Bruselas, Brujas y Gante.
Bruselas es la capital europea, sede la Comisión, del Consejo y del aparato administrativo de la UE, además es una ciudad con historia, recordemos que Flandes fue territorio español, y por estas y muchas razones más aconsejo visitarla. Y ojo, también es la sede de la OTAN o NATO organización que tan presente está en el candelero actual. Como consecuencia de su capitalidad en ella se reúnen con frecuencia los mandatarios europeos, y la gran población de funcionarios de estos organismos hace que su nivel de vida sea bastante elevado. Vamos, que nuestra visita no será barata, a ello hemos de añadir la tasa diaria que nos cobran como turistas.
Bruselas puede verse en dos días, pero creo que es conveniente aprovechar la visita a este país y acercarnos a alguna de sus famosas ciudades: Brujas, Gante y Amberes. Para ello lo mejor es utilizar el tren, sobre todo en fin de semana que son más baratos. Los ferrocarriles belgas nos ofrecen algunos bonos interesantes, por ejemplo un bono de diez viajes que puede ser utilizado por varias personas y con el que se puede viajar a cualquier lugar de Bélgica que no esté en la frontera.
Veamos los itinerarios propuestos. Parto del hecho de que habéis conseguido un hotel o un apartamento cercano al centro de la ciudad, la Grand Place. Nosotros estábamos en un hotel a unos diez minutos de la plaza.


Día 1. Que mejor que comenzar en la Grand Place, una de las más bonitas de europa, rodeada de edificios históricos muy bien conservados: el Ayuntamiento, el Museo de la Villa de Bruselas,… algunos de los edificios albergan hoteles, cafés y restaurantes. Una curiosidad es la estatua cristo Everard Serclaes que se encuentra en una de las esquinas de la plaza. Podemos tomar un café o un chocolate y hacernos unas cuantas fotos en este lugar que seguramente visitaremos más de una vez. En las calles situadas alrededor de la plaza hay numerosos establecimientos de restauración con mesas en la calle, donde si el tiempo lo permite podemos comer o cenar.


Desde la Grand Place nos dirigiremos por la calle Stoofstraast hacía la famosa estatua del niño haciendo pis, Manneken Piss. Esta calle está llena de tiendas de recuerdos, de chocolaterías y en ella encontraremos uno de los murales del famoso héroe del comic mundial Tintín. (Existe un itinerario del comic en Bruselas con el que se pueden ver todos los murales de los personajes del comic: Tintín y Lucky Luck que incluye el museo del comic). No olvidemos hacernos una foto al lado de esta pequeña figura, y tomar unos gofres. ¡¡Ah!!, y también existe una figura femenina haciendo pipi, se llama Jeanneke Pis. Ahora podemos seguir hacia el Palacio Real, pasando por el Mont des Arts, zona ajardinada situada sobre una colina y rodeada de museos y edificios singulares. Al lado del Palacio Real, que se puede visitar, está el Parque de Bruselas donde podemos disfrutar de la naturaleza. Nuestra visita coincidió con el día nacional de Bélgica, 21 de julio, y el parque y las calles estaban llenas de soldados de época y de las grandes guerras del siglo XX. Continuaremos nuestro trayecto dirigiéndonos hacia el norte para llegar a la Catedral de San Miguel y Sta Gúdula, de estilo gótico y grandes dimensiones, y uno de los edificios emblemáticos de Bruselas, delante encontramos un parque muy agradable con la estatua del rey Balduino. En cualquier momento podemos volver a los alrededores de la Grand Place para comer, recomiendo los mejillones y las patatas fritas que no faltan, y especialmente la cerveza.



Para completar nuestro primer día nos dirigiremos hacía el Palacio de Justicia, recorriendo el barrio de Sablón y la Rue de la Regencia, podemos pararnos en el museo Magritte Museum, con obras de este pintor, el de las Bellas Artes, y la Iglesia de Nuestra Señora de Sablon, (visitar alguno de estos edificios), y frente al templo encontramos un pequeño parque Plaza de Petit Sablon donde se encuentra Estatua de los condes Egmont y Hoorn, personajes decapitados en la Grand Place por orden del Duque de Alba, acusados de ser los impulsores del levantamiento neerlandés contra el gobierno español de Felipe II. Detrás se encuentra el palacio de Egmont. Seguiremos hasta el gran edificio que es el Palacio de Justicia y si hay fuerzas continuaremos hasta la Puerta de la Ciudad, torre en la que se encuentra el museo de Historia de Bruselas. Con ello daremos fin a este primera jornada, ahora a degustar cerveza con algún plato de mejillones, y los más golosos el famoso chocolate belga.



