¡¡ Granada !!, capital del reino Nazarí reconquistada por los Reyes Católicos, joya arquitectónica a los pies de Sierra Nevada, que tiene dos espectaculares monumentos la Alhambra y el Generalife dominando sus calles.
Necesitaríamos algunos días para disfrutar de esta urbe andaluza de origen musulmán que como hemos dicho fue la capital del reino Nazarí. De su pasado musulmán tenemos el Palacio de la Alhambra y el Generalife con sus agradables jardines, pero es que las calles que se sitúan frente a este palacio en lo que es el Albarracín y el Sacromonte son un ejemplo de la forma de hacer de sus antiguos moradores, calles estrechas con un suelo de graba armoniosamente creado, empedrado granadino, con sus palacetes o cármenes que encierran casas unifamiliares con su jardín anexo.
A su pasado musulmán hemos de unir todo lo que los cristianos realizaron, una gran catedral renacentista con interior blanco y dorado, famosa por su capilla y cúpula con vidrieras, al lado del Palacio de la Madraza y de la Alcaicería, calles muy estrechas llenas de comercios con recuerdos y productos que recuerdan el pasado morisco.
Empedrado Granadino.
Catedral de Granada.
Palacio de la Madraza.
Si partimos de los Jardines del Triunfo, rodeada de edificios de las administraciones, con el majestuoso edificio del Hospital Real al norte, (actualmente sede del rectorado de la UGR), girando hacía el este llegamos a la Puerta de Elvira, una de las antiguas puertas de la muralla de la ciudad, siguiendo la calle del mismo nombre en dirección sur, en paralelo con la Gran Vía de Colón, tendremos hacía el este las cuestas que llevan al Albaicín, vemos como los marroquíes han recuperado parte de estas calles con sus comercios y teterías, podemos subir por la calle Calderería Nueva hasta la Iglesia de las Esclavas. Volvemos a la calle Elvira hasta desembocar en Plaza Nueva, de donde parte las calles que nos llevan a la Alhambra y al Generalife, Cuesta de Gomérez, y por otro lado la Carrera del Darro que parte de la Iglesia de Santa Ana, alcanzando el Paseo de los Tristes, que corre en paralelo al rio Darro pasando debajo del Palacio de la Alhambra y del de Carlos V, un edificio cristiano que rompe el encanto de estos edificios musulmanes y sus jardines. Si seguimos el Darro llegaremos al Albaicín, con el mirador de San Nicolás y a la derecha la Alhambra, y si continuamos subiendo nos encontraremos con el barrio del Sacromonte, con sus cuevas y sus tablaos flamencos.
Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves.
Iglesia de Santa Ana.
Plaza Nueva. TS de Justicia.
Bajando desde Plaza Nueva hacía el suroeste nos encontramos la Plaza de Isabel la Católica, donde convergen la Gran Vía, la Calle Reyes Católicos y la Calle Pavaneras. Si seguimos por la primera encontraremos a los pocos metros y a la izquierda está la Calle Oficios con el Palacio de la Madraza y la Capilla Real. Aquí encontraremos callejones estrechos llenos de tiendas para turistas con productos marroquíes, orfebrería y recuerdos granadinos. Al final de la calle oficios llegamos a la Plaza Alonso Cano que nos da acceso a la entrada de la catedral. Si seguimos por la continuación de la calle Oficios alcanzaremos la concurrida Plaza Bib-Rambla, a partir de la que podemos acceder a las famosas Calle Mesones y Alhóndiga. Siguiendo estas calles podremos disfrutar de la esencia de esta ciudad, alcanzando la Plaza de la Trinidad, pequeña pero con sus grandes árboles y establecimientos de restauración. Cerca se encuentra el edificio de la Facultad de Derecho, la Plaza de la Universidad con su estatua de Carlos V, que sufre las novatadas de los estudiantes. Partiendo de la Catedral por la Calle San Jerónimo también llegamos a esta plaza y a los edificios siguientes en los que se encuentran algunos colegios mayores, la Parroquía de los Santos Mártires, el Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, el Hospital de San Juan de Dios y la Basílica del mismo nombre. Subiendo por la calle San Juan de Dios podemos volver al Triunfo.
Capilla Real de Granada.
Calle San Jerónimo.
Si a partir de la Plaza de Isabel la Católica seguimos por Reyes Católicos encontraremos a la izquierda la Plaza del Carmen, donde se encuentra el ayuntamiento, y de donde parte la Calle Navas famosa porque está llena de bares y restaurantes, en esta ciudad las cañas también llevan incluida una tapa. Bajando por Reyes Católicos llegamos a Puerta Real de donde parten la calle Recogidas que nos llevaría a la vega y a la zona nueva de la ciudad, con el Camino de Ronda, la Calle Pedro Antonio, famoso lugar donde los jóvenes universitarios disfrutan de fiestas y juergas. Y la Calle Acera del Darro que nos dirigiría hacia el rio Genil y los jardines del Salón. Bueno y la tercera alternativa sería seguir por la calle Pavaneras hasta la plaza del Realejo y de allí a la calle Molinos y al campo del Príncipe.
