Viena

Viena ciudad imperial

Cuando oímos hablar de la capital de Austria inmediatamente pensamos en la ciudad imperial, la capital del imperio austro-húngaro, una ciudad espléndida que nos ofrece magníficos monumentos y una amplia oferta cultural. Entre las posibilidades que nos ofrece esta ciudad para poder visitar sus monumentos a un coste asequible podemos adquirir el Viena Pass, por más de 80€ un día, pero con el que podemos entrar de forma gratuita a la mayoría de los monumentos, y he de decir que es rentable porque la entrada individual cuesta una media de 20 o 25€ por visita.

Hay que advertir de su alto nivel de vida, con precios superiores a los que tenemos en nuestro país, y como siempre notaremos que la comida que nos ofrecen es poco variada y no demasiado apetecible:

Gulash vienes.

Cerveza vienesa

Plato ‘alpujarreño-vienes’

salchichas, gulach, pollo,….  casi nada de pescado, pero podemos acompañarlo con de una buena cerveza. En más de una ocasión recurrimos a comprar un bocadillo de salchichas y una cerveza, pero ojo el precio será superior a los siete u ocho euros por persona. Si vamos a un restaurante el importe de un plato único junto a la bebida posiblemente sea de más de veinticinco euros por persona. La alternativa a esos platos rudos y contundentes es la comida internacional.

Tarta Sacher.

Seguro que nos habran hablado de la famosa Cafetería Sacher, con la tarta de chocolate del mismo nombre, si vamos habremos de hacer cola, y deberemos pagar 7€ por un café y por una porción de tarta 9€, para mí buen chocolate pero el bizcocho bastante soso. Ojo, revisar la cuenta por si incluye un concepto ‘servicio’.

 

 

Si algo me ha sorprendido al comenzar a pasear por esta ciudad son sus avenidas, amplias y llenas de cables para los tranvías. La luminosidad en las noches es más bien pobre, con esas luces amarillas tan características de las ciudades del centro de Europa.

Plaza Schwarzenberg

Monumento a Johann Strauss

Memorial del Ejército Soviético

Itinerario día 1. Partimos del parque de la Ciudad de Viens, Stadtpark, donde se encuentra el monumento a Johann Straus, algo que ya nos indica la unión de esta villa con la música. Nos dirigimos hacía el sur, pronto encontramos otro conjunto escultórico dedicado esta vez a Beethoven, tras el que se encuentra una casa-museo dedicado a este excepcional músico. Justo enfrente hay un edificio que es una sala de conciertos,  Wiener Konzerthaus (1913), continuamos hacía el sur en una mezcla de edificios antiguos y nuevos, pero sin desentonar, hasta llegar a una fuente de agua detrás de la que se encuentra el  Monumento a los Héroes del Ejército Rojo, con el que se conmemora la ‘liberación’ de la ciudad durante la segunda guerra mundial.

Itinerario día 1. (Cortesía de Google Maps).

Seguimos hacía el sur para encontrarnos con los jardines del Palacio de Belvedere, una copia del Versalles francés aunque marcando las diferencias, en él se encuentran diversos edificios que se pueden visitar en parte ya que están en restauración. Dedicamos una hora para recorrer los jardines, disfrutar de las fuentes e incluso de alguna ardilla que corre o sube a los árboles. Damos la vuelta por el mismo espacio pero en dirección noroeste, salimos del complejo y podemos vislumbrar un magnífico edificio, la Iglesia de San Carlos Borromeo, que podemos visitar gratis. Bordeamos el parque anexo por el norte y llegaremos al gran edificio de la Ópera Estatal de Viena, Wiener Staatsoper, cerca está el que dicen es el mejor quiosco de salchichas de Viena, ojo con el precio. Ahora toca comer, buscamos un restaurante típico, nos han recomendado el Zum  Bettelstudent, un lugar donde hay menús y de ambiente muy agradable, madera y toneles de cerveza. La comida la típica, una cosa curiosa es que algunos platos llevan asociada una pequeña ensalada de lechuga, una sopa caliente y después una especie de sartén con lomo en tacos, patatas y un huevo frito.

Palacio de Belvedere.

Iglesia de San Carlos Borromeo.

Monumento a Beethoven.

Para la sobremesa volvimos a la zona de la Ópera de Viena e hicimos cola en el Café Sacher, preferiblemente hacer la reserva por internet, como siempre había muchos españoles. Después de disfrutar de la tarta Sacher original y de un café todo a precio de oro, nos dedicamos a pasear por las calles y avenidas próximas hasta que llegó la noche y fuimos a cenar, esta vez comida internacional.

Itinerario día 2. 

Itinerario día 2. (Cortesía de Google Maps).

Comenzamos en el mismo lugar que el día anterior, pero esta vez dejamos a la izquierda a Beethoven, subimos hacía el noroeste, encontramos zonas donde los edificios modernos se mezclan con los antiguos, la Casa de la Música. Seguimos callejeando hasta llegar a la Catedral de San Esteban, recomiendo visitarla porque encierra grandes tesoros, a parte de su espectacularidad arquitectónica, a parte de las dos puertas de entrada, su tejado de azulejos y la gran torre de unos 130m, a la que es posible acceder y desde la que disfrutaremos de una vista excepcional de la ciudad.

Iglesia votiva

Parlamento de Austria

Ayuntamiento de Viena.

Hofburg.

Siguiendo hacía el noreste nos encontramos con la Iglesia Católica de San Pedro, del S. XVIII, donde se celebran conciertos de órgano casi diarios. Nuestra siguiente parada es la Iglesia Votiva, construida en el S. XIX en conmemoración del emperador que salió indemne de un intento de magnicidio. La visita es gratuita, merece entrar para ver su espectacularidad. Ahora giraremos hacia el sur, pero antes tomaremos una cerveza en el Restaurante Einstein, típico local austriaco con todo de madera. Tras el descanso seguiremos hacia el sur llegando al edificio del Ayuntamiento, como todo en Viena también espectacular, y ya tendremos a la vista el complejo palaciego de Hofburg donde además de palacios, estatuas, museos, está la famosa Escuela Española de Equitación, para entrar y ver el espectáculo es necesario reservar con antelación. Ver todo el complejo nos llevó casi todo el día, como curiosidad ver el edificio dedicado a la emperatriz Sisi.

Catedral de San Esteban.

Fuente Palacio Belvedere.

Jardines de Belvedere.

Para terminar nos dirigimos al famoso mercado Naschmarkt de Viena, formado por numerosas barracas donde se ofrecen los productos más diversos: quesos, aceitunas, chocolates,… junto con numerosos restaurantes de todos los estilos, desde el tipico vienes a restaurantes internacionales.

La Puerta Suiza del Palacio de los Hasburgo.

Palacio Imperial de Hofburg.

Instituto Cervantes en Viena

Así finalizamos la visita a la ciudad imperial, no olvidéis que es imprescindible asistir a uno o varios de los espectáculos musicales que nos ofrece, el único inconveniente como siempre es el bolsillo, porque a esta capital europea hay que ir con una buena cartera.

Dada su situación podemos aprovechar para acercarnos a ciudades próximas como Bratislava, a una hora en tren, o Budapest a unas tres horas.

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Bratislava

Bratislava en un día

Bratislava es la capital de un pequeño país, Eslovaquia, que hace frontera con Hungría, Austria, Chequia, Polonia y Ucrania. Un territorio estratégicamente situado con su capital bañada por el Danubio, que ha pertenecido a las potencias que la rodean y que tan solo fue reconocida como sede para la coronación de algunos monarcas del imperio Austro-Húngaro, de hecho su catedral tiene su torre finalizada con una corona en lugar de una cruz y en sus calles se pueden ver en el suelo pequeñas coronas que indican el camino que debía seguirse para la coronación.

Campanario Catedral de San Martín.

Marca camino coronación.

Campanario Catedral de San Martín.

Es una ciudad dividida en dos por el Danubio, al norte se encuentra la ciudad vieja y al sur la moderna que además no tiene ningún aliciente para ser visitada, tan solo el ‘ovni’ que corona uno de sus modernos puentes y desde el que se tiene una vista espectacular de toda la ciudad. Como para todo hay que pagar por subir y es obligatorio comer en el restaurante. Las vistas también se pueden tener desde el castillo que domina la ciudad vieja y que es el punto de partida de nuestra visita.

Castillo de Bratislava.

Monumento al Holocausto Judío.

‘OVNI’

 

El castillo, reconstruido tras la segunda guerra mundial, y que inicialmente tenía una sola torre pero creo que la emperatriz Sisi ordenó que se construyeran tres torres más. Las vistas desde esta edificación son impresionantes, la catedral de San Martín y la antigua muralla, el rio y los puentes. En sus jardines podemos observar una escultura que hace alusión a las brujas.

Estatua del escritor Hans Andersen.

La Bruja de Bratislava.

Pórtico Iglesia con la imagen de un ‘demonio’.

 

 

Bajamos y nos encontraremos con el muro y embutida en él la catedral, dicen que primero fue la iglesia y después el muro. Ojo adosados a este muro estaban las casas del barrio judío, pero por desgracia fueron arrasadas durante la guerra. La catedral tiene dos puertas una para los ciudadanos y otra para la aristocracia y se encuentran en los laterales.

Si seguimos bajando hacia el centro de la ciudad nos encontramos con calles no muy anchas de empedrado y la mayoría peatonales. El centro está lleno de establecimientos de restauración, cafés, bares y restaurantes. Podemos callejear y seguramente nos fijaremos en una torre que es una de las antiguas puertas de la ciudad, la puerta de San Miguel. Encontraremos algunas plazas que conservan importantes edificios, y cuyo nombre ha cambiado a lo largo del siglo XX, plaza de Hitler, después de Stalin, y ahora Plaza Principal en cuyo centro se encuentra la estatua de Maximiliano, con su ‘culito prieto’.

