1978, que es la que actualmente rige en nuestro país.

Guadix

La ciudad está situada en el centro de la Hoya de Guadix, a una altitud de 913 metros, al norte de Sierra Nevada, siendo el núcleo de población más importante de la comarca. Pequeña ciudad, menos de veinte mil habitantes, rica en patrimonio, con un comercio en auge, y últimamente elegida para ser centro de distribución de algunas multinacionales alimentarias.

Lo que destaca en esta población sin duda es su majestuosa catedral, de estilo barroco y construida en el S. XVI, situada en altura y visible desde casi toda la ciudad. Su gran torre y la rica portada son un aviso de lo que encierra en su interior.

Catedral de Guadix.

Entrada lateral de la Catedral.

Vista de la Torre de la Catedral.

Si seguimos hacia el noroeste por la calle Sta María del Buen Aire pasamos junto a la Diócesis de Guadix, ejemplo del buen vivir y del dinero de la Iglesia, y llegaremos al Palacio de los Marqueses de Villaverde. Debajo del palacio encontramos los restos de un antiguo teatro romano, aunque lo único que vemos son restos de columnas, capiteles,….

Plaza de la Constitución.

Arco en la Catedral.

Ayto. de Guadix.

Ya en mayo hay que buscar las sombras para pasear, aunque no podemos abandonar las rebecas, porque sigue corriendo aire fresco. Cerca de la catedral se encuentra la plaza de la Constitución, con soportales y el Ayuntamiento en un edificio emblemático con un texto en el que se indica quien y cuando lo construyó, año de 1608.

Casa con escudo señorial.

I. de los Dolores. Baza.

I. de Santiago.

Podemos pasear por sus calles estrechas subiendo hacia el castillo veremos la Iglesia de Santiago, debajo de la Alcazaba de Guadix, recinto amurallado defensivo de época musulmana.

Plaza Mayor de Baza

Concatedral de Baza.

Hoya de Guadix.

La comarca, la Hoya de Guadix, se caracteriza por las llamadas casas-cueva, unas formas de vivienda que aprovechan el tipo de terreno para construir habitaciones. Esta tradición urbanística se ha desarrollado en los últimos años, construyéndose auténticas casas con todas las comodidades y aprovechando el clima que sus muros dan, fresco en verano y cálido en invierno. Las poblaciones más representativas son Purullena y Benalúa de Guadix, Graena y Cortes,…

A una media hora hacía Murcia se encuentra la ciudad de Baza, que es la población granadina más importante del este de Granada. Población de tamaño similar al de Guadix, tiene como edificio más importante la Concatedral. Comparte con Guadix la tradición del personaje Cascamorras, que sale de la ciudad acitana y debe llegar a Baza, en una competición para ver de quien es la imagen de la Virgen de la Piedad.

 

Baños de Graena.

Iglesia de Graena.

El Cascamorras

 

Saliendo de Guadix hacía el Oeste nos encontramos con Purullena, famosa por sus casas-cuevas y por su alfarería, se encuentra a lo largo de la antigua carretera nacional. Cerca se encuentra Graena, famosa por sus baños termales, y también por sus cuevas.