Asturias

La comunidad de Asturias, uniprovincial, está situada en el norte de España teniendo el mar Cantábrico como límite septentrional, al sur los Picos de Europa y la comunidad de Castilla-León, al este Cantabria  y al oeste Galicia. Territorio montañoso con pequeños pueblos en el litoral y una historia de minería en todo lo que son las faldas de los Picos de Europa. Hemos de destacar el santuario de Covadonga y los lagos.

Sus grandes  ciudades son Oviedo, capital del principado, Gijón bella villa de cara al mar y Avilés población eminentemente industrial.

Oviedo

La ciudad de Oviedo, capital del Principado de Asturias, es una moderna urbe con el tamaño adecuado para vivir sin los sobresaltos de la gran ciudad, con distancias asequibles, buena oferta,… Sin duda para los que venimos del sur lo que más nos llama la atención es su limpieza, seguramente la abundante lluvia ayuda.

La Maternidad De Fernando Botero En Plaza Escandalera.

Estatua de Mafalda, en el Campo de San Francisco.

Woody Allen, Oviedo.

 

Esta ciudad es muy manejable, en nuestra primera caminata partimos de la Plaza de América hacia el este llegando a la gran zona verde de esta ciudad, Campo de San Francisco, un parque con grandes árboles y donde encontramos algunas estatuas curiosas: Mafalda, el Monumento a Leopoldo Alas Clarin,… si salimos por el oeste veremos una escultura de Botero dedicada a la Maternidad, si giramos al norte el famoso Teatro de Campoamor, centro cultural de la ciudad y de Asturias, y un poco más allá la estatua de Woody Allen. Continuando hacia el este llegaremos a la Catedral de Oviedo, en la Plaza Alfonso II el Casto. Estamos en la zona vieja de esta urbe, podemos dedicarnos a callejear disfrutando de calles peatonales y edificios antiguos. Alrededor de esta zona hay bares y restaurantes donde probar una sidra bien tirada y algunas tapas gratis, como un bollo preñao, (pan con un chorizo dentro).

Palacio de Congresos Princesa Letizia, Oviedo.

Plaza de Alfonso II el Casto en Oviedo.

.Catedral de San Salvador de Oviedo

Por la tarde nos acercamos al Palacio de Congresos Exposiciones de Oviedo, obra del arquitecto valenciano Santiago Calatrava. Es uno de los edificios más singulares de Oviedo y se erige en la conocida como parcela de Buenavista, en lo que fueron los terrenos del antiguo estadio de fútbol Carlos Tartiere. Continuamos hacía el este y al llegar a la Biblioteca Municipal Villa Magdalena seguimos hacía el norte por la Avda de Santander, estamos en una zona moderna de la ciudad con edificios de más de seis plantas, siguiendo por esta avenida llegamos a la estación de tren, si cruzamos hacía el norte subiremos hasta un parque con vistas de la ciudad y donde se encuentra la Iglesia de San Pedro de los Arcos, edificio neorománico. Junto a este templo se encontraba una fosa común de víctimas de la represión franquista con 1040 cuerpos que fueron trasladados al Valle De Cuelgamuros. Volvemos de nuevo sobre nuestros pasos y frente al Hotel AC hay unas calles, (C/ Nueve de Mayo), que nos recomendaron para tapear y cenar, lo cierto es que volvimos otra noche.

 

Iglesia de San Miguel de Lillo.

Santa María del Naranco.

Santa María del Naranco.

Al día siguiente antes de dirigimos a ver los pueblos de la costa, subimos a disfrutar de templos románicos de los que puede presumir esta ciudad: las iglesias románicas de San Miguel de Lillo y Sta María del Naranco. Visitamos Llanes, Ribadesella, Luarca en cuyo cementerio está la tumba de Severo Ochoa, Cudillero,…y terminamos en Gijón. No podría decir cual fue la villa que más me gusto, todas tenían el encanto de una población que aprovecha el cauce de un rio para salir al mar, con sus calles empinadas y las casas como apretadas en las laderas de la montaña, al final un pequeño puerto pesquero protegido por grandes muelles frente al agitado mar Cantábrico. Ribadeo en el camino hacia Ferrol

Cudillero – La Casa de la Abuela Milagros.

Cementerio De Luarca, Asturias,

Playa de las Catedrales.

Y no podía faltar dedicar un día a subir a alguna población de la cordillera astur, los Picos de Europa. Elegimos ir a Teverga, siguiendo el valle del rio Páramo, con gran vegetación y distintas rutas de senderismo a pie o en bicicleta, entre ellas la Ruta del Oso y el recorrido por las vías del antiguo tren minero. Llegamos a Teverga tras más de una hora de subida por una sinuosa carretera que corre junto al rio Páramo. Un poco más arriba en La Plaza, concejo de Teverga, paramos a visitar la Colegiata de San Pedro, pequeña iglesia prerrománica del S.XI que destaca por los arcos que salpican su nave y los capiteles decorados con relieves animales, pero si es famosa es por las momias que se encuentran en ella, sobre cuya historia podéis preguntar a la guía.

Las momias de Teverga – Asturias

Colegiata de San Pedro de Teverga.

Capitel románico, Colegiata de San Pedro de Teverga

Cabo de Peñas.

Homenaje a Aida de la Fuente. Revolución de Octubre. Oviedo.

Puerto de Llanes.

Ribadesella

​Una de las poblaciones más turísticas de la costa asturiana es esta bella ciudad en la desembocadura del rio Sella y famosa por la prueba internacional de piragüismo. Con una población que no llega a los quince mil habitantes en verano suele duplicarse con los turistas que acuden a su playa, y a las calas cercanas, para disfrutar de las aguas del Cantábrico y el frescor de los días.

Playa de Ribadesella.

Ria y desembocadura del Sella.

Paseo marítimo de Ribadesella.

Pasear por su puerto en dirección a la ermita de la Guía, subir al templo y contemplar los acantilados al este y la playa de Ribadesella al oeste. El paseo marítimo que recorre la playa es pura delicia, con las casonas de los indianos dando al mar.

Hórreo en Ribadesella.

Iglesia de Santa María Magdalena.

Ria de Ribadesella.

Llanes

Otra de las ciudades turísticas de la costa asturiana, situada aprovechando la desembocadura de un pequeños rio Carroceú donde se construyó el puerto sobre el cual se asienta la actual Llanes. En esta pequeña ciudad recomiendo varios paseos: por el casco viejo donde encontraremos numerosos establecimientos de restauración, el Paseo de San Pedro que corre paralelo a los acantilados situados al oeste de la población y seguir la ribera del rio Carroceú.

Los Cubos de la Memoria.

Mirador de la Moría.

Basílica de Santa María del Conceyu.

Conviene visitar las playas cercanas a Llanes por ejemplo la de Torimbia, con un mirador desde el que contemplar la playa y sus alrededores, la Playa de San Antolín cercana a la autopista, la Playa de San Antolín muy cercana al casco urbano hacía el este.

Bocana del puerto de Llanes.

Playa del Sablón.

Puerto de Llanes, pasarela.

En estas ciudades y en los pueblos cercanos podemos disfrutar no solo de lo salvaje del paisaje también hemos de hacerlo de su gastronomía: las fabes, el cachopo, los pescados,… y cómo no beber sidra bien tirada. Lástima que los precios se hayan disparado y que en nuestras conversaciones con camareros notamos cierto hartazgo hacia los visitantes.

Playa de Torimbia, desde el mirador.

Torre del Reloj, Llastres.

Basílica de Santa María del Conceyu, Llanes.

Ayuntamiento de Llanes.
Muralla de Llanes (XIII), cuando la villa obtuvo el Fuero de Independencia.

Interior de la Capilla de la Magdalena, Llanes.

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Gerona

Girona o Gerona capital de la provincia catalana del mismo nombre, la conocida como ciudad de los cuatro ríos, los más importantes el Ter y el Onyar. Esta población tiene una historia importante, con vestigios iberos, romanos, cristianos y judíos, los musulmanes tan solo la ocuparon durante un periodo de setenta años, por lo que apenas hay vestigios. Para visitarla nos centraremos en la ciudad vieja donde también se encuentra el barrio judío,  el rio Onyar la separa de la ciudad nueva.

Culo de la Leona.

Basílica de San Félix.

San Narciso.

Para visitarla nos bastará con un día, ya que nos centraremos en la ciudad vieja, donde se encuentran sus principales monumentos. Comenzamos nuestra visita entrando en la ciudad vieja por el puente de Sant Feliú, y llegando a la plaza del mismo nombre donde encontramos una columna con una leona subida denominada Cul de San Feliu, tocar su culo da suerte aunque actualmente está prohibido, en frente se encuentra la fachada central de la Basílica de San Feliu. Este templo se puede visitar pero pagando. La fachada principal es barroca, pero se trata de un monumento gótico, bóvedas elevadas y amplia nave central. A destacar los ocho sarcófagos tardorromanos que se pueden ver en las paredes del presbiterio y la capilla de Sant Narcís. Un campanario gótico de grandes dimensiones y torres defensivas adosadas.

La mosca (San Narciso).

Murallas de Gerona.

Arco en Carrer de la Força.

Siguiendo hacia el norte encontramos en la Calle del Pou Rodó donde destaca una escultura de un pie de gran dimensión, la Pisada de Sant Narcís, y en las paredes aparecen esculturas de moscas adosadas, la leyenda dice “En 1285, durante el asedio a Gerona de las tropas de Felipe III de Francia, del sepulcro de San Narciso surgieron una multitud de moscas que atacaron a los soldados franceses que pretendían profanar su tumba y los hicieron huir, salvando a la ciudad del dominio extranjero”. No es de extrañar que en la ciudad aparezcan esculturas de moscas y que incluso en algunas pastelerías vendan moscas de chocolate.

San Lucas en la Iglesia de San Lluc.

Calle del Barrio Judío.

Catedral de Santa María

Continuamos por la Calle del Pou Rodó y después por el del Rio Galligans, pasando por la Capilla de San Nicolás de Gerona, seguiremos por la Calle de Santa Lucia, con el Monasterio de San Pedro de Galligants a la derecha, Iglesia y monasterio medieval convertidos hoy en un museo arqueológico. Atravesamos al antigua muralla de la ciudad, cruzamos el rio Galligans, actualmente sin agua, nos encontramos con el claustro de la Catedral de Gerona. Ya estamos cerca de la antigua vía principal romana, en la Iglesia barroca de San Lluc, con una curiosa escultura contemporánea de San Lucas sobre su puerta.

Girando hacia el sur pasaremos debajo de un arco que une dos edificios bajo el que se encuentra la Calle de la Força,( Girona tenía una muralla más primitiva construida en el siglo I a.C. por los romanos , y estaba organizada siguiendo el sistema romano; el cardo maximus de norte a sur, que es lo que se conoce hoy en día como calle de la Força), calle principal que recorre la ciudad vieja de norte a sur. Nos encontramos en la Plaza de la Catedral, templo que presenta la curiosidad de tener una sola nave parece ser que por problemas de financiación, la leyenda dice que su arquitecto se suicido porque al estar inacabada pensaba que caería. La catedral de Santa María se encuentra en el punto más alto de la ciudad; y tiene la peculiaridad de poseer la nave gótica más ancha del mundo, con una anchura total de 22,98 metros. En ella se mezclan estilos, comenzó en el siglo XI en estilo románico, siguiendo en el siglo XIII con el gótico,… se terminó en el siglo XVIII. Siguiendo la Calle de la Força entraremos en el barrio judío, que se encuentra a la izquierda, conviene perderse por las estrechas calles de la judería donde veremos algunos vestigios de esta cultura.

Casas coloreadas y catedral desde el rio Onyar.

Plaza de la Independencia

Relieve en una casa del barrio Judío.

Siguiendo de norte a sur entraremos en la Calle de los Ciudadanos que desemboca en la Plaza del Vi, donde se encuentra el Ayuntamiento. Es una plaza muy concurrida delimitada por soportales, donde se encuentran varios establecimientos de restauración, y a la que dan el denominado Palacio del General, edificio gótico-renacentista, el Ayuntamiento y el Teatro Municipal. Paralela a esta calle hacia el oeste se encuentra la Rambla de la Libertad que cambia de nombre hacia el norte denominándose Calle de la Argenteria, desde aquí podemos ver un túnel o pasadizo hacia el oeste que da al Puente de las Pescaderías Viejas, puente de acero sobre el rio Onyar famoso porque es el lugar ideal para hacer una foto de la ciudad hacia el norte, donde se ven las casas coloreadas y la catedral, teniendo el reflejo de ambas en las aguas del rio.

Quedaría caminar por la parte nueva de la ciudad, la que se encuentra al oeste del rio Onyar, donde encontraremos comercios y restaurantes, y en la que podemos destacar la Plaza de la Independencia, también con soportales en los que se suceden las cafeterías y los restaurantes.

Otras poblaciones de la provincia de Gerona

Son muchas las poblaciones y lugares que visitar en esta provincia, no solo en la costa sino también en el interior, acercándonos a los Pirineos. Algunas de las que visitamos fueron:

Peratallada, villa declarada conjunto histórico-artístico y bien cultural de interés nacional, es uno de los núcleos más importantes de Catalunya en cuanto a arquitectura medieval. Se  construyó sobre una cantera lo que puede observarse si nos fijamos en la base de las construcciones.

 

Iglesia de San Esteban de Peratallada

Muralla de Pals

Calle de Pals.

 

Pals, una de las villas más pintorescas de la Costa Brava, gracias a un núcleo antiguo de origen gótico que ha recuperado todo el esplendor después de una cuidada y completa restauración.

Iglesia de Sant Pere de Pals

Castillode Peratallada

Calle medieval.

Tossa de Mar es uno de los pueblos más emblemáticos y fotografiados de la Costa Brava. Uno de los principales motivos que explica el interés que despierta el municipio es su espectacular núcleo medieval fortificado, declarado Monumento Histórico Artístico Nacional. Las vistas desde el castillo son muy agradables. A parte la figura de Ava Gardner parece haberse convertido en un icono de la población, con su estatua de bronce en la subida al castillo.

Castillo de Tosa de Mar.

Ava Gardner. Tosa de Mar.

Acceso al castillo de Tosa de Mar.

Calella de Palafrugell, situado en una ubicación privilegiada, en una costa rocosa y rodeada por pequeñas calas de aguas cristalinas. Este antiguo pueblo marinero ha sabido conservar todo su encanto, gracias a mantener en perfecto estado la parte antigua, que se caracteriza por las calles estrechas y las casas de pescadores de fachadas blancas.

Parròquia de sant Martí de Palafrugell

Muralla de Tosa de Mar

Calella de Palafrugell.

Besalú, destino catalogado como uno de los Conjuntos Histórico Artísticos mejor conservados de Cataluña desde 1966. Nos sorprendió la entrada por su puente, reconstruido varias veces, el casco está muy bien conservado y es una delicia pasear por él, aunque el turismo llega a todos lados y las calles estaban llenas.

Puente de Belasalú.

Puente de Belasalú.

Monasterio de San Pedro de Besalú

Castellfollit de la Roca, magnífico mirador natural desde el que se pueden contemplar los valles de los ríos Fluvià y Toronell. Lo único que salva al pueblo es la vista desde el mirador.

Mirador Castellfollit de la Roca

Ermita en Castellfollit de la Roca

Castellfollit de la Roca, vista desde el mirador.

El casco urbano de Castelló de Ampurias conserva un rico patrimonio arquitectónico aunque podríamos decir que lo destacado es la basílica.

Basílica de Santa María de Castelló d’Empúries

Retablo Basílica de Santa María de Castelló d’Empúries

Capilla de Nostra Senyora dels Dolors

Costa vasca francesa.

 

Aprovechando la cercanía de la frontera francesa con la provincia de Guipúzcoa decidimos acercarnos a visitarla, en concreto las ciudades de Biarritz y de San Juan de Luz.

Biarritz

Famosa por sus playas y también por sus casinos, esta ciudad es uno de los lugares preferidos por muchos turistas y además si son aficionados a jugar no tendrán problema en hacerlo. Las similitudes con el País Vasco español son bastantes, aunque aquí abundan los edificios de estilo parisino con sus buhardillas. Aparcar no es fácil y lo hicimos en un parking público céntrico. Desde ahí nos dirigimos hacia el oeste, por una empinada calle que nos llevó a las playas y al paseo marítimo, la Grand Plage es la playa más famosa de la ciudad, normalmente repleta de surferos, y en verano de familias que disfrutan de sus aguas. Tomamos un café en el paseo marítimo para disfrutar de las vistas y del mar. En la Grand Plage encontraréis también el Casino de Biarritz, construido en 1929 y declarado Monumento Histórico en 1992. Muy cerca del casino y de la Grand Plage se encuentra también el Hotel Du Palais, del S XIX, ordenado por la mujer de Napoleón III.

 

Hotel Palacio.

Playa y faro de Biarritz.

Casino de Biarritz.

Grand Plage y Casino.

Callejeando llegamos al Mercado de la ciudad, muy curioso ver los productos como podréis observar en las imágenes adjuntas, pero sobre todo los quesos y el vino. Alrededor hay terrazas llenas de gente donde tomar un aperitivo acompañando a un buen vino o a una cerveza. En frente se encuentra la Iglesia de San José, la entrada es gratuita y merece la pena visitarla aunque tan solo sea por ver sus características y diferencias respecto a los templos españoles.

Iglesia de San Josó.

Interior Iglesia de San JOsé.

Casa típica.

Seguro que nos quedó mucho que ver, pero había que aprovechar el día y nos quedaban otras visitas.

 

Quesos.

Vinos.

Pates, conservas,…

San Juan de Luz

La otra ciudad del País Vasco Francés que visitamos fue San Juan de Luz, se trata de una ciudad atlántica semejante a la anterior pero donde lo que se nota es el carácter vasco: casas, calles, tiendas, restaurantes,… También aparcamos en un aparcamiento público, con precios franceses, el nivel de vida se nota en muchas cosas. Nos dirigimos a la playa, para pasear por su paseo marítimo, y lo primero que nos encontramos fue cantidad de bares y restaurantes en las calles que daban acceso a la playa. Tras un pequeño paseo volvimos a callejear llegando a la Plaza de Luis XIV, cerca del puerto, con el ayuntamiento con su ikurriña, y numerosos bares donde tomar unos pinchos. Después seguimos por  La Rue Gambetta, típica calle vasca, y nos detuvimos en la Iglesia de San Juan Bautista.

 

La Iglesia de San Juan Bautista.

la Casa del Rey

La Rue Gambetta

 

Costa guipuzcoana y cuenca del Urola.

Guipúzcoa

La provincia de Guipúzcoa es la más oriental del País Vasco, la capital es San Sebastián, Donostia en vasco, preciosa ciudad a orillas del mar Cantábrico con su famosa playa de la Concha, para muchos única, y no están lejos de la realidad. Habíamos visitado antes Euskadi, Bilbao y provincia, pero hemos de reconocer que Guipúzcoa nos ha cautivado, nuestro viaje duró más de una semana con lo que pudimos hacer varios recorridos teniendo la oportunidad de visitar la costa y el interior, y por tanto deleitándonos con sus playas y acantilados, con sus montañas y valles llenos de verde.  Pudimos acercarnos y pasear por Donostia, Hondarribia, Zarauz, Guetaria, Zumaya, Deba, Motrico, Azpeitia, Azcoitia, Cestona y Tolosa. También nos acercamos al País Vasco Francés visitando San Juan de Luz y Biarritz.

Itinerarios. (Cortesía de Google Maps).

Cestona

El centro de nuestra estancia estaba en esta villa situada a orillas del río Urola, el antiguo Balneario de Cestona hotel de tres estrellas, muy utilizado por la aristocracia por sus aguas medicinales descubiertas ya en el S. XVIII, con la antigua estación de tren casi a sus puertas. La antigua línea férrea se ha transformado en una vía verde, siguiéndola podemos llegar a la ciudad de Azpeitia, situada al  norte.

Ermita de San Juan.

Iglesia de la Natividad.

Escudo en un edificio de Cestona

Se trata de una pequeña villa donde no puede faltar ni el frontón ni un magnífico templo, la Iglesia de la Natividad, también encontramos el Palacio de Lili, complejo arquitectónico del S XVI, y un ejemplo de arquitectura popular la Ermita de San Juan del S. XVIII.  Nos acercamos a ella desde el balneario siguiendo la vía verde que corre junto al rio Urola, hay que atravesar un antiguo puente romano sobre el rio Urola donde tan solo cabe un coche y ascender una empinada cuesta para llegar al centro del pueblo. En la plaza que hay delante de la iglesia se encuentra el ayuntamiento y un edificio con arcos y soportales ‘casa de los toriles’. En las afueras junto a las antiguas vías del tren se encuentra el museo del Ferrocarril, la visita incluye un viaje en un tren centenario.

Vía verde

Casa de toriles.

Balneario de Cestona.

Rio Urola desde el balneario.

Azpeitia

A ocho kms al sur de Cestona se encuentra Azpeitia, lo suyo es ir andando utilizando la antigua vía del tren que corre siguiendo el rio Urola, aproximadamente una hora y media de camino en el que se disfruta de el paisaje verde de esta zona. La vuelta la haremos en autocar, ya que las líneas UK-01 y UK-06 pasan con una frecuencia de media hora, (aprovecho para comentar que en los estancos y otros establecimientos se puede adquirir una tarjeta de transporte por 5 €, que se puede cargar en bloques del mismo importe, ofreciéndonos un descuento importante, y lo principal puede ser usada por varias personas).

Iglesia de San Sebastián de Soreasu

Dominicas.

Cueva delante de la I. de S. Sebastián de Soreasu

 

Se trata de una ciudad industrial, metalúrgica y maderera, de un poco más de quince mil personas con edificaciones modernas de cuatro o cinco plantas, bien urbanizada y conservando en muy buenas condiciones su parte vieja. Como siempre nos sorprende la Iglesia de San Sebastián de Soreasu, casi escondida, podemos continuar por la ribera del rio o bien por alguna de las calles paralelas, Eliz Kalea, para llegar a la Plaza del Ayuntamiento, con su quiosco de la música. Aquí asistimos a una fiesta popular ‘la fiesta del chorizo’, donde degustamos chorizo, queso idiazabal y vino, mucho ambiente, con la población y los turistas disfrutando a tope.

Trofeos Día del Chorizo.

Plaza del Ayuntamiento.

Pero la fama de esta ciudad está en que aquí se encuentra el Santuario de Loyola, un espectacular conjunto arquitectónico: templo, seminarios, residencias,… rodeada de un parque verde y arbolado.

 

Santuario de Loyola.

Interior Srio de Loyola.

Altar Srio de Loyola.

Azcoitia

Siguiendo el curso del rio Urola, un poco más al oeste, se encuentra la ciudad de Azcoitia. Muy parecida a la vecina Azpeitia, con edificaciones parecidas y manteniendo esas calles agradables, limpias, con su Plaza Mayor con el ayuntamiento, y cercana como no podía ser de otra forma la Iglesia de Santa María la Real. Nos sorprendió cual era su actividad principal, nada menos que la fabricación de zapatillas de lona con suela de yute, quien nos iba a decir que ese calzado que utilizábamos en verano lo fabricaban en un pueblo del norte de España.

 

Ayto de Azcoitia.

Parroquia Santa Mª la Real.

Zumaya, Deba, Motrico, Getaria, Zarauz,…

Al norte de Cestona ya en la costa encontramos los pueblos de Zarauz, Getaria, Zumaya, Deba y Motrico, con sus playas y acantilados, las rias,… una cosa que nos encantó fue la posibilidad de ir andando de un pueblo a otro por la misma costa, un sendero artificial junto a la carretera pero separado de ella.

Zumaya en la desembocadura del rio Urola, aparcamos junto al rio y seguimos el muelle hasta el final, había un concurso de pesca, en frente estaba el puerto deportivo y detrás unas grandes grúas de los astilleros, y un poco más al norte la playa de Santiago. Volvemos por el mismo camino pero junto a las casas y edificios, giramos hacía el este y encontramos la Parroquia San Pedro Apóstol, a la  que hay que subir por unas empinadas escaleras desde la Mari Kalea, después vimos que era accesible desde el  otro lado por  una calle empinada. Si entramos podemos deleitarnos con el retablo que hay detrás del altar y alguna de sus capillas.

Ria de Zumaya

Altar Parroquia San Pedro Apóstol.

Parroquia San Pedro Apóstol.

Desde aquí nos dirigimos a Deba por la N-634, de vez en cuando hay miradores donde parar y disfrutar de las vistas a los acantilados del Cantábrico. Entramos por el norte dejando la desembocadura del rio Deba a la derecha, aparcamos cerca el puerto deportivo, y nos adentramos en la villa encontrándonos con el edificio del mercado, seguimos en dirección este y llegamos a la plaza Zaharra, con la Iglesia de Santa María, con un soportal enrejado que nos da paso al templo, ahí se encuentra el pórtico de la iglesia, algo curioso. Entramos en el templo, como parece ser la norma de la zona muy bien cuidado, nos sorprende la existencia de un claustro. Seguimos por la calle Lersundi, típica vía de los pueblos de esta zona del País Vasco, hasta alcanzar la plaza Zouren donde se encuentra el ayuntamiento. Callejeamos por la parte vieja sin prisas, atentos a las casas y a los escudos nobiliarios que aparecen donde menos te esperas.

 

Ayuntamiento de Deba.

Iglesia de Santa María.

Pórtico.

Desde aquí volvemos a la N-634 hasta cruzar el Deba y coger la Gi-638 que corre junto a la costa y nos lleva a Motrico. Justo a esta carretera hay un sendero artificial que une los dos pueblos permitiendo a los ciudadanos dar buenos paseos. Entramos por la zona alta de la población, donde encontramos edificios nuevos, hay que bajar unas empinadas cuestas para llegar al puerto, lo hacemos a pie entrando en la parte vieja, aunque he de decir que hay edificios que desentonan, de hecho la foto del pueblo desde el puerto pierde mucho por un edificio que está ‘en medio’. Para subir las empinadas cuestas hay un buen número de ascensores públicos.

Puerto de Motrico.

Parte de Motrico desde el puerto.

Se prohíbe jugar ….

 

Getaria

Pequeño pueblo marinero de empinadas calles famoso por varias cosas, aquí nacieron Juan Sebastián el Cano, famoso marino que circundó el mundo por primera vez, el famoso modisto Cristóbal Balenciaga, que cuenta con un museo, pero además es la cuna de uno de los vinos más famosos del país vasco, el chacolí, vino blanco ligero y algo agrio.

Chuletón de vaca a la brasa.

Habitas con chipirones.

Rodaballo a la brasa.

En su momento este pueblo era un puerto ballenero, ahora tiene un gran puerto pesquero, quizá sea la razón por la que en un pueblo tan pequeño abunden los restaurantes con brasas en el exterior donde hacer buenos pescados: rodaballos, lenguados, doradas,…. de buen tamaño. En estos establecimientos también se pueden degustar otros platos como un buen chuletón de vaca o de ternera, también asado en la brasa.

Estatua de El Cano.

Calle El Cano.

Iglesia de San Salvador.

Altar.

El casco viejo de esta villa se centra en una calle empinada que se dirige desde una pequeña plaza donde se encuentra una estatua del famoso navegador  hasta el puerto, Elkano Kalea, que como quien dice finaliza en la iglesia de San Salvador. En la parte alta al lado de la estatua de el Cano se encuentra otro monumento al mismo navegador desde el que se tienen unas vistas impresionantes sobre el puerto y la playa.

Playa de Getaria.

Puerto de Getaria.

Calle de Getaria

En frente de los monumentos a El Cano, cruzando la carretera nacional, se encuentra la fuente de Getaria, y un parque en pendiente, a su derecha unas escaleras mecánicas permiten llegar al Museo de Balenciaga.

Zarauz

De Getaria a Zarauz hay unos cinco kilómetros, que muchos utilizan para caminar o hacer deporte por el camino que hay junto a la nacional con el mar al lado. Mientras en Getaria lo importante es la pesca y la restauración en Zarauz lo que encontramos es una ciudad turística, con fama desde hace muchos años, pues posee la playa más grande de la costa guipuzcoana, es una ciudad muy coqueta que conserva lo antiguo y que se ha desarrollado de manera muy controlada a pesar de la afluencia de turistas. Eso sí los precios son bastante altos en comparación con otras poblaciones cercanas.

Torre Luzea.

Iglesia de Santa María La Real

Quiosco de la plaza de la Música.

Al llegar lo primero es buscar aparcamiento algo que no es fácil, así que al parking que hay en la plaza del ayuntamiento. Desde aquí recomiendo caminar por las calles peatonales sin un destino determinado, el casco antiguo no es demasiado grande. Podemos ir hacia el oeste por la calle Zigordia para llegar a la plaza de la Música, con su quiosco en el centro. Desde ella se observa un edificio con un campanario donde hay seis o siete campanas, es la Iglesia de Santa María La Real. Si giramos hacia el norte llegamos a la playa de Zarauz, con un gran paseo marítimo, en su comienzo se encuentra el Palacio de Narros. Ahora a disfrutar de un paseo junto al mar, con tres kms de paseo marítimo, en su playa cada verano se da cita la élite del surf. Casi al final se encuentra el famoso Restaurante de Karlos Arguiñano. Volvemos hacia el sur para entrar de nuevo en el casco viejo y disfrutar de sus calles, por cierto en el centro se encuentra la pastelería de Arguiñano, sus pasteles merecen la pena.

Playa de Zarauz.

Playa de Zarauz.

Monasterio del Buen Pastor.

 

Tolosa

Al sur de Cestona, a 31 km por una carretera comarcal que sube y baja y donde las curvas son continuas, se encuentra la localidad de Tolosa, antigua capital de Guipúzcoa. El recorrido es fascinante por sus magníficos paisajes, prados verdes, bosques, agua por todos lados. Construida en torno al rio Oria es famosa por la industria del papel, pero también por productos agrícolas como las alubias negras.

Camino de Tolosa.

Es una ciudad semejante a Azpeitia y a Azcoitia, aunque la gran diferencia es su importancia consecuencia de su capitalidad de la provincia, lo que significa que cuente con ciertas instituciones. Pasear por su casco antiguo es la mejor manera de conocer esta ciudad, calles peatonales con edificaciones típicas vascas, es fácil encontrar escudos nobiliarios, y edificios históricos perfectamente integrados.

Calle de Tolosa.

Plaza de la verdura.

Iglesia de Santa María.

Ayto de Tolosa.

Palacio Iturriza en Tolosa.

Calle de Tolosa.

Gastronómicamente hablando Tolosa es famosa no solo por sus alubias sino por sus restaurantes auténticos templos de la chuleta, pero también por el chocolate con sus famosas tejas y cigarrillos.

Ferrol y la costa Atlántica.

Ferrol

Ferrol es una pequeña ciudad a la orilla de la ría del mismo nombre, conocida especialmente porque en ella se encuentra una base naval, academia de la marina, que siempre ha condicionado la vida de la ciudad. Son múltiples los monumentos y los edificios conmemorativos que hacen referencia al mar y a la armada. No debemos olvidar que hasta hace poco el nombre de la ciudad llevaba el apellido “del Caudillo”, en referencia al dictador Francisco Franco nacido en esta ciudad. Se trata de una urbe de cara al mar, que es bastante fácil de visitar.

Base naval

Golondrina por la ría.

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El castillo de San Felipe, fortaleza militar de la ría de Ferrol.

Llegamos a la ciudad de Ferrol desde Oviedo utilizando la autovía A-8, en el trayecto paramos varias veces para visitar los pueblos costeros característicos de esta costa cantábrica: Cudillero, Luarca,… hasta llegar al límite con Galicia, entrando por Ribadeo, ciudad gallega a la orilla de la ría en la que desemboca el rio Eo. Pasear por sus calles es muy agradable, bajar desde la plaza de España donde se encuentra el ayuntamiento hasta la ría, llegando al puerto y  contemplando las poblaciones asturianas de Castropol y Figueras. Tras comer en un restaurante de esta ciudad, cocina gallega, seguimos costeando hasta llegar a la famosa playa de las Catedrales con intención de visitarla, pero nos encontramos con la sorpresa de ver que estaba colapsada y que había límite en el número de personas que podían visitarla, recomienzo reservar por internet. No obstante las vistas desde el paseo que la rodea son suficientes para captar su belleza. Unos años antes la habíamos visitado sin ningún problema.

Playa de las Catedrales.

Acantilado en el Cantábrico

Ya en la ciudad de Ferrol nos alojamos en el Parador Nacional de esta ciudad, edificio cercano a la base naval, de hecho podemos ver los buques de guerra desde nuestras habitaciones. Delante del edificio se encuentra un pequeño parque con una colorida estatua del Marques de la Ensenada, ilustre marino. Desde el parador nos dirigimos a la Calle Real y lo primero que encontramos es la Plaza de Amboage, pequeña plaza con un kiosco donde tomar alguna bebida. Seguimos por la calle Real, las viviendas aún conservan su encanto, con los ventanales y cristaleras de madera típicos del norte de España. Llegamos a la Plaza de Armas, que está en obras, pero al fondo se puede ver el edificio del Ayuntamiento. En las calles paralelas a la Real encontramos algunos bares y restaurantes donde tapear, los precios son bastante asequibles y el pescado y los mariscos son de buena calidad. Desde aquí seguimos hacía el sur por la Rua Carme hasta un parque que corre paralelo al puerto, llamado Cantón de Molíns, y donde se encuentran el Museo Naval de la Armada y el Museo de la Construcción Naval. En los astilleros de esta ciudad se siguen construyendo buques de guerra.

Parador de Ferrol. Monumento a Churruca.

Calle Real.

Vista de la ciudad desde el puerto pesquero

Como en toda ciudad volcada al mar no se puede dejar de realizar un paseo en barco por la ría, para ello nos dirigimos hacía el oeste de El Parador llegando al puerto deportivo, en el muelle aledaño podemos coger el barco para visitar la ría, o bien otro que la cruza y nos lleva al municipio de Mugardos. En el paseo en barco además de ver las montañas bordean la ría, veremos varias fortificaciones utilizadas para defender la ciudad y la base naval, nos cuentan que había un cable o una cadena que cruzaba toda la ría e impedía la entrada de los navíos de guerra ingleses. También tendremos una vista de la ciudad desde el mar, aunque lo primero que se ven son los muelles y los buques de guerra de la base naval.

Ayuntamiento de El Ferrol.

Plaza de Amboage
Itinerario visita costa atlántica. (Cortesía de Google Maps).

Es obligatorio realizar una excursión por la costa atlántica de la Coruña, saliendo de Ferrol nos dirigiremos hacía el Cabo Prior, en el se encuentran restos de las baterías de costa que protegían la zona, con la preciosas playas de Santa Comba y  de Ponzos. Después nos dirigiremos al norte para llegar a las poblaciones de Cedeira y de Ortigueira, esta última famosa por su festival de música celta que se celebra anualmente en el mes de Julio. Un poco más al norte está el municipio de Cariño, con su playa da Concha, que nos recuerda a la de San Sebastián pero en pequeño. En cualquiera de estos municipios se puede parar a comer un buen pescado o una sabrosa carne.

Calle de Betanzos.

Playa de Ortigueira.

Rio Condomiñas. Cedeira.

Otra excursión que hicimos fue rodear la ría hasta llegar a la Coruña, preciosa ciudad abierta al mar, famosa por sus parques y por tener la Torre de Hércules. Recomiendo dejar el coche en un parking situado en los jardines de Méndez Núñez, y bordear el muelle hasta llegar al Real Club Náutico. A la izquierda podemos ver los edificios con vidrieras que dan al puerto, típicos de esta ciudad. Es obligatorio pasar por la Plaza de María Pita, donde se encuentra la casa consistorial y una estatua conmemorativa de esta mujer, valerosa defensora de la ciudad frente a los ingleses. Desde aquí seguimos callejeando hacia el norte para llegar a la Torre de Hércules.

Tras visitar la Coruña nos dirigimos a Betanzos, ciudad de empinadas cuestas y que es famosa por su tortilla de patatas. A pesar de las cuestas, pasear por esta ciudad es una delicia, con sus plazas, soportales y casas antiguas. Es obligado sentarse en una terraza y degustar la tortilla.

Guipúzcoa: Donostia y provincia.

Guipúzcoa

La provincia de Guipúzcoa es la más oriental del País Vasco, la capital es San Sebastián, Donostia en vasco, preciosa ciudad a orillas del mar Cantábrico con su famosa playa de la Concha, para muchos única, y no están lejos de la realidad. Habíamos visitado antes Euskadi, Bilbao y provincia, pero hemos de reconocer que Guipúzcoa nos ha cautivado, nuestro viaje duró más de una semana con lo que pudimos hacer varios recorridos teniendo la oportunidad de visitar la costa y el interior, y por tanto deleitándonos con sus playas y acantilados, con sus montañas y valles llenos de verde.  Pudimos acercarnos y pasear por Donostia, Hondarribia, Zarauz, Guetaria, Zumaya, Deba, Motrico, Azpeitia, Azcoitia, Cestona y Tolosa. También nos acercamos al País Vasco Francés visitando San Juan de Luz y Biarritz.

Mapa de Guipúzcoa.

A parte de la belleza natural de sus paisajes, nos sorprendió  la calidad de vida de sus villas, lo bien cuidadas que están, perfectas para que sus habitantes disfruten de ellas. Calles perfectamente urbanizadas, edificios no muy altos, manteniendo las viviendas antiguas, plazas que invitan a estar, parques con zonas de juego para los pequeños algunas incluso cubiertas con lonas fijas para la lluvia, y en cada villa no podía faltar el frontón, signo del deporte nacional vasco. Nos llamó la atención que en aquellos lugares con cierto desnivel los ayuntamientos han colocado ascensores e incluso escaletas mecánicas, (por ejemplo en Getaria), para facilitar el acceso a quien lo necesite.

 

Donostia (San Sebastián)

Itinerario Donostia. (Cortesía Google Maps).

Nuestra visita comenzó en el puente de Santa Catalina sobre el rio Urumea, cerca de la Av. de la Libertad, seguimos un poco la ribera hasta distinguir el campanario de la Catedral del Buen Pastor. Estamos en la ciudad nueva, paseamos entre edificios modernos, alguna que otra plaza y  algún edificio gubernamental como el de la Diputación Foral de Guipúzcoa. Desde aquí nos dirigimos hacia el oeste para llegar a la playa de la Concha, que siempre nos sorprende y que volvemos a recorrer deleitándonos con su belleza, con su fina arena. Está rodeada del paseo marítimo, siempre concurrido, con bañistas incluso en los meses fríos. Mirando hacia el mar tenemos la isla de Santa Clara, podemos ver la forma perfecta de concha que nos ofrece con las dos montañas en los extremos, el monte Urgull al este y el monte Igueldo al oeste.

Playa de la Concha.

La Concha.

Ayuntamiento de San Sebastián.

Volvemos sobre nuestros pasos, hacia el este para llegar al Ayuntamiento de la ciudad, aquí comienza el famoso casco viejo. Nos perdemos por sus calles peatonales, encontrándonos con la Basílica de Nuestra Señora del Coro y con la Plaza de la Constitución, con sus soportales y sus bares y restaurantes. Aunque esto último es lo común del casco antiguo, bares con los famosos pinchos, no podemos evitar haber elegido la hora del mediodía para pasear por estas calles y de paso degustar sus famosas tapas, hay mucho donde elegir.

Edificio en la Concha.

Construcción Vacía, Paseo Nuevo.

Acantilado desde el Paseo Nuevo.

 

Como frontera del casco viejo está la desembocadura del rio Urumea. Si seguimos hacia el norte entramos en el paseo Nuevo, con los famosos acantilados donde golpean las olas del Cantábrico, este paseo rodea la pequeña península hasta llegar al puerto deportivo.

Calle del Casco Viejo.

Plaza de la Constitución.

Basílica de Nuestra Señora del Coro.

Al rodear la península podemos disfrutar no solo del acantilado sino de la vista de la Concha desde el mar, y de la isla de Santa Clara. Así llegamos al puerto deportivo y de nuevo nos encontramos al lado del casco antiguo.

Seguro que nos ha quedado mucho por ver, así tenemos la excusa para volver.

Calle del casco viejo.

Edificio frente a la Concha.

Catedral.

A continuación mostramos algunas de las barras de los bares del casco viejo llenas de pinchos, algunos de ellos los saboreamos.

Hondarribia (Fuenterrabía)

A unos veinte kilómetros de San Sebastián, en la desembocadura del Bidasoa, pegada a la frontera con Francia encontramos esta ciudad de Hondarribia.  El casco histórico de Fuenterrabía está declarado Conjunto Monumental, más o menos es el antiguo recinto amurallado de la villa. Aún se conservan parte de las murallas y baluartes que rodeaban su casco histórico, también las dos puertas de acceso a la plaza fuerte. En casco histórico, podemos observar calles empedradas y bellos edificios con balcones de hierro forjado. En lo alto del promontorio se halla el denominado castillo de Carlos V, junto a la plaza de Armas y la iglesia parroquial.

 

Zapador en la puerta de Hondarribia.

Casco viejo de Hondarribia.

Puerta sur de Hondarribia.

Entramos a la ciudad por una de sus puertas, la de Santa María, parece vigilada por una escultura de un zapador, con un gorro característico  y una sierra, quizá es una muestra de su cualidad de ciudad fronteriza en la que se han producido numerosas batallas. Las antiguas murallas, las que aún permanecen, se extienden a los lados. Al pasar la puerta encontramos una antigua ciudad, como hemos dicho las calles siguen con su aspecto original, encontramos edificios bien conservados, con estructuras de madera, balcones y los escudos nobiliarios.

 

Casa con balcones casco viejo.

Muralla de la ciudad.

Vistas del Bidasoa.

Al final de la calle se observa un gran templo, con su alto campanario dominándolo todo, Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano, subimos hasta su pórtico y la visitamos. Justo detrás se encuentra la Plaza Arma y un edificio de piedra que actualmente es un parador, que se corresponde con el castillo. Desde aquí tenemos unas vistas espléndidas del rio Bidasoa y de Francia, Hendaya. Podemos tomar el ascensor panorámico para bajar al paseo del rio. Si desde la plaza Arma giramos hacía el oeste seguimos en la ciudad antigua, llegando a la Plaza de Guipúzcoa con sus casas y edificios típicos muy bien conservados.

 

Seguimos en Guipuzcoa y vamos a hacer una visita a distintos pueblos de la costa y del interior.

 

 

 

 

Aranda Del Duero

Aranda del Duero

En la provincia de Burgos encontramos esta localidad de algo más de treinta mil habitantes famosa por sus bodegas subterráneas, cuenta con una rede de 7 km de túneles excavados en el casco histórico aproximadamente en el S XII, de los preciados vinos de la denominación de origen Ribera del Duero. Raro es el bar o restaurante que no ofrece una visita a sus bodegas, situadas aproximadamente a unos doce metros de la superficie.

El casco antiguo de la ciudad se sitúa en el margen izquierdo del rio Duero, con varios puentes entre los que destaca el Puente Romano. Podemos visitar la villa en un día, siempre que no asistamos a visitas guiadas a bodegas o a alguno de sus monumentos. Podemos comenzar por el Puente Mayor, llegando en seguida a la Plaza Mayor donde se encuentra el ayuntamiento y algunas casas del siglo XVIII. Subiendo por la calle de la Miel está la Iglesia de Santa María la Real, templo gótico del siglo XV, con una bellísima portada atribuida a Simón de Colonia. En el interior destacan: la capilla de los Salazar, la escalera del coro, de estilo mudéjar, y el púlpito renacentista, obra de Juan de Cambray y Miguel de Espinosa.

Rodeamos el templo y enlazamos con la Calle de San Juan que nos lleva a la plaza del mismo nombre, donde se encuentra otra de las iglesias actualmente museo Sacro, y prácticamente en frente se encuentra la Casa de las Bolas. Aquí hay un mirador sobre el rio Bañuelos y el Duero, pudiendo ver el Puente de las Tenerías de origen medieval. Podemos seguir el rio por el paseo de ribera, sitio donde se puede pasear y practicar deporte.

El resto del tiempo lo dedicamos a pasear por el casco viejo, visitando alguno de sus bares con pinchos, y comiendo alguno de los productos típicos de la zona como el cordero en sus distintas modalidades.

En esta zona de Burgos hay multitud de bodegas asociadas a la denominación de origen Ribera del Duero, que organizan múltiples actividades como visita a una bodega o dormir en un lugar con encanto asociado a la entidad. Nosotros visitamos la Bodega Pradorey y dormimos en un palacete asociado.

Hotel La Posada de Pradorey, S. XVII.

Campos de Pradorey.

Bodega Pradorey

 

Cracovia.

Polonia es un gran país situado en Europa Central, con fronteras con Alemania, República Checa, Eslovaquia, Ucrania, Bielorrusia, Lituania, Rusia (enclave de Kaliningrado) y el mar Báltico. Su historia ha sido muy convulsa con invasiones de suecos, rusos y alemanes, y con fronteras que han ido cambiando hasta las actuales que han sido consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente es miembro de la Unión Europea, habiéndose producido su mayor crecimiento desde que se unió a ella. Sigue manteniendo moneda propia el zloty, pln, un euro son unos cuatro zlotys. Es un país de mayoría católica, teniendo una  gran cantidad de templos de esta religión.

Para viajar dentro del país recomendamos utilizar el tren, muy moderno y con alta velocidad, no es caro y es bastante puntual. Tras pasar un día y medio en Varsovia nos dirigimos a Cracovia, también en tren. Compramos los billetes en ventanilla con lo que pudimos aplicar algunos descuentos que no nos quisieron aplicar en la compra online a través de Omio o de la app polaca. A las dos horas y media estábamos en Cracovia. Para desplazarnos al hotel solemos utilizar Bolt, sale más barato aunque no siempre los coches son amplios y los conductores atentos.

Itinerario día 1 (Cortesía de Google Maps).

Llegamos a mediodía, nuestro hotel se encontraba frente al Castillo de Wawel con el rio Vístula en medio, las vistas eran envidiables. Comenzamos nuestra visita cruzando por el Puente Dębnicki sobre el Vístula, (con muchísimo tráfico), llegando a la orilla opuesta continuamos por el paseo de ribera en dirección al casco antiguo, Stare Miasto,  nuestro objetivo era la calle Grodzka que va de sur a norte. Es una calle peatonal, con gran número de establecimientos: cafeterías, pastelerías, restaurantes,… y tiendas de lo más diverso. Y cómo no podían faltar varias iglesias y monasterios: Las Clarisas, la Iglesia de San Andrés,… Esta vía nos lleva a la Plaza Principal de la ciudad, plaza del mercado y una de las más grandes que he visitado, en ella encontramos distintos monumentos. En el centro están unas galerías comerciales cubiertas, la Lonja de los Paños, con múltiples puestos de suvenires, joyerías donde prima el ámbar, ropas típicas, marroquinería,.. Al este de la plaza domina la Torre del Ayuntamiento de Cracovia, junto con algunas esculturas antiguas y modernas, y al noreste destaca la Basílica de Santa María, con dos torres majestuosas y también construida de ladrillo. Desde su torre más alta después de que el reloj marque la hora se oye una trompeta que toca una melodía en una de sus ventanas más altas, al terminar vemos como el músico saluda. (Desde la Edad Media el día entero, fuera de noche o de día, había en la torre más alta de la iglesia de Santa María un vigilante que advertía de incendios, de enemigos que se acercaban a la ciudad y de otros peligros. Una de las responsabilidades del vigilante era hacer sonar el toque de trompeta: inicialmente, solo al amanecer y al atardecer, para avisar sobre la hora de la apertura o cierre de las puertas de la ciudad y más tarde, desde el siglo XVI —cada hora—. La melodía del toque de trompeta, llamada en polaco «hejnał», se convirtió en un símbolo musical de Cracovia). Merece la pena pasear por la plaza, sentarse en alguna de sus terrazas y ver a la gente pasar, no olvidemos los coches de caballos que esperan a los clientes.

Basílica de Santa María.

Galería ‘Lonja de los Paños’

Torre del Ayuntamiento de Cracovia.

Rodeamos la basílica para ver sus distintas puertas y los relieves antes de dirigirnos hacia el norte donde se encuentra la Barbacana de Cracovia, fortaleza defensiva también de ladrillo. Antes callejeamos un poco y encontramos el Teatro Juliusz Słowacki, al oeste de la basílica. Rodeando la ciudad vieja hay un parque con arbolado muy agradable para pasear. Rodeamos la Barbacana y entramos por Puerta de San Florián, para seguir callejeando alrededor de la Plaza Principal, recorriendo algunas calles donde seguimos encontrando edificios religiosos, en todos o casi todos está presente el papa Juan Pablo II,

Castillo de Wawel.

Barbacana de Cracovia.

Puerta de San Florián

https://maps.app.goo.gl/WyJ9nkXqLzxYtybTA

Volvemos por la misma calle Grodzka para tomarnos unos pasteles en alguna de las múltiples confiterías, ya es de noche pero las calles siguen bulliciosas. Llegamos al principio de la calle donde se encuentra la Iglesia de San Gil, con una cruz en el exterior. En frente se encuentra la entrada al castillo de Wawel, decidimos rodearlo por el este, llegando al rio Vístula y encontrándonos con la estatua de un dragón que parecía proteger al castillo.

Castillo de Wawel.

La entrada principal al Castillo Real de Wawel.

Torre del Senador de Wawel.

El segundo día nos dirigimos hacia el barrio judío, Kazimierz, iniciamos nuestro camino en el Vístula, caminando en dirección al barrio nos encontramos con un gran templo católico, la Basílica del Corpus Christi, como todas también de ladrillo y con entrada gratuita merece la pena visitar. Tras verla nos dirigimos hacia la Antigua Sinagoga, esperábamos un edificio distinto pero nos encontramos con uno normal, podemos entrar al museo porque los lunes la visita es gratis. Dentro hay una exposición de fotografías, de elementos de la cultura y de la religión judía. Nos sorprende que no haya vigilancia en el exterior como sucedía en nuestra visita a la sinagoga de Budapes. En el exterior hay una pequeña plaza llega de turistas, también vemos algunos judíos ortodoxos con sus trajes negros, su sombrero y sus patillas largas y rizadas. Cerca se encuentra la Sinagoga Remuh, con entrada restringida, junto a ella se encuentra un cementerio judío al que no se puede acceder. El barrio no es distinto a otras zonas de la ciudad. Ahora continuaremos hacía el Cementerio Judío de Cracovia, hay que cruzar bajo las vías del tren para llegar. Nos sorprenden las lápidas unas junto a otras casi apiñadas, bajo la sombra de los árboles, nos adentramos un poco para captar la belleza del lugar, no hay flores sino piedras colocadas encima de cada lápida.

Iglesia del Cospus Cristi.

Nave principal. Ver el arco con el crucifijo.

Altar mayor.

Salimos para dirigirnos hacía el Castillo de Wawel, fortaleza situada junto al Vístula, en cuyo interior se encuentran distintos edificios, como no podía ser de otra manera hay varias iglesias, La Catedral de Wawel, casas para los soldados, el tradicional patio del castillo, y sobre todo unas vistas desde sus murallas del rio y de la ciudad. La construcción es fundamentalmente de ladrillo rojo, también hay partes de piedra. Salimos hacia la ciudad por la puerta que se encuentra frente a la Iglesia de San Gil, hacia el norte encontramos otro templo, Iglesia de la Santísima Trinidad, de estilo gótico, entramos también y como en todas nos sorprende la riqueza y un arco con un gran crucifijo encima situado en la nave principal. Cerca se encuentran los consulados de Francia, Alemania y EEUU, pero lo más interesante es un bar con terraza cubierta donde nos sentamos a descansar y refrescarnos con una cerveza polaca, 12 pln – 3 €. Tras el descanso nos dirigimos hacia el oeste y entramos en el parque que rodea la ciudad vieja, un sitio ideal para pasear y sentarnos rodeados de vegetación, allí encontramos la estatuas de matemáticas cerca de la universidad Jagiellona, se trata de dos matemáticos discutiendo Otto Nikodym y Stefan Banach. Continuamos subiendo por el parque hasta llegar a la Iglesia de San Francisco, similar a las anteriores pero donde encontramos frailes.

Murallas Castillo.

Cementerio judío.

Lápidas cementerio judío.

De aquí continuamos hasta la Plaza principal para buscar algún sitio donde comer. Queríamos comida polaca y tuvimos suerte al encontrar un restaurante típico con self-sevice, allí tomamos sopa de Gulash, codillo, pierogi y como no unas cervezas.

Vistas del Vístula.

Otto Nikodym y Stefan Banach

Coche de caballos.

https://maps.app.goo.gl/X7zje5hYhXNBXKib9

Itinerario día 2. (Cortesía de Google Maps).

Respecto a la comida hemos de decir que hay mucha oferta y sorprende sobre todo la cantidad de pizzerías. Hay muchos restaurantes de comida tradicional donde se ofertan los típicos platos polacos, por cierto bastante contundentes. Destacar los pierogi (empanadillas), las sopas, y algunos platos a base de patatas. La cerveza magnífica y menos cara que el café.

Restaurante de comidas polacas.

Codillo.

Sopa de Gulash.

 

Importar certificado digital.

Importar e instalar un certificado digital

Una vez dispongamos del archivo que contiene el certificado digital podemos pasar a instalarlo en otro equipo informático. Lo normal es tenerlo en un disco usb, por lo tanto hemos de conectarlo al ordenador, abrir su contenido en el Explorador de Windows, seleccionar el archivo, en el ejemplo ‘certificado.pfx’ pulsamos dos veces sobre él y automáticamente el sistema lo reconocerá abriendo una ventana donde nos pregunta si el certificado que se va a instalar va a ser usado por el usuario actual o por cualquier usuario que utilice el mismo equipo. Lo normal sería restringir su uso al usuario actual que debería ser el propietario del mismo.

Pulsamos ‘Siguiente’, nos mostrará la carpeta y el archivo que contiene el certificado, ‘Siguiente’ y nos presenta una ventana donde se solicita la clave que dimos al exportar el certificado y donde es conveniente marcar las opciones: Habilitar protección segura de clave privada…. Y Marcar esta clave como exportable.., con ello nos aseguramos que podamos exportar el certificado.

Pulsamos de nuevo ‘Siguiente’ y se procederá a finalizar la instalación. Con ello habremos importado el certificado digital y podremos utilizarlo.

 

Exportar certificado digital desde Chrome.

Exportar un certificado digital desde Chrome

En el navegador entramos en Configuración: tres puntos en la esquina derecha de la ventana,

se despliega una lista donde seleccionamos Configuración

Se nos abrirá la Configuración en una pestaña del navegador. Dada la gran cantidad de opciones que tenemos lo mejor es buscar la palabra ‘Certificado’,

Seleccionamos Seguridad y después Certificados con lo que se abrirá un ventana donde aparecen todos los certificados digitales que tenemos instalados, marcaremos el que queremos exportar y comenzamos el proceso.

Una vez seleccionado pulsamos en el botón de ‘Exportar’.

Clicamos en siguiente,

Debemos exportar la Clave Privada para un correcto funcionamiento cuando lo utilicemos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dejamos el tipo de archivo para exportación y marcamos las casillas, pulsando después en Siguiente.

 

 

 

 

 

 

 

 

Para preservar la seguridad establecemos una contraseña que posteriormente deberemos utilizar en la importación.

 

 

 

 

A continuación elegiremos el nombre y la carpeta donde almacenar el archivo y finalizaremos la exportación.

Tendremos un archivo con el nombre certificado.pfx que podremos utilizar para trasladar el certificado a otro ordenador o dispositivo.