Calle de la ciudad vieja.

Estatua de Cumil

Puerta de San Miguel.

Fuente Maximiliano.

Como en la mayoría de estas ciudades ocupa un lugar destacado el edificio de la Ópera, y las sedes del Ayuntamiento y el Palacio del Primado de la iglesia. Un poco alejado del centro se encuentra un curioso edificio denominado la Iglesia Azul.

Antiguo Mercado

Museo municipal de Bratislava

Iglesia Azul.

Podemos dedicar un tiempo a pasear por estas calles del centro, veremos numerosas estatuas y esculturas de distintas épocas que adornan las plazas, por ejemplo la Plaza Hviezdoslav donde se encuentran las esculturas de Hans Christian Andersen, y la Columna de la Plaga.

Si hay tiempo se puede dar un paseo en barco por el Danubio o subir al Ovni que se encuentra en el puente Most. También hay avenidas amplias surcadas por tranvías de distintas épocas, con todo el cableado necesario, que además sujeta las luces de la ciudad.

Avenida en Bratislava.

Antiguo tranvía.

Pintura época comunista Estación de Tren de Bratislava

Esta ciudad es bastante más barata que Viena y que Budapest, normal si pensamos que es una pequeña capital. Sin embargo, las comidas son semejantes bastante contundentes y donde reina el queso y la carne. Tienen sus pasteles o bollos particulares, un cuerno relleno de nueces, canela,…:

• Bryndzové halušky, unos ñoquis de patatas cubiertos de salsa de queso de oveja.

• Zemiakové placky, unos pancakes de patatas.

• Kapustnica, sopa de col.

El precio de un café expreso oscila desde el euro hasta los dos euros y medio o tres. Y la cerveza, tres euros medio litro, no desmerece nada de la que podemos tomar en Praga, Berlín o Viena.

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Edimburgo.

Edimburgo

Esta antigua ciudad situada al sur de Escocia, actualmente su capital, es uno de los destinos que merece la pena visitar. La urbe mantiene edificaciones y peculiaridades que la hacen única, la estructura inicial en torno a una vía principal, la Royal Mile, que nos lleva desde el Castillo situado en una elevación hasta el palacio de Holyrood residencia de los reyes británicos cuando visitan la ciudad. El no haber sido invadida en siglos nos permite disfrutar de un ejemplo de urbanismo con edificios de oscuras fachadas y líneas rectilíneas a iglesias con torres y vidrieras como la catedral. La ciudad se puede dividir en dos partes la Old Town construida en altura en torno a la Royal Mile, y la New Town que se erige al norte detrás de un antiguo valle donde ahora se encuentra el Princess Street Garden y la gran avenida Princess Street, ampliación de la ciudad que siguió una estructura ordenada de calles en cuadrículas.

Plano de la ciudad de Edimburgo.

Si hay algo negativo es su comida, aunque va mejorando con la aparición de restaurantes italianos, asiáticos y cómo no con los de comida rápida. De los platos típicos destaca el haggi, embutido preparado con vísceras de oveja, el típico desayuno con huevos, bacón, judías, salchichas,… y algún que otro pastel de carne, y como no el fish and chips, pescado frito rebozado y patatas.

Desayuno o almuerzo escocés.

Haggi y otros platos.

Para visitarla necesitamos al menos dos días, aunque como siempre es mejor dedicarle más tiempo si queremos disfrutar de todo lo que nos ofrece. Para simplificar la visita lo mejor es contratar un Free Tour, que tan de moda están en todas las ciudades, mejor elegir una hora temprana y dejarse llevar por el/la guía que nos dará información de los lugares de máximo interés y de la historia. A partir de aquí, lo mejor es coger un mapa y trazar los itinerarios de cada día. Itinerario 1. Royal Mile, del Castillo de Edimburgo al Palacio de Holyrood. Nos situaremos en la Catedral de Edimburgo, Royal Mile, templo que merece la pena visitar y que además es gratis. En su interior nos sorprenderán las vidrieras y lo techos, (buscar los gaiteros), aunque hemos de recordar que es de religión presbiteriana, aunque realmente parece una iglesia católica.

La Catedral de Saint Giles.

Royal Mile.

Carlos II. Al lado en el suelo la tumba de John Knox.

Casi en frente de la Catedral veremos el ayuntamiento. Aquí tenemos que comentar una de las características de las edificaciones de la Old Town. Desde donde estamos parece un edificio de apenas cinco plantas, pero realmente tiene once si lo viésemos desde el norte. La razón está en que en estas viviendas residían gente de distintas clases sociales, los más ricos ocupaban las plantas superiores y entraban por la fachada principal, mientras que los pobres residían en los pisos más bajos y entraban por la parte de atrás, accediendo a través de unos estrechos callejones llamados ‘closes’. Hay muchos a lo largo de esta calle, por ejemplo Old Fishmarket Close, Mary King’s Close, Borthwick’s Close,.. Estos callejones normalmente terminaban en unas plazoletas que se denominan ‘court’, por ejemplo el Writer’s Court donde se encuentra el museo de los escritores. Existen tours nocturnos para recrear el pasado de estos callejones, alguno de ellos el de los fantasmas o el de Harry Potter, no hay que olvidar que algunas de las escenas de esta serie de películas y libros se rodaron en estos lugares.

Volviendo a la Royal Mile y dirigiéndonos al oeste, bajando por uno de estos closes llegaremos a Victoria Street, una calle en curva con dos niveles y fachadas de colores, tiendas, restaurantes, pubs,… Allí se encuentra el típico restaurante Oink , un establecimiento que ofrece cerdo asado en bocadillos con diversas salsas, yo probé la de manzana, pero que hay que degustar de pie en la calle, no esta mal para quitarnos el hambre. Bajando por esta calle llegaremos a Grassmarket, una plaza donde se realizaban ejecuciones y que es famosa por dos establecimientos The last Drop, El último Trago que rememora la costumbre de ofrecer un trago a los condenados antes de ser colgados, y Maggy Dickson`s en memoria de una rea que sobrevivió a la horca. Desde este lugar dirigiéndonos al sureste llegaremos a un cruce en el que está la estatua del perro Booby, es costumbre tocar su nariz, el sorprendente Museo Nacional de Escocia de entrada gratuita, donde se encuentra la oveja Dolly, y el cementerio de Greyfriars Kirk. Este camposanto también fue escenario de la serie de Potter y en él se encuentra el panteón del famoso y odiado Mackenzie quien fue el director fiscal de toda Escocia en el siglo XVII. Su principal tarea era condenar a los covenantes (integrantes de un movimiento religioso nacido en Escocia) que hubieran participado en el intento de revuelta contra el rey Carlos II. Mackenzie condenaba a todos los covenantes de Edimburgo, los encarcelaba en una prisión situada en el mismo cementerio de Greyfiars, y poco después los ejecutaba, ganándose el nombre de “sangriento Mackenzie” por la crueldad de las ejecuciones. Cuando murió en 1691 fue enterrado en este mismo cementerio. Cerca de donde se encontraba la cárcel podemos encontrar su mausoleo. (Buscar su historia en internet).

Victoria Street.

Bobby.

Cementerio de Greyfriars.

Volveremos a Victoria Street y desde allí a la Royal Mile para dirigirnos hacía el Castillo de Edimburgo. En este caso la visita no es gratuita, es conveniente adquirir un PASE HISTORIC SCOTLAND que nos permite visitar distintos monumentos en toda Escocia por un precio más que asequible, ojo recomiendan planificar las visitas y hacer una reserva previa. El castillo está muy bien conservado, tiene varias exposiciones de tema militar y de historia del Reino Unido, desde sus almenas se tienen unas vistas espectaculares de la ciudad y sus alrededores. Se necesitan unas dos horas para hacer una visita sin demasiada profundidad. Es famosa la salva de cañón que se dispara a las trece horas todos los días.

Explanada Castillo de Edimburgo.

Vista desde la entrada al Castillo de Edimburgo.

Vista de la ciudad desde el castillo.

No es extraño encontrarse con una boda en el recinto, con el novio y los invitados luciendo el kilt, falda típica con los cuadros de su clan, y un gaitero amenizando la velada. Una vez visitado el castillo, cosa que recomiendo, podemos bajar dirigiéndonos hacia el este y recorrer la milla escocesa hasta llegar al Palacio de Holyrood, que no se puede visitar, pero que tiene al lado la abadía de Holyroot y los edificios del Parlamento de Escocia. En el camino encontraremos edificios, casas, pubs,… representativos de la historia de esta ciudad. Itinerario 2. New Town, Calton Hill, Princess Street,… Al norte de la Old Town encontramos la ampliación de la ciudad que denominan New Town, podemos partir del Hotel Balmoral, con su torre del reloj, dirigiendonos primero hacia el este para subir a la colina de Calton Hill. La pendiente es fácil y merece la pena por las vistas de las que disfrutaremos, en la cima hay diversos monumentos: el Monumento Nacional de Escocia, una imitación del Partenón griego, el monumento a Nelson, a los parlamentarios escoceses,… y distintos lugares desde los que deleitarnos de la ciudad, el castillo, la catedral, los edificios, el parque de Princess Stret.

Calton Hill.

Calton Hill.

Vista desde Caston Hill.

Bajamos de la colina y comenzamos a caminar de este a oeste por Princess Street, una calle llena de comercios donde se pueden comprar suvenires, whisky, ropa,… Pero lo primero que nos llama la atención es el monumento victoriano en honor a Walter Scott, para mi parecer algo horrible pero que tiene la virtud de estar dedicado a un escritor. A la izquierda y paralelo a Princess Street está el parque del mismo nombre, del que hay que disfrutar y realizar alguna que otra foto.

Vista del castillo desde Princess Street.

Monumento a Walter Scott.

Fuente Ross. Parque de Princess St.

Podemos perdernos por las calles del New Town, por ejemplo la plaza de St. Andrew, y las vías que están más al norte. Nos sorprenderá encontrar un gran parque llamado Queen Garden, que por cierto es privado y no permite las visitas. Y si queréis comprar moda y otras cosas podéis dirigiros al gran centro comercial St James Center. Bueno, llegada la noche no hay que dejar de asistir a un pub con música en directo. Son múltiples los establecimientos, la costumbre es ir a la barra pedir a bebida, una pinta de cerveza por un módico precio de siete libras o más, y esperar a que comience el espectáculo. Lo hemos hecho en dos días, pero queda mucho por ver. Excursión a Stirling Son muchas las ofertas para realizar viajes por Escocia con guía español, los precios oscilan entre las treinta y las setenta libras en función de la duración de la visita y de los lugares que visitar. Sin embargo, hay alternativas para realizarlo por nuestra cuenta, bien alquilando un coche y correr el riesgo de conducir por la izquierda, o utilizar el transporte público. Por ejemplo, para visitar Stirling o Glasgow se puede ir en tren. Nosotros lo hicimos para conocer Stirling y su famoso y bien cuidado castillo, se pueden adquirir los billetes en la misma estación o por internet, y si se puede elegir horario ‘Off-Peak’ nos costará mucho más barato. El viaje dura unos cincuenta minutos y la estación está en el mismo pueblo, desde allí puede comenzar nuestra visita, por una típica villa escocesa, aunque en este caso nos encontramos con muchos establecimientos turísticos. Caminar por sus calles es como ver una Edimburgo en pequeño, el color de las fachadas sigue siendo marrón o grisáceo y como diríamos en España necesitado de un buen blanqueo. Subir a pie al castillo es un buen ejercicio, las cuestas son empinadas pero no es mucha la distancia a recorrer. Al llegar vemos una explanada utilizada como aparcamientos y la silueta del castillo, ya es posible mirar los alrededores y comprender porque se construyó en esa posición. Con nuestro pase de Historic Scotland podemos pasar sin problemas, y aquí comienza la visita de sus múltiples edificaciones, como siempre las murallas con grandes cañones de color negro entre las almenas, el patio o los patios de armas con alguna escultura de un famoso militar del colonialismos británico en la India, y varias exposiciones de las virtudes de los militares escoces en todas las misiones que durante siglos han hecho bajo la bandera británica. Es contradictoria la historia de esta tierra, llena de luchas contra el dominador británico, pero al servicio de la corona durante varios siglos.

Castillo de Stirling.

Ballengeich Cemetery, desde las murallas de Stirling.

Panadería del Castillo.

En nuestra visita que puede durar dos o más horas podremos ver desde las habitaciones de los reyes con sus chimeneas y camas señoriales, a las cocinas donde figurantes de cera trabajan con carnes, pescados, harinas,… en este caso hay dos cocinas. También podemos ver un museo de la guerra, y un edificio religioso que en cierto modo rompe con el resto del castillo. Desde las murallas o desde alguno de sus torreones podemos ver el llamado “Nudo del Rey” y al lado el “Nudo de la Reina”. Se trata de un parque diseñado para el rey Carlos I en el año 1627 por el arquitecto escocés James Watt, básicamente un recinto rectangular amurallado, flanqueado por árboles y en cuyo centro se encuentra un montículo octogonal (supuestamente este es el nudo) donde se situaba el rey durante el festejo a celebrar. Otras excursiones: Lago Ness, St. Andrew, Muralla de Antonio,….

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Tenerife en tres días

Viajar a las Islas Canarias sobre todo en invierno es una gozada, pasar del frio de la península al clima templado se agradece, pero es que además en la isla de Tenerife a ello se le une el gran contraste entre el norte y el sur, en el primero tenemos un clima más húmedo con abundante vegetación, mientras que en el sur encontramos un clima más seco y veraniego.

Llegamos al aeropuerto de Tenerife Norte al mediodía, tras desembarcar fuimos a recoger el coche, algo imprescindible si queremos visitar la isla en tan pocos días, (habíamos alquilado con TopCar y el vehículo que nos ofrecieron estaba muy bien). Nos dirigimos a nuestro hotel en Santa Cruz de la mano de Google Maps, imprescindible para movernos con facilidad y sin perdernos, cerca de la Plaza de España en la zona peatonal de la ciudad. Teníamos tres días y medio para disfrutar y habíamos pensado realizar tres itinerarios, norte, sur, proximidades a Santa Cruz y la primera tarde visitar la ciudad.

Itinerario en la ciudad. Cortesía de Google Maps.

La tarde del primer día deambulamos por las zonas peatonales de la ciudad cercanas al hotel, lugares concurridos llenos de comercios, bares y restaurantes.  Partimos de la Plaza de la Candelaria, patrona de Tenerife, y nos dirigimos al este hacía la Plaza de España, encontramos «el Charco» un lago artificial debajo del que se encuentra el  centro de interpretación del castillo de San Cristóbal. Pasear por la zona, hay algunos pubs y restaurantes. A continuación nos dirigiremos hacía el oeste y por una de las calles peatonales que suben llegamos a la Parroquia de San Francisco, en una pequeña plaza donde encontramos varios restaurantes con sus terrazas, por ejemplo La Rebotica un tradicional restaurante muy agradable, subimos por la calle del Padrón hasta la Plaza Principie de Asturias, coqueto lugar con un quiosco en el centro, desde allí nos dirigimos hacía el sur y encontramos la pequeña Plaza del Chicharro, llamada así porque en ella encontramos una escultura de este pez. Estamos en una zona peatonal plagada de comercios y de bares, seguimos hacía el sur para encontrarnos con el Teatro Guimerá, construido sobre el solar que ocupaba el antiguo convento de Santo Domingo e inaugurado a mediados del siglo XIX. Desde aquí y atravesando el Puente Serrador, que salva una antigua rambla ahora urbanizada, llegamos al  Mercado de Nuestra Señora de África, la Recova, edificio de estilo neocolonial inaugurado en 1943, donde además encontramos algunos bares que sirven los frescos pescados de las islas. Buen sitio para comer, (ojo no abren de noche),  disfrutar de por ejemplo una Vieja frita, el pescado más preciado de las islas. Justo enfrente encontramos el TEA, Tenerife Espacio de las Artes, que además dispone de una amplia biblioteca llena de estudiantes. Al lado de este moderno edificio se encuentra el Museo de la Naturaleza y la Arqueología. Al otro lado de la rambla podemos divisar el campanario de  la Iglesia de la Concepción, del siglo XVI, de estilo toscano y construida a base de piedra volcánica. Desde aquí podemos volver a la Plaza de la Candelaria, y buscar algún bar o restaurante donde cenar en una de las calles peatonales que suben desde la Plaza de España.

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Iglesia de la Concepción

Mercado Nstra Sra. de África.

Iglesia de San Francisco.

Lago, Plaza de España.

Plaza del Chicharro.

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Cartel comercio en el centro de Santa Cruz.

El segundo día en la isla vamos a hacer un itinerario por el norte, llegando hasta Buenavista para después ir volviendo y comer en la Orotava o en La Laguna. Las carreteras son buenas habiendo autovía hasta la mitad, pero el tráfico es denso y hay que tener cuidado. Llegamos a Buenavista, con el cielo nublado y ligera llovizna, en el camino habíamos tenido la oportunidad de ver la imponente cumbre del Teide, pero ahora el cielo estaba cubierto. Buenavista es una pequeña población, lo más importante es su iglesia y su pequeño parque, lo demás es caminar un poco por sus calles de casas bajas. Decidimos subir hasta el precioso pueblo de Masca, la carretera era sinuosa atravesando barrancos llenos de vegetación, es un lugar para disfrutar de la naturaleza, lo malo es que todo está a tope y es difícil hasta encontrar donde aparcar el coche. No estuvimos mucho tiempo porque aún nos quedaba mucha ruta. El siguiente pueblo era Garachico, en la costa con sus piscinas de roca que sustituyen a las playas, la verdad es que fue la población que más nos gustó, tanto la parte rocosa de la costa con el mar embistiendo, como por sus calles llenas de encanto, recomiendo perderse por ella. Entramos en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, donde nos encontramos una exposición de los pasos de su famosa Semana Santa .

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Buenavista.

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Casas en Garachico.

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Convento de San Francisco. Garachico.

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Escultura de Tensei Tenmoku, Garachico

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El castillo de San Miguel. Garachico.

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Casa de la cultura. La Orotava.

La próxima parada Icod de los Vinos, donde también nos costó una enormidad encontrar aparcamiento. Nuestro objetivo era ver el drago milenario y tomar un café en una casa típica Canaria con tienda de cosas típicas y  terraza al lado del drago. No estuvimos mucho tiempo en esta población pues queríamos llegar a la Orotava y comer allí, así que de nuevo nos sumergimos en el tráfico y subimos hasta esta población que como todas se caracteriza por unas calles bastante empinadas. Aquí fuimos directamente al parking que se encuentra en la zona alta de la ciudad, y desde ahí comenzamos nuestra visita, recorriendo sus vistosas calles de casas de balcones de madera, parques magníficos, palacios e iglesias. Las vistas son excepcionales, recomiendo visitar los Jardines Hijuela del Botánico en el Ayuntamiento, con su drago centenario, la Casa de los Balcones, la Iglesia ce Nuestra Señora de la Concepción, el Liceo del Taoro, el jardín Victoria,…. Y sumergirnos en sus calles. Para comer fuimos a Casa Lercano, un excelente lugar con una comida muy bien elaborada: queso asado canario con mojo, pulpo con papas arrugadas, rodaballo con papas canarias,….

Drago en Liceo del Taoro.

Liceo del Taoro. La Orotava.

La Casa de los Balcones. La Orotava.

La Casa de los Balcones

Patio en casa de la Orotava.

Jardines Hijuela del Botánico

Después de un descanso merecido, además del coche subir las calles empinadas de la Orotava es un ejercicio sano y duro.

La siguiente ciudad a visitar era el Puerto de Santa Cruz, y cuando llegamos nos dimos de lleno con masas de turistas con sus pantalones cortos y el rojo de su piel por exceso de sol,… no nos gustó y no perdimos demasiado tiempo pues preferimos volver a Santa Cruz para perdernos en sus calles peatonales y pasear por el paseo marítimo que se extiende al lado del puerto.

Itinerario norte. Cortesía de Google Maps.

El siguiente día nos dirigimos hacia el sur por la autovía TF1, que corre paralela a la costa oriental de la isla, una vía con muchísimo tráfico donde sufrimos varias retenciones especialmente en las salidas del aeropuerto Tenerife sur, y en las zonas de la playa de las Américas. Esta vez fuimos directos a la Costa de Adeje, y  salimos en Puerto Colón, donde aparcamos en el muelle para caminar por el paseo que corre junto a la costa, aquí las playas están protegidas por diques o piedras del océano. También una zona demasiado turística que además en este mes de enero está hasta los topes. La temperatura era muy buena, hacía calor,  estábamos lejos de las nubes y de la lluvia que caía en el norte de la isla. El Teide estaba oculto por una masa negra de nubes. Subimos a Arona y a Santiago del Teide, pero la suerte no nos acompañó y la lluvia y las nubes nos impidieron disfrutar de las vistas.

Puerto Playa de San Juan.

Acantilado paseo marítimo Playa de San Juan.

Puerto Colón. Costa de Adeje.

Caímos desde Santiago del Teide hasta la costa, al lado de los acantilados de los Gigantes, llegando a la Playa de San Juan, una zona sin los hoteles y grandes edificios que cubren el resto de la costa. Chales y apartamentos de cuatro plantas como mucho, y un puerto pequeño, que a la vez sirve de protección a las dos pequeñas playas del municipio. Aquí comimos en un restaurante del paseo marítimo, un excelente pescado, brocheta de pulpo, almejas,.. había que ir al mostrador y elegir el pescado, fresco y variado. Restaurante y Taberna Marinera Agua y Sal. Después unos cafés y caminata por el paseo marítimo, muy agradable y poco concurrido, con el mar golpeando contra las rocas.

Itinerario Sur. Cortesía de Google Maps.

El tercer día lo dedicamos a visitar lo que nos había quedado, comenzando por la famosa playa de las Teresitas, San Cristóbal de la Laguna y Santa Cruz de Tenerife. La primera cerca de la capital, una coqueta playa de arena amarilla perfecta para tomar el sol y bañarse. Después nos dirigimos a La Laguna, donde fue una auténtica odisea aparcar, al final lo hicimos en una barrio a quince minutos de camino del centro monumental. Llegamos a la  Plaza del Adelantado, desde aquí parten las calles más bonitas de la ciudad.En su recorrido encontramos la Ermita de San Miguel, el Ayuntamiento, la fuente de mármol, Iglesia y Convento de Santa Catalina de Siena, El Palacio de Nava, edificio con elementos barrocos, manieristas y neoclásicos,  destaca en la Plaza del Adelantado por el color negro de su fachada. Subimos por la Calle la Carrera donde se concentran la mayoría de edificios históricos y lugares de interés. El convento de San Agustín, antiguo palacio de estilo barroco, sede del Obispado de Tenerife, y Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción. Monumento Histórico Nacional…. Es un centro histórico muy bien conservado, donde destacan los edificios con balcones de madera y las puertas y ventanas rectangulares de grandes dimensiones. En el mismo centro podemos disfrutar de bares y restaurantes con terrazas. Ojo en La Laguna la temperatura es siempre inferior a la de Santa Cruz y merece la pena llevar algo de abrigo. Para terminar  visita al Parque de Anaga, un auténtico bosque tropical, con acceso muy escarpado y con rutas interesantes para los aficionados al senderismo. Para comer nos fuimos al Mercado de la Virgen de África para degustar unos pescados.

Círculo de Amistad XII de Enero.

Interior Restaurante La Rebotica.

Playa de las Teresitas.

Casa típica de la Orotava.

Catedral de San Cristobal de La Laguna.

Iglesia de Nª Sra. de la Concepción.

Por la tarde visitar el mayor parque de Santa Cruz, el de García Sanabria, el museo de Casa del Carnaval, que nos muestra la esencia de esta festividad en Tenerife, acercarnos al Palmetum, jardín botánico, y pasear por las calles del centro de la ciudad.

Como siempre nos faltan días para poder recorrer con tranquilidad esta maravillosa isla; prometemos volver.

 

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Madrid

Madrid, la capital de España, sede del gobierno y de las principales instituciones del estado, ahora la más rica, con las mejores comunicaciones del país, núcleo o nodo central de todo,.. Fue Felipe II el que decidió trasladar la capitalidad a la villa de Madrid, quizá por ello no tenga los grandes monumentos arquitectónicos de otras ciudades españolas como Toledo, antigua capital, Sevilla, Salamanca,….

Independientemente de todo esto, Madrid es una ciudad que hay que visitar, allí se encuentran los grandes museos españoles liderados por el Prado, los grandes palacios como el Palacio Real, el teatro Real, el parque del Retiro,… son múltiples las razones culturales para visitarla. Pero es que también encontramos zonas de ocio y de marcha, que animan la vida nocturna de la ciudad. En definitiva pueden visitarla muchas personas con intereses muy diferentes, desde familias con hijos, jóvenes marchosos, adultos interesados en el arte y la cultura,….

Mi propuesta es visitar el Madrid centro, la Puerta del Sol, el Palacio Real, el Museo del Prado, la Castellana…

Itinerario. (Cortesía de Google Maps).

Partiremos de la Plaza de Colón, con su escultura conmemorativa en el centro, con el Paseo de Recoletos al sur, el de la Castellana hacía el norte, la famosa calle Génova al oeste que nos llevaría a la Plaza de Alonso Martínez y a la sede del PP, y hacía el este el teatro del centro de la villa, la excesiva bandera de España, y detrás la famosa Calle Serrano perpendicular a la de Goya. Cerca se encuentra también el Retiro, y el Museo Arqueológico Nacional, (merece la pena pasar un tiempo visitándolo, además por tan solo 3€ si no eres joven, ni estudiante, ni jubilado ).

Estatua de Colón

Plaza de Colón.

Monumento al Descubrimiento de América

Bajamos por el paseo de Recoletos, no debemos perder los edificios que nos encontramos como el Palacio del Marqués de Salamanca, así llegamos a la famosa Plaza de Cibeles, donde el Real Madrid celebra sus triunfos. Situándonos en la plaza delante del Palacio de Cibeles, sede del ayuntamiento, tenemos el edificio del Banco de España, el Palacio de Buenavista, y la Calle de Alcala, si la seguimos llegaremos a la Puerta del Sol. Subiremos por Alcalá hasta llegar a Gran Vía, podemos contemplar las sedes de bancos y del Instituto Cervantes, así hasta la Plaza Callao. En esta plaza, además del edificio Telefónica, podemos bajar por la calle Preciados hasta la Puerta del Sol, cerca está la famosa administración de loterías Dª Manolita, tenemos numerosos comercios como FNAC. Si elegimos seguir por la Gran Vía encontraremos varios cines hasta llegar a la Plaza de España, con su monumento de Cervantes. Bajamos en dirección suroeste y llegaremos a la convergencia de la Calle Ferraz y la de Bailen, si giramos hacia la primera entraremos en el Parque del Oeste con el Templo de Debod, traído desde Egipto. Si giramos hacía la izquierda por la calle de Bailen encontraremos los Jardines de Sabatini y el Palacio Real, ambos merecen ser visitados, así podremos deslumbrarnos con las riquezas que almacena este palacio. En frente hacía el este está la Plaza de Oriente que da paso al Teatro Real. Si seguimos hacía el sur encontramos la Catedral de la Almudena, que en mi opinión no es la que esta gran ciudad merecería.

La Cibeles de noche.

Palacio de Cibeles.

Nosotros seguiremos hacía el Teatro Real y callejearemos para llegar a la Plaza Mayor de Madrid, plaza porticada típica de la mayoría de las ciudades españolas, sobretodo del norte, donde además de los edificios que la rodean y la estatua de Felipe III encontraremos numerosos bares y restaurantes con terraza, y tiendas de lo más variopinto. Desde aquí nosotros nos dirigimos al Mercado de San Miguel para degustar unos vinos/cervezas y unas tapas con las que comer. Hay una gran variedad de tapas, cervezas y vinos en un ambiente muy animado.

Palacio Real.

Mercado de San MIguel.

Plaza Mayor.

Después de las tapas seguiremos la calle Mayor para desembocar en la Puerta del Sol, y si no está en obras podemos situarnos en el centro de la plaza para ver el reloj donde tocan las campanadas de Noche Vieja, la Real Casa de Correos sede actual de la Comunidad de Madrid y por desgracia antigua sede de la Dirección General de Seguridad. Si nos orientamos hacia el norte, tendremos las calles Preciados y del Carmen que nos lleva hasta Callao, la Calle de la Montera famosa porque aquí se colocaban las prostitutas. Hacia el este las calles de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo donde se encuentra el parlamento español, Las Cortes, y el Barrio de las Letras. Siguiéndola llegamos a la Plaza de Neptuno, ( aquí celebran sus éxitos los seguidores del At de Madrid), y encontraremos el Paseo del Prado y el gran Museo del Prado, sin duda uno de los museos de arte más importantes del mundo y al que hay que dedicar más de un día para poder visitarlo con tranquilidad, ojo ahora mejor reservar por internet, cuando yo lo conocí la entrada era gratuita, así que cada vez que visitaba la capital dedicaba unas horas a visitar este museo. Al sur del Prado tenemos el Jardín Botánico, también debemos visitarlo.

Las Cortes en obras.

Museo Naval.