Plaza Isabel La Católica.
Jardines del Triunfo.
Basílica de San Juan de Dios.
Son muchas las zonas donde perderse en esta espectacular ciudad, recomiendo subir al Albaicín hasta el Mirador de San Nicolas, acercarse al Sacromonte, mejor de noche para acudir a algún espectáculo flamenco. Visitar la Alhambra y el Generalife, hay que reservar y mejor por internet. También hay que disfrutar de la calle Mesones y sus alrededores, perdiéndonos por esas calles que nos llevarían a sitios muy curiosos.
Almería ciudad andaluza situada en la esquina sureste de la península, a la que no es fácil acceder debido a la falta de estructuras de comunicación tan solo dispone de autovías en las tres direcciones posibles, el ferrocarril es lento y deficitario,(hasta el 2028 no finalizará la construcción de la línea de alta velocidad, año a año se va alargando), el avión es caro y a pesar de tener conexiones con distintos países durante los meses de verano, el resto del año tan solo se mantienen los vuelos con Madrid, Barcelona, Sevilla y Melilla.
Parque Nicolás Salmerón..
Fuente de los Peces.
Parque Nicolás Salmerón.
La historia de esta ciudad y de su provincia siempre ha estado condicionada por la geografía, diríamos que ha pasado casi aislada durante siglos. Su economía ha ido evolucionando a lo largo de los años y no ha sido hasta el tercer cuarto del siglo XX cuando se ha producido un gran avance económico con los cultivos de invernadero.
Catedral de Almería.
Teatro Cervantes
Santuario de la Virgen del Mar.
Partimos del parque Nicolás Salmerón, que corre a lo largo del puerto, un lugar con gran cantidad de árboles que se extiende hasta el barrio de pescadería y la Chanca. Seguiremos hacia el norte por el Paseo de Almería, nos iremos encontrando la Casa de doña Paquita, (propietaria de una gran parte del Parque Natural de Cabo de Gata), subiremos bajo la sombra de los ficus y llegaremos al Teatro Cervantes. Giraremos hacía el este para llegar al Santuario de la Virgen del Mar, donde quieren casarse las almerienses, las edificaciones están mezcladas sin ningún orden consecuencia del desorden urbanístico que ha ido sustituyendo los edificios de tres o cuatro plantas por torres rectangulares de más de siete pisos que no respetan el entorno.
La Alcazaba de Almería, visita obligatoria.(Vistas espectaculares).
Tronera o aspillera de cruz, Alcazaba.
estatua de Abderramán III
Muralla de la Alcazaba.
Muralla de Jayrán.
Cerro de San Cristóbal desde la Alcazaba.
Las playas desde la Alcazaba.
Itinerario (Cortesía de Google Maps).
Catedral de Almería.
Interior Catedral de la Encarnación.
Interior de la catedral
Callejeamos hasta la plaza de la Catedral, un edificio impresionante ejemplo de iglesia-fortaleza, la plaza ha sido remodelada, allí encontraremos el obispado en un edificio enfrente de la catedral y el hotel Catedral. Seguiremos hacía el norte para llegar a la Plaza Vieja, donde se encuentra el ayuntamiento, en el centro encontramos un monolito que es el Monumento a los Coloraos, militares liberales que desembarcaron en Almería huyendo… desde aquí podemos ver la muralla de la Alcazaba y el Cristo del Cerro de San Cristóbal. Este castillo de origen musulmán domina toda la ciudad y el puerto, las vistas desde sus torres y murallas son impresionante, y allí es donde podemos disfrutar de la luminosidad de esta tierra llamada “Espejo del Mar”. Recomiendo visitar este gran monumento.
Sol de Portocarrero. Catedral.
Monumento a los Coloraos. Plaza Vieja.
Cristo del Cerro San Cristóbal
Ahora toca bajar, en dirección a la calle Real, encontraremos algunos establecimientos de restauración, pero distinguiremos el famoso Casa Puga, hay que llegar pronto si queremos tomar una caña o un vino acompañado de una de sus tapas de plancha, es uno de los establecimientos más famosos de la ciudad, el espacio en su interior es pequeño y normalmente se encuentra abarrotado. Recomiendo tomar un vino de la casa y una tapa de champiñones, la carta de aperitivos y raciones es muy variada.