Día 2.- El segundo día partiremos también de la Grand Place y nos dirigiremos hacía el barrio Europeo donde se encuentra la sede de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. Podemos dedicar la mañana a realizar una visita de las instituciones que es gratis, aunque mejor reservar cita. Nos encontramos cerca del Parque del Cincuentenario, segundo gran parque de Bruselas, donde se encuentran el Palacio del Cincuentenario con su Arco del Triunfo sobre el que hay una cuadriga semejante a la de la Puerta de Bradenburgo en Berlín, y los museos de Historia Militar, con una gran muestra de aviones de diversas épocas, desde un biplano hasta un caza a reacción, el Museo del Cincuentenario y Autoworld, una gran exposición de coches de todas las épocas. Tanto el museo militar como el de coches merecen la pena ser visitados.

Por la tarde podemos dirigirnos a visitar el Atomiun, coger la línea 6 del metro, y el pequeño parque Mini Europe. Ambos pueden ser visitados pero no olvidéis reservar. El Atomiun edificio emblemático aunque se ha quedado algo antiguo nos permite tener buenas vistas desde alguno de sus ‘átomos’, se comienza con una subida en ascensor bastante rápida, para después ir descendiendo a nuestro ritmo.


Día 3. Esta jornada la dedicaríamos a visitar la famosa ciudad de Brujas, con sus canales y sus grandes monumentos. Como transporte aconsejo el tren. Ya en la ciudad es imprescindible comenzar con un paseo turístico en uno de sus barcos turísticos que nos llevan por sus canales y nos enseñan distintos espacios de esta ciudad medieval. Esta pequeña ciudad se puede patear durante la mañana y un poco por la tarde. A parte del paseo en barco, debemos visitar la Grote Markt o Plaza Mayor, plaza del mercado rodeada de típicos edificios de época, el campanario Belfort situado en la misma plaza. Cerca se encuentra la Plaza Burg donde hay varios de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el Ayuntamiento, la Basílica de Santa Sangre y el Palacio de Justicia. Merece la pena pasear libremente por las calles y admirar su caudada arquitectura.
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Día 4. Visita a Gante. He de decir que esta ciudad nos gustó más que Brujas, también está surcada de canales con sus barcazas, y terrazas que lo bordean. Recordar que fue el lugar donde nació el famoso emperador Carlos I de España. A parte de pasear por el centro, podéis hacer un free tour en español, nos centramos en varios edificios: La Catedral de San Bavón, la iglesia más antigua de Flandes, la visita es gratis y podemos contemplar la réplica del cuadro de los hermanos Van Eyck, «Adoración del cordero místico». Cerca encontramos el Campanario municipal, la Torre Belfort, que ofrece unas buenas vistas de la ciudad y no desanimaros porque se puede subir en ascensor. La Plaza Korenmarkt al lado de la Iglesia de San Nicolás, donde además están algunos de los edificios más bonitos de la ciudad. El puente de San Miguel sobre el rio Lys, que nos permite una vista completa de los edificios que hemos indicado anteriormente. El Castillo de los Condes de Flandes, magnífico castillo medieval que sin duda hay que visitar.
Buen viaje.
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La capital de Irlanda, la cuna de escritores como James Joyce, famosa por su lucha contra el imperio británico y por la división entre norte y sur, y también por los atentados del IRA. Pero no vamos a politizar, porque esta isla situada al oeste de Gran Bretaña es también famosa por sus duendes, por sus llanuras verdes y sus acantilados. Tras muchos años como colonia logró independizarse, aunque los británicos siguieron en el norte y el conflicto en pos de la unificación aún perdura.
épocas de hambre y penuria, pero algo cambió cuando se entró en la Unión Europea, y todo hay que decirlo, aprovechando su dominio del inglés se ha convertido en la sede de grandes multinacionales, que le han permitido un crecimiento espectacular que se muestra en los cambios que ha sufrido su capital. Edificios o rascacielos de cristal a lo largo de la desembocadura del rio Liffey.




En los siguientes días podemos compaginar una visita a los pueblos vecinos de Dublin, como el castillo de Malahide y el puerto de Howth pueblo de pescadores y focas, para ello nada mejor que coger un tren y evitar así lo tedioso que resulta acostumbrarte a conducir por la izquierda.



























































































