Si seguimos el Paseo del Prado hacia el norte podemos visitar el Museo Naval, gratuito, que no tiene colas y que sin embargo nos permite disfrutar de la historia naval española, son numerosas las maquetas de todo tipo de barcos, hasta llegar a los actuales.

Continuamos hacia el este por la calle de Montalbán y llegamos al Retiro, parque céntrico madrileño que hay que recorrer sin prisas, porque esconde numerosas sorpresas, con su lago artificial, el estanque del Retiro, el Palacio de Cristal,…. Si salimos por el noroeste encontramos la Puerta de Alcalá, y la calle del mismo nombre.

Creo que para un día hemos aprovechado bien el tiempo, además de haber caminado unos cuantos kilómetros, para mí fue un gran disfrute vagar por esta zona de Madrid, y he de decir que hay que hacerlo con mucha tranquilidad en varios días con objeto de poder visitar museos, palacios y tiendas.

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Camino de Santiago Portugués.

Camino de Santiago Portugués.

Aunque el camino portugués comienza en Lisboa, la ruta reducida corre por tierras gallegas comenzando en la localidad fronteriza de Tui, en total son seis etapas bastante homogéneas, lo que les hace el camino perfecto para aquellos que quieran comenzar los peregrinajes. Son unos 120 kilómetros, por lo que diariamente haremos unos 20 kilómetros. Estas son las etapas que haremos:

Día 1: llegada a Tui.

Día 2: de Tui a O Porriño (18 km)

Día 3: de O Porriño a Redondela (16 km)

Día 4: de Redondela a Pontevedra (19 km).

Día 5: de Pontevedra a Caldas de Reis (23 km)

Día 6: de Caldas de Reis a Padrón (20 km)

Día 7: de Padrón a Santiago de Compostela (25,2 km)

Día 8: vuelta a casa

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Llegamos a Tui tras un largo camino en coche, era de noche y caía una suave llovizna, por lo que no pudimos realizar una visita de la ciudad. Eso sí buscamos un lugar donde cenar cerca de la Catedral, tomando unas cervezas y una empanada gallega. Había que acostarse pronto porque al día siguiente comenzábamos el camino. Recomiendo que antes de hacer la ruta entrenemos en nuestra ciudad, porque hay que estar preparado para jornadas de cinco horas que aun no siendo muy duras se van acumulando en las piernas.

Primera etapa. Tui-O Porriño. (18 km).

La primera etapa desde Tui a O Porriño no presenta gran dificultad. La etapa es suave y sigue el cauce del Río Louro alternando caminos con pistas asfaltadas, carreteras y al final un enorme polígono industrial, que podemos salvar si elegimos la alternativa por el entorno natural de As Gándaras y río Louro que incrementa la etapa en medio kilómetro. Como hemos dicho no hay demasiadas pendientes y tan solo hay que cuidar los cruces con la carretera nacional, que por cierto no están señalizados, se echa de menos pasos de peatones y señales a los vehículos para que reduzcan su velocidad.

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Catedral de Tui de noche.
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Rio Miño desde Tui.

El camino está muy bien señalado y encontraremos numerosas marcas en las piedras, árboles y en los mojones con una concha, una flecha y la distancia que nos queda hasta la meta, es decir hasta Santiago de Compostela.

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Cuando llegamos a O Porriño, nosotros elegimos la vía alternativa, llegaremos a unas vías de tren y nos encontramos con la ciudad, cuyo origen está íntimamente relacionado con el Camino de Santiago, y que ahora es una importante villa industrial de la provincia de Pontevedra. Podemos ver en la zona céntrica el Palacio Municipal, una de sus grandes creaciones (1924), y la «Fonte do Cristo».

Fonte do Cristo

Ayuntamiento O Porriño.

Segunda Etapa. O Porriño a Redondela. (16 km).

Abandonamos O Porriño y pronto alcanzamos la capilla de As Angustias. Caminamos por el arcén de la N 550, por lo que debemos prestar especial atención a los vehículos, mucho cuidado cuando cruzamos. Dejamos atrás el barrio de Amieiro Longo y llegamos al núcleo de A Rúa, que antaño fue capital municipal de Mos. El perfil se endurece con la subida hasta la capilla de Santiaguiño y se desciende por pistas de todo tipo y un paisaje humanizado hasta Redondela, villa  situada al borde de la  ría de Vigo.

C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\BEB114F7-A3AD-4FD4-9DD9-1372E55A81F9.jpg C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\IMG_5799.JPG C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\IMG_5805.JPG

En el centro de la ciudad encontramos el Albergue de Peregrinos. Buscando para comer nos aconsejaron el Restaurante Casa Mucha, en el que repetimos también de noche.

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Casa da Torre en Redondela.

Etapa 3: de Redondela a Pontevedra. (19 km).

Quizá una de las etapas más rigurosas por sus subidas y bajadas, seguimos con el paisaje minifundista gallego. Tras una panorámica de la ría de Vigo, junto al primer alto el camino entra en el Concello de Soutomaior por Arcade, la bajada termina en Ponte Sampaio sobre el río Verdugo y de nuevo comenzamos otra ascensión a menudo sobre grandes losas que son la reminiscencia de un camino romano. Una vez en la cumbre descendemos esta vez con mayor suavidad hasta Bertola y la Capilla de Santa Marta. Ahora hemos de tomar la carretera hasta Pontevedra, un tramo final muy pesado.

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Ponte Sampaio sobre el río Verdugo.
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El final de la etapa nos lleva al centro de la ciudad de Pontevedra, donde podremos disfrutar de su impresionante y bien cuidado centro histórico. La noche nos sorprendió con un buen chubasco, pero en Galicia están acostumbrados, así que nos refugiamos en la terraza de un céntrico restaurante, para tomar unas zamburiñas, una carne de cerdo en salsa picante y todo acompañado de un ribeiro de cosechero.

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Santuario da Virxe Peregrina.

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Centro urbano Pontevedra.

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Convento de San Francisco.
C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\Iphone-mayo-22 771.JPG C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\IMG_5854.JPG C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\IMG_5857.JPG

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Basílica de Santa María la Mayor

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Ayuntamiento de Pontevedra.

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Plaza de las 5 rúas.
C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\IMG_5863.jpg C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\F27D3A25-BDB2-41C2-A683-02F67BF08498.jpg C:\Users\Manuel\Pictures\CaminoSantiago\Iphone-mayo-22 781.JPG

Etapa4. Pontevedra-Caldas de Reis.( 23 Km).

La situación del albergue de Pontevedra exige hoy atravesar todo el núcleo histórico de la ciudad hasta el Ponte do Burgo sobre el río Lérez. Después el camino pasa junto a los diminutos núcleos rurales de las parroquias de Santa María de Alba y Cerponzons y llega hasta San Amaro,  a través de una fresca  senda. Después nos encontraos por el Concello de Portas, seguimos por un tramo de pistas sin apenas sombras que finaliza a la entrada de Caldas de Reis, villa termal regada por los ríos Umia y Bermaña.

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A la llegada cruzamos el rio Umia y a la izquierda nos apostamos en una mesa de la terraza de un restaurante donde nos comimos un cocido gallego con su caldo, todo regado con un buen ribeiro que nos servían en unas pequeñas botellas. Desde nuestra mesa podíamos ver cómo iban llegando los peregrinos.

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Cocido gallego.
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Puente río Bermaña.

Etapa 5: Caldas de Reis a Padrón. (20 km).

Etapa cómoda como las anteriores y embriagada de nuevo por el entorno rural gallego, con sus casas dispersa y los maizales y cruceiros. Al Concello de Caldas le suceden los de Valga y el de Pontecesures, donde comienza la provincia coruñesa. El final en Padrón donde según la leyenda jacobea desembarcaron los discípulos con el cuerpo del Apóstol Santiago en el año 42 o 44 de nuestra era.

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Santa Mariña de Carracedo.
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Llegamos a Padrón entrando por la alameda que hay al lado del rio, allí encontramos un restaurante donde nos sirvieron un buen menú de cazuela de garbanzos con bacalao y un filete de cerdo de segundo, junto a un buen tinto de la zona.

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El Pedrón de Padrón.

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Iglesia de Santiago, (Padrón).

Por la tarde visitamos la ciudad con sus iglesias y sus calles empedradas, vimos la columna donde amarraron la barca que llevaba al apóstol Santiago, al menos eso dicen,…. Por la noche cenamos en una terraza de nuevo unas zamburiñas y unos chorizos al vino.

Etapa 6: Padrón a Santiago de Compostela.(25,2 km).

La última etapa puede dividirse en dos mitades, una primera casi plana hasta el albergue de Teo y una segunda más fatigosa hasta la propia catedral de Santiago. Atravesamos el valle del río Sar, después el santuario de A Escravitude y así llegamos al alto de O Milladoiro —el “humilladoiro”, es decir, donde los peregrinos se “humillaban” o arrodillaban al ver por vez primera la catedral.

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Camino.

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Parque de la Alameda. Santiago.

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Catedral de Santiago.

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Acreditación de Peregrino.

Tras atravesar gran parte de la ciudad, se hace pesado, llegamos al parque de la Alameda, y a las puertas del centro histórico nos sentamos en una terraza desde la que dominábamos la llegada de nuestros amigos peregrinos. Después fuimos a acreditarnos, durante todas las etapas teníamos que sellar nuestro libro de peregrino, al menos tres veces en cada etapa del camino. Al final todo muy ordenado y nuestro título en la mochila.

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Pazo de Raxoi
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Tras descansar, visita al centro histórico de la ciudad, sorprendidos por la cantidad de peregrinos y personas que llenaban las calles. Al final encontramos una mesa en la puerta de un restaurante donde tomamos un buen pulpo y otras cosas.

Y como dicen ¡¡¡ Buen camino !!

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Huelva y su costa occidental.

Huelva y su costa occidental.

La provincia más occidental de Andalucía, separada de Cádiz por Doñana y haciendo frontera con Portugal en la ciudad de Ayamonte. Es una de las zonas de España que más me gusta, por sus atractivos turísticos y por su diversa gastronomía, pescado y cerdo ibérico. En nuestra visita recorrimos la capital Huelva, y los pueblos de Punta Umbría, el Portil, Isla Cristina y Ayamonte.

Nuestro centro fue un hotel encantador en el Nuevo Portil, con edificios de madera y un campo de golf anexo, y lo que es mejor con acceso a las playas que dan al rio Piedras, aunque lo mejor era coger una barcaza y cruzarlo para acceder a la llamada playa de Punta Umbría de cara al Atlántico. El nuevo Portil con su pinar de pino mediterráneo y sus pasarelas de madera a lo largo de la costa nos permite realizar paseos especialmente por la mañana o al atardecer, algunos kilómetros que nos permiten respirar aire puro, deleitarnos con el entorno y ver el paisaje de la ría. Todo antes de irnos a alguno de los chiringuitos de el Rompido, termino municipal de Cartaya, comer o cenar un pulpo a la brasa, unas gambitas blancas, boquerones, coquinas, almejas… todo a muy buen precio, o acercarnos a Cartaya y tomar algún plato de cerdo ibérico.

Hotel Nuevo Portil Golf.

Paseo en el Nuevo Portil.

Rio Pieras. Nuevo Portil

Otra mañana nos dirigimos hacia el este, siguiendo la carretera que nos une a Punta Umbría, visitar este pueblo de pescadores, ver sus barcos anclados en la ría, pasear por la Av. De la Ría y después por sus calles llenas de chiringuitos, la famosa Calle Ancha que es peatonal es la zona de paseo de la ciudad, es obligado detenerse en alguno de los múltiples establecimientos y tomar un vino blanco fresco y alguna tapa o ración del buen pescado que tiene esta localidad. Por ejemplo, el Greco y el Juanito el Coronel ambos en la Av. De la Ría. Si se visita en la época adecuada, mes de Abril, podemos aprovecharnos de Feria Nacional de la Gamba, la Chirla y el Boquerón, donde podemos degustar cualquiera de estos productos a un precio muy asequible. Volveremos al Nuevo Portil para completar el día con un paseo por el sendero de madera para después volver a cenar al Rompido.

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Catedral de la Merced.

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Iglesia de la Concepción.

En la siguiente jornada nos tocaba la visita a Huelva, pequeña ciudad, con un pasado reciente de gran influencia británica que se pone de manifiesto en la arquitectura industrial y en el llamado Barrio Obrero Reina Victoria, es una urbanización de viviendas unifamiliares construidas por Rio Tinto Company Limited para sus empleados anglosajones situada en el centro de la ciudad. Durante la mañana podemos pasear por el centro histórico de la ciudad, donde todo está muy a mano. Comenzaremos desde el monumento a la Virgen del Rocio, cerca se encuentra la Casa de Colón, después nos dirigiremos hacia el este por la Alameda Sundheim hasta el Barrio Obrero, que bien cuidaban a sus empleados los ingleses. Volveremos hacía la Plaza Punto y recorreremos la Av. Martín Alonso Pinzón, pasando por delante del Ayuntamiento, para llegar a la Plaza de las Monjas donde descansar tomar un café y ver el monumento a Colón. Aquí tenemos una oficina de turismo donde nos pueden informar y aconsejar de los lugares que merecen la pena visitar.

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Monumento a la Virgen del Rocío.

Seguiremos hasta la Iglesia de la Concepción, ubicada en el lugar tradicional de paseo de la ciudad, la calle Concepción. Nuestro próximo destino será la Catedral de la Merced, edificio comenzado a principios del S. XVII, que posteriormente sufrió distintas actuaciones arquitectónicas desde el estilo renacentista hasta el barroco. Ahora iremos bajando hacía la calle Pablo Rada donde podremos sentarnos a la mesa de una de sus terrazas y degustar la cocina onubense.

Itinerario Huelva. (Cortesía de Google Maps).
De Huelva a la Rábida. (Cortesía de Google Maps).

 

 

 

Por la tarde, si aún tenemos fuerzas podemos acercarnos a la Rábida, pasando por el monumento a Colón, atravesando la ría por el Puente de Rio Tinto, y visitando el Monasterio de la Rábida, para terminar en el muelle de las Carabelas en el que se encuentran las réplicas de la Pinta, la Niña y la Sta María, naves con las que la expedición de Colón descubrió América.

El siguiente día podemos dedicarlo a viajar hasta Ayamonte y acercarnos incluso a la villa portuguesa de Villareal de San Antonio utilizando el transbordador sobre el rio Guadiana.  Paseemos por la villa portuguesa durante la mañana, y a mediodía volvamos a Ayamonte para comer unas almejas, unas gambas blancas y unos calamaritos o puntillitas.

Ruta por la costa. (Cortesía de Google Maps).

A la vuelta podemos acercarnos a Isla Canela, y después obligados a dar un rodeo y regresar por Isla Cristina, Islantilla, Cartaya, el Rompido donde podemos cenar para regresar a nuestro hotel.

Dado que estamos en la frontera de Portugal podemos cruzar el Guadiana, ya lo podemos hacer utilizando el nuevo puente internacional, o bien desde Ayamonte coger el transbordador y llegar a Vila Real de Santo António, el pueblo de las toallas y demás productos textiles que los españoles visitamos durante años. A partir de aquí podemos recorrer el sur del país vecino, deteniéndonos en algunas de sus ciudades como Tavira, con su castillo y sus casas típicas lusas, Faro y Albufeira, esta última una de las poblaciones más turísticas de la costa.

Puente sobre el río Gilão

Jardín público de Tavira.

Praça da República.

 

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Oporto, Aveiro, Viana do Castelo y Braga.

Portugal no es solo Lisboa, nuestro vecino tiene grandes cosas que ofrecer, desde el sur con la costa del Algarbe hasta el norte en la frontera con Galicia. Seguir la costa de sur a norte es una ruta que nos descubrirá lo mucho que tiene que ofrecer este país vecino.

Nosotros escogimos Viana do Castelo como centro para visitar la costa norte, bajar hasta Oporto y acercarnos a Braga, al final del viaje y ya de vuelta hacia España llegamos a Aveiro. Aunque comenzaré por esta ciudad costera llena de encanto.

Aveiro

La ciudad de los canales, al norte de Nazaret y al sur de Oporto, a la que algunos pretenciosamente llaman La Venecia Portuguesa. Lo cierto es que aún menos numerosos que los canales venecianos da gusto navegar por ellos en los típicos moliceiros, barcazas pesqueras de alegres colores. La ciudad se encuentra a unos diez kilómetros de la Costa Nova, donde podemos disfrutar de la vista de las casitas de colores o «palheiros».

Casitas de colores o “palheiros” en Costa Nova, Averiro.

Moliceiros.

Catedral de Aveiro.

No se necesita más de un día para visitar la ciudad, pasear por su ría, ver la catedral y disfrutar de una buena comida en los chiringuitos cercanos a la playa, recomiendo probar los mariscos, o en la misma ciudad. Es una buena parada si queremos seguir de ruta hacía Coímbra y Oporto.

De Aveiro a Costa Nova.
Oporto

Aun siendo la segunda ciudad de Portugal creo que esta gran ciudad disfruta de fama universal, entre otras cosos por sus mundialmente conocidos vinos, tomar un Oporto es todo un placer, además de contar con uno de los grandes equipos de futbol del continente europeo. La villa está situada sobre el rio Duero, con sus calles cayendo en pendiente a uno y otro lado. En la parte norte nos encontramos con  la ciudad monumental y al otro con las bodegas del vino de oporto. Y para unirlas el puente Luis I, que con sus dos niveles facilita la comunicación y evita que los ciudadanos y los vehículos tengan que bajar y subir las fuertes.

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Puente Luis I. Oporto.

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Muelle de las bodegas de Oporto.

Salimos desde la Iglesia de la Santisima Trinidad, para ir bajando hacía el rio. Nos encontramos con el Ayuntamiento de la ciudad, con la Plaza del Municipio delante, lugar donde pasear y tomar un café rodeado de edificios singulares. A continuación nos dirigimos hacía la Iglesia de los Clérigos, que destaca por su elevada torre desde la que se puede ver toda la ciudad.

Iglesia de los Clérigos

El Duero y Oporto.

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Vista del Duero. Oporto.

Seguiremos callejeando hacia el rio para encontrarnos con la Catedral de Oporto, siguiendo hacia el suroeste llegaremos al Mercado Ferreira, de interés público, y situado junto al Edificio de la Bolsa, ambos dan a la plaza en cuyo centro se encuentra un monumento al infante Don Enrique. Desde este lugar se aprecia el rio Duero entre las calles que bajan. Desde esta plaza descenderemos pasando por el magnífico edificio de la Bolsa hasta el Duero, seguiremos la ribera hasta el puente de Luis I, en el camino observaremos chiringuitos, restaurantes, terrazas y  bares de copas.

Monumento Infante D. Henrique

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Mercado Ferreira. Oporto.

Plaza de la Libertad. Oporto.

Al llegar al puente podemos detenernos para observar los dos lados de la ciudad, al norte las calles estrechas por las que hemos descendido y al sur cerca del muelle las bodegas de los distintos vinos de Oporto. Seguramente encontraremos a unos jóvenes que se lanzan al rio desde el puente. Al cruzar a la otra orilla podemos pasear y observar las distintas bodegas, y he de decir que es casi obligado realizar una visita a una de ellas y degustar los caldos que nos ofrecen.

Al final podemos ver una de las nuevas bodegas en la que podemos entrar gratis, seguir un pequeño itinerario donde se nos explica desde la vendimia en las pendientes del Duero, hasta la crianza del vino en las tinajas para llegar a obtener este preciado caldo.

Para comer recomiendo cruzar de nuevo el rio y entrar a la Rúa de Cima do Muro y degustar algún pescado.

Calle/plaza de Oporto.

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Ayuntamiento de Oporto.
Podemos volver con tranquilidad y callejear sin prisas hasta llegar a la Plaza del Municipio.
Itinerario Oporto. (Cortesía de Google Maps).
Viana do Castelo

Podemos llegar a  Viana do Castelo desde Oporto o desde Valença si venimos de España. Desde el Santuario del Monte de Santa Luzia podemos observar no solo la ciudad sino su privilegiada situación  junto al mar y a la desembocadura del río Lima.

La visita a esta ciudad del norte de Portugal se puede realizar en un día, podemos recorrer algunas de las calles del centro histórico para llegar a la Praça da República, el corazón de la ciudad. En ella se encuentran el edificio de la Misericordia, y la antigua Casa consistorial. No muy lejos se encuentra la Catedral de estilo románico.

Calle de Viana do Castelo.

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Antiguo Ayuntamiento (Viana do Castelo, Portugal)

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Av. dos Combatientes de Grande Guerra.

No debemos dejar de pasear por la calle principal, Avenida dos Combatientes de Grande Guerra, que está llena de terrazas, cafeterías, restaurantes y bares. Desembocaremos en el puerto, con más terrazas y restaurantes, y si paseamos llegaremos al dique donde se encuentra el Barco Gil Eannes, antiguo barco hospital. Podemos seguir y disfrutar de la belleza del paseo marítimo, teniendo en el fondo el famoso Puente Eiffel.

Capilla de Malheiras en Viana do Castelo.

Edificio en Plaza de la República.

Desde Viana do Castelo podemos ir hasta Braga, y a la vuelta pasear por un Esposende, disfrutar de su paseo marítimo y de sus playas.

Oporto-Braga-Viana do Castelo. (Cortesía de Google Maps).
Braga

Esta ciudad del interior de Portugal famosa por su patrimonio y por sus actos religiosos, no es raro encontrar peregrinos con distintas enfermedades en busca de la sanación. En Braga podemos encontrar un gran patrimonio arquitectónico, calles con comercios, mansiones barrocas y plazas donde descansar. Aunque es la tercera ciudad del país, no se necesita más de un día para recorrerla, recomiendo callejear por el casco histórico y deleitarse con lo que nos ofrece. En las fotografías podemos observar alguno de sus monumentos.

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Câmara Municipal de Braga

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Biblioteca Pública de Braga/ Reitoria da Universidade do Minho

Catedral de Braga.

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Arco da Porta Nova. Braga.

 

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Primeros pasos con WordPress

Mis primeros pasos con WordPress

Actualmente hay muchas facilidades para que podamos crear un blog o si somos atrevidos una página web con un nombre elegido por nosotros. Una de las más famosos y populares herramientas para hacerlo es sin duda WordPress, (WP). Un Sistema de Creación de Contenidos, CMS en inglés, que facilita la construcción de nuestro blog o de nuestra web. Pero para poder empezar es necesario tener un lugar donde alojar nuestra páginas, ese lugar lo llamamos HOSTING,  en ese sitio residirán nuestros programas, WP, y la información, (datos asociados), textos, artículos, imágenes, vídeos, enlaces a redes sociales,…

  1. Elegir un hosting
  2. Nuestro nombre de dominio.
  3. Escritorio de trabajo en WP.
  4. Elegir el tema de nuestra página.
  5. Personalizar el tema.
  6. Entradas.
  7. Utilidades.

1.- Lo primero elegir un hosting/alojamiento.

Inicialmente podemos buscar alguno gratuito (free hosting, en nuestro buscador).

Para una correcta elección además de la gratuidad debemos cerciorarnos de que incluyen algunas herramientas fundamentales:

  • Instalación automática de WordPress.
  • Conexión por FTP para la transferencia de archivos.
  • Gestión de base de datos con PHPMYADMIN o similar.
  • Copias de seguridad periódicas en el hosting.

Una vez contratado tendremos disponible un espacio para nuestras páginas, y en el caso que nos ocupa lo que haremos será instar WordPress. Normalmente el mismo hosting ofrece la posibilidad de instalarlo. Al realizar esta acción automáticamente se creara una base de datos asociada donde se almacenará toda la información necesaria por ejemplo: configuración, temas, usuarios, artículos, imágenes, vídeos,…. La creación es simultánea y será trasparente para nosotros, es decir no nos damos cuenta de todo esto.

Durante este procedo debemos elegir el nombre de nuestro sitio y la dirección URL, o mejor dicho el dominio, por ejemplo: la página Mis Entrenimientos podría estar asociada a una URL llamada misentrenimientos.org. Esto significa que cuando en un navegador tecleemos misentrenimientos.org deberá cargarse nuestra página e inicialmente aparecerá el famoso mensaje «Hello world», “este es un sitio construido por WordPress”.

2.- Elegir un nombre de dominio y la denominación de nuestra página.

¡¡¡ Ojo !!!, los nombres de dominio no siempre están libres y la mayoría pueden ser de pago. En el ejemplo hemos utilizado junto con el nombre, misentrenimientos, una coletilla o subdominio .org.  Existen muchas coletillas: .com, .edu, .org, .es, .uk,… algunas se asocian a nombres de país .es-> España, otras indican organizaciones gubernamentales o educativas .gob .org, .edu,… y la más famosa es la .com que es un apellido asociado a empresas y comercios.

Buscador de dominios en español -> https://www.dondominio.com/es/buscar/

Nos muestra este resultado:

Oferta de IONOS -> https://www.ionos.es/

Buscador de dominios europeo-> https://my.eurodns.com/

3.- Asignación del espacio web y acceso al escritorio/dashboard de nuestro WP.

Al finalizar estos procedimientos tendremos: un espacio donde se aloja el código WP, una base de datos asociada, un dominio y una dirección o URL asociada. Pero para trabajar con WP dándole nuestro estilo e introduciendo la información que queremos publicar necesitamos un lugar de trabajo llamado Escritorio o Dashboard, al que solo podremos acceder nosotros. El servicio de hosting nos asignará un usuario y una contraseña, bueno lo cierto es que en el proceso de creación/instalación de WP nos piden estos datos que serán de nuestra elección. Por ejemplo:

Usuario -> fulanito

contraseña->Asd1234$

escritorio/dashboard -> misentrenimientos.org/wp-admin (http://localhost:8080/nueva/wp-login.php)

nombre de la web -> Mis Entretenimientos

web -> misentrenimientos.org (http://localhost:8080/nueva/)

base de datos -> ……

3.1.- Acceder al escritorio de WordPress, misentrenimientos.org/wp-admin

https://msolasm.es/wp-content/uploads/2022/10/wp-acceso-1-1024x576.jpg

4.- Descripción del escritorio.

Una vez que hemos accedido al escritorio WP nos aparecerá una página similar a la que mostramos.

En el menú lateral tenemos distintas opciones:

  • Entradas. Permite que escribamos textos para nuestro blog, éstas pueden clasificarse por categorías, (por ejemplo si nuestro blog es de recetas: pescado, carne, legumbres, verduras,…).
  • Páginas. Nuestra web puede basarse en páginas que se estructuran como menús y submenús.
  • Medios. En este espacio almacenamos imágenes y vídeos.
  • Comentarios. Administración de los comentarios que hagan los que visualizan nuestros seguidores.
  • Apariencia. Aquí podremos elegir el tema, estructura y aspecto de nuestra página y, establecer la estructura de menús.
  • Plugins. Programas y utilidades que nos ayudan a mejorar la apariencia y lo que hace nuestra página, a dotar de seguridad y preservar ante ataques a nuestroa web, así como otras utilidades de optimización, velocidad de respuestas,…
  • Usuarios. Permite definir distintos tipos de usuario con un perfil determinado que condiciona lo que se puede hacer. Está el administrador que puede hacerlo todo, editor, suscriptor,… Hay que tener cuidado con los permisos que se asignan.
  • Herramientas. Importar y exportar páginas, entradas, imágenes,…, salud del sitio,…
  • Ajustes. Aquí se establecen los ajustes generales de la página o del blog: por ejemplo formato de fecha y hora, forma de nombrar las entradas y las páginas, correo electrónico asociado al que enviar los mensajes desde WP,…
  • ….

Conforme activemos plugins/utilidades irán apareciendo nuevas opciones.

 

5.- Elegir el tema de nuestra página.

Existen múltiples temas en el mercado, muchos son gratuitos y disponen de las funcionalidades suficientes, aunque no permiten grandes personalizaciones. Siempre es posible comprar temas, y con ella obtendremos mayores potencialidades y podremos personalizar el estilo y la apariencia de nuestra web. Para la compra no hay que tener prisas.

La estructura normal de un tema está formada por una cabecera, un menú y una imagen, un cuerpo central, una o varias barras laterales y un pie.

En la cabecera identificaremos nuestra página con su nombre, su imagen principal y su logo. Debajo se encontrará nuestra línea de menú.  A continuación el cuerpo donde podremos incluir directamente nuestro blog, con lo que las entradas aparecerán en el orden en que han sido creadas, o bien podemos hacer que aparezca una página de inicio.

En la barra lateral podremos incluir los llamados widgets o pequeños programas que nos permiten colocar una imagen, una zona de búsqueda, las últimas entradas, acceso a redes sociales, un mapa,… existen muchos.

Y en el pie también podemos colocar algunos widgets, por ejemplo con nuestra identificación, política de cookies, política de privacidad, información del autor,….

Debemos elegir un tema, ver cómo queda, instalarlo y activarlo o establecerlo como principal. Podemos hacer pruebas y elegir el que nos parezca más adecuado.

5.1.- Personalizar el tema.

Pulsamos en para visualizar el tema y posteriormente seleccionaremos Personalizar

Identidad del sitio.

Colores

 

Ajustar la página de inicio.

Podemos hacer que la página principal o página de inicio sea una página estática, en nuestro caso ‘Crea tu web con bloques’, o bien una página donde aparezcan las entradas del blog.

Menus

Nuestro espacio web puede estar formado por entradas/artículos como si fuera un blog, por páginas independientes a las que se accede a través de url’s, o por ambas.

La mayoría de los temas permiten definir un menú que normalmente está en la cabecera de la página, con submenús en forma de árbol. La estructura hay que definirla en el apartado Apariencia/Menú. Posteriormente indicaremos como se hace.

6.- Entradas.

Básicamente tenemos un submenú con las opciones:

  • Todas las entradas. que nos permite visualizar todas las existentes. Desde esta especie de explorador podemos elegir realizar una serie de acciones, (editar, eliminar, ver,…) con una o con un conjunto de entradas seleccionadas.
  • Añadir entrada. Accedemos a un editor donde crear una nueva entrada, a la que le asignaremos un nombre/título. Se trata de un editor básico. Podemos guardar la entrada en modo borrador o publicarla directamente, antes es posible ver como queda.
  • Categorías. En función de los artículos que escribimos siempre es posible categorizarlos. Por ejemplo, en un blog de cocina podríamos tener clasificadas o categorizadas las recetas distinguiendo si son de carne, pescado, legumbres, pastas,…. Más adelante esto nos puede permitir visualizar tan solo las recetas de una de las categorías.

7.- Utilidades.

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Bruselas, Brujas y Gante

Bruselas, Brujas y Gante.

Bruselas es la capital europea, sede la Comisión, del Consejo y del aparato administrativo de la UE, además es una ciudad con historia, recordemos que Flandes fue territorio español, y por estas y muchas razones más aconsejo visitarla.  Y ojo, también es la sede de la OTAN o NATO organización que tan presente está en el candelero actual. Como consecuencia de su capitalidad en ella se reúnen con frecuencia los mandatarios europeos, y la gran población de funcionarios de estos organismos hace que su nivel de vida sea bastante elevado. Vamos, que nuestra visita no será barata, a ello hemos de añadir la tasa diaria que nos cobran como turistas.

Bruselas puede verse en dos días, pero creo que es conveniente aprovechar la visita a este país y acercarnos a alguna de sus famosas ciudades: Brujas, Gante y Amberes. Para ello lo mejor es utilizar el tren, sobre todo en fin de semana que son más baratos. Los ferrocarriles belgas nos ofrecen algunos bonos interesantes, por ejemplo un bono de diez viajes que puede ser utilizado por varias personas y con el que se puede viajar a cualquier lugar de Bélgica que no esté en la frontera.

Veamos los itinerarios propuestos. Parto del hecho de que habéis conseguido un hotel o un apartamento cercano al centro de la ciudad, la Grand Place. Nosotros estábamos en un hotel a unos diez minutos de la plaza.

Grand Place.
Galeries Royales Saint-Hubert.

Día 1. Que mejor que comenzar en la Grand Place, una de las más bonitas de europa, rodeada de edificios históricos muy bien conservados: el Ayuntamiento, el Museo de la Villa de Bruselas,… algunos de los edificios albergan hoteles, cafés y restaurantes. Una curiosidad es la estatua cristo Everard Serclaes que se encuentra en una de las esquinas de la plaza. Podemos tomar un café o un chocolate y hacernos unas cuantas fotos en este lugar que seguramente visitaremos más de una vez. En las calles situadas alrededor de la plaza hay numerosos establecimientos de restauración con mesas en la calle, donde si el tiempo lo permite podemos comer o cenar.

 

Detalle edificio en la Grand Place
Catedral de Bruselas.

Desde la Grand Place nos dirigiremos por la calle Stoofstraast hacía la famosa estatua del niño haciendo pis, Manneken Piss. Esta calle está llena de tiendas de recuerdos, de chocolaterías y en ella encontraremos uno de los murales del famoso héroe del comic mundial Tintín. (Existe un itinerario del comic en Bruselas con el que se pueden ver todos los murales de los personajes del comic: Tintín y Lucky Luck que incluye el museo del comic). No olvidemos hacernos una foto al lado de esta pequeña figura, y tomar unos gofres. ¡¡Ah!!, y también existe una figura femenina haciendo pipi, se llama Jeanneke Pis. Ahora podemos seguir hacia el Palacio Real, pasando por el Mont des Arts, zona ajardinada situada sobre una colina y rodeada de museos y edificios singulares. Al lado del Palacio Real, que se puede visitar, está el Parque de Bruselas donde podemos disfrutar de la naturaleza. Nuestra visita coincidió con el día nacional de Bélgica, 21 de julio, y el parque y las calles estaban llenas de soldados de época y de las grandes guerras del siglo XX. Continuaremos nuestro trayecto dirigiéndonos hacia el norte para llegar a la Catedral de San Miguel y Sta Gúdula, de estilo gótico y grandes dimensiones, y uno de los edificios emblemáticos de Bruselas, delante encontramos un parque muy agradable con la estatua del rey Balduino. En cualquier momento podemos volver a los alrededores de la Grand Place para comer, recomiendo los mejillones y las patatas fritas que no faltan, y especialmente la cerveza.

Parlamento Federal de Bélgica.
Estatua de los condes Egmont y Hoorn
Fiesta Nacional de Bélgica 21 Julio.

Para completar nuestro primer día nos dirigiremos hacía el Palacio de Justicia, recorriendo el barrio de Sablón y la Rue de la Regencia, podemos pararnos en el museo Magritte Museum, con obras de este pintor, el de las Bellas Artes, y la Iglesia de Nuestra Señora de Sablon, (visitar alguno de estos edificios), y frente al templo encontramos un pequeño parque Plaza de Petit Sablon donde se encuentra Estatua de los condes Egmont y Hoorn, personajes decapitados en la Grand Place por orden del Duque de Alba, acusados de ser los impulsores del levantamiento neerlandés contra el gobierno español de Felipe II. Detrás se encuentra el palacio de Egmont. Seguiremos hasta el gran edificio que es el Palacio de Justicia y si hay fuerzas continuaremos hasta la Puerta de la Ciudad, torre en la que se encuentra el museo de Historia de Bruselas. Con ello daremos fin a este primera jornada, ahora a degustar cerveza con algún plato de mejillones, y los más golosos el famoso chocolate belga.

Día 1 (Cortesía de Google Maps).
Palacio del Cincuentenario.
Museo Militar.

Día 2.- El segundo día partiremos también de la Grand Place y nos dirigiremos hacía el barrio Europeo donde se encuentra la sede de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. Podemos dedicar la mañana a realizar una visita de las instituciones que es gratis, aunque mejor reservar cita. Nos encontramos cerca del Parque del Cincuentenario, segundo gran parque de Bruselas, donde se encuentran el Palacio del Cincuentenario con su Arco del Triunfo sobre el que hay una cuadriga semejante a la de la Puerta de Bradenburgo en Berlín, y los museos de Historia Militar, con una gran muestra de aviones de diversas épocas, desde un biplano hasta un caza a reacción, el Museo del Cincuentenario y Autoworld, una gran exposición de coches de todas las épocas. Tanto el museo militar como el de coches merecen la pena ser visitados.

Atomiun.

 

Por la tarde podemos dirigirnos a visitar el Atomiun, coger la línea 6 del metro, y el pequeño parque Mini Europe. Ambos pueden ser visitados pero no olvidéis reservar. El Atomiun edificio emblemático aunque se ha quedado algo antiguo nos permite tener buenas vistas desde alguno de sus ‘átomos’, se comienza con una subida en ascensor bastante rápida, para después ir descendiendo a nuestro ritmo.

Día 2. (Cortesía de Google Maps).
Campanario Belfort. Brujas.

Día 3. Esta jornada la dedicaríamos a visitar la famosa ciudad de Brujas, con sus canales y sus grandes monumentos. Como transporte aconsejo el tren. Ya en la ciudad es imprescindible comenzar con un paseo turístico en uno de sus barcos turísticos que nos llevan por sus canales y nos enseñan distintos espacios de esta ciudad medieval. Esta pequeña ciudad se puede patear durante la mañana y un poco por la tarde. A parte del paseo en barco, debemos visitar la Grote Markt o Plaza Mayor, plaza del mercado rodeada de típicos edificios de época, el campanario Belfort situado en la misma plaza. Cerca se encuentra la Plaza Burg donde hay varios de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el Ayuntamiento, la Basílica de Santa Sangre y el Palacio de Justicia. Merece la pena pasear libremente por las calles y admirar su caudada arquitectura.

 

Casas de Gante.

Iglesia de San Nicolás de Gante.

Día 4. Visita a Gante. He de decir que esta ciudad nos gustó más que Brujas, también está surcada de canales con sus barcazas, y terrazas que lo bordean. Recordar que fue el lugar donde nació el famoso emperador Carlos I de España. A parte de pasear por el centro, podéis hacer un free tour en español, nos centramos en varios edificios: La Catedral de San Bavón, la iglesia más antigua de Flandes, la visita es gratis y podemos contemplar la réplica del cuadro de los hermanos Van Eyck, «Adoración del cordero místico». Cerca encontramos el Campanario municipal, la Torre Belfort, que ofrece unas buenas vistas de la ciudad y no desanimaros porque se puede subir en ascensor. La Plaza Korenmarkt al lado de la Iglesia de San Nicolás, donde además están algunos de los edificios más bonitos de la ciudad. El puente de San Miguel sobre el rio Lys, que nos permite una vista completa de los edificios que hemos indicado anteriormente. El Castillo de los Condes de Flandes, magnífico castillo medieval que sin duda hay que visitar.

Canal Gante.

Castillo de los Condes de Gante

Restaurantes en el Canal.

Interior de la Iglesia de San Nicolás

Campanario de Gante

fachada de la Iglesia de San Miguel

Buen viaje.

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