Siguiendo la calle Real, veremos a la izquierda una pequeña plaza donde se encuentra la Iglesia de San Pedro, es una pena que todos los edificios que la rodean sean nuevas construcciones. Ahora nos toca subir hacía la Calle de las Tiendas, pasando por la plaza de las Flores con la escultura de John Lennon, hasta llegar a la Iglesia de Santiago, construcción del S. XV. Continuando hacía el norte nos encontramos con los Refugios de la Guerra Civil Española de Almería, construidos para proteger a la población de los bombardeos de los barcos de guerra alemanes y de la aviación de los nacionales en la guerra civil, el ayuntamiento los ha restaurado y los ofrece como atracción turística. Junto a ellos vemos un quiosco con mesas, Kiosco Amalia, donde podemos tomar un café, o alguno de sus productos exclusivos: americano, quemaillo,… Llegamos a la Puerta de Purchena, centro neurálgico de la ciudad donde confluyen las vías más importantes de la Almería antigua: Paseo de Almería, Rambla Obispo Órbera, la Avda. Pablo Iglesias y las Calles de Granada y de Murcia. Podemos seguir hacia el este y encontraremos otra de las iglesias de la ciudad la de San Sebastián. Volveremos hacía la Rambla Obispo Orberá, donde encontramos la Plaza del Mercado,… seguiremos para llegar a un gran bulevar Avenida García Lorca, antigua Rambla de Belén que fue canalizada y donde se ha construido este espacio que nace en el Puerto de Almería, sur, y llega al límite norte de la ciudad.
Casas de las Mariposas. Puerta Purchena.
John Lennon.
Monumento a los Coloraos.
Bajaremos por el bulevar de la antigua Rambla de Belén, Avenida Federico García Lorca, hasta llegar al puerto, encontraremos un obelisco de gran altura, si miramos hacia el este podemos ver una gran construcción de acero, el Cable Inglés, antiguo cargadero de mineral que ha sido rehabilitado y que ahora se ha convertido en paseo y mirador. Debajo de esta construcción tenemos un parque que está anexo al Club de Mar, club náutico de la ciudad, y desde el que se inicia el Paseo Marítimo de Almería, que acerca la ciudad al mar y que actualmente llega hasta la desembocadura del Rio Andarax. Es el lugar que los almerienses utilizan para pasear por las mañanas y por las tardes, con numerosos establecimientos de restauración donde sentarnos a disfrutar de sol y la brisa marina tomando un café, una cerveza o una copa.
Obelisco, Avda García Lorca.
Cable Inglés y Monumento al Holocausto.
Paseo Marítimo.
Esta como muchas otras es una ciudad en crecimiento y evolución, también en lo que respecta al aspecto cultural. Recientemente se ha abierto el Museo del Realismo Español Complementario, en el antiguo edificio del Hospital Provincial al lado del Parque Nicolás Salmerón.
Comida. Almería siempre ha sido famosa por sus tapas, tomar una cerveza y un vino lleva incluida una tapa a elegir entre una gran variedad. El pescado o la carne a la plancha son las más típicas: lomo, pincho, aguja, unos boquerones fritos, calamares, jibia o almejas,… También tapas de cocina: migas, gurullos, trigo, fritada,…. son muchas las opciones disponibles. Sin embargo, desde la pandemia parece que se ha cambiado el criterio y hay bares que han abandonado ‘la tapa gratis a elegir’ por una tapa con suplemento o aparte, en mi opinión un gran error.
Cable Inglés,
Estación Ferrocarril
El Cable Inglés es una estructura de principios del S XX que domina la ciudad, utilizada durante casi ochenta años para la carga de mineral de hierro procedente de las minas de Alquife (Granada). Hoy se ha convertido en un mirador de la ciudad y del mar Mediterráneo.
Faro del puerto desde el Cable Inglés.
Vista del Club de Mar y playas al fondo.
La Alcazaba desde el Cable Inglés.
Bares y restaurantes: Casa Puga, El Tirso, La Tasquilla, El Chele, El Bombón, Indalo, La Taberna De Domi, Restaurante Building, Las Patronas, La Consentida, Casa Joaquin, Los Sobrinos,… Son establecimientos de toda la vida, no incluyo las franquicias ni los de nueva cocina.
Mar de plástico. Invernaderos. (Cortesía de Google Maps).
La provincia de Cádiz es famosa por muchas cosas, entre ellas la gastronomía con productos del mar y los vinos. Sin nos referimos a los caldos hemos de mencionar el marco de Jerez, con sus vinos finos y la manzanilla de Sanlúcar de Barrameda. Si bien comparten la misma uva, la variedad palomino, los vinos que de ella se obtienen son distintos, en la ribera del Guadalquivir, aprovechando la bonanza de clima, se obtienen las manzanillas. La elaboración es prácticamente la misma, las bodegas son casi iguales, naves de techos altos con suelo de albero, ventanas altas y en el caso de Sanlúcar abiertas hacia el oeste, hacia el rio.
Cuando entras en una de las naves te sorprende ver las botas, toneles, ordenados en hileras de tres pisos, todas de color negro acentuando la poca luz que dejan pasar las altas ventanas. Hay que conservar una temperatura media y aprovechar la climatología que nos ofrece la proximidad del río.
La elaboración de estos vinos en un proceso de crianza donde el caldo se envejece en barricas de roble americano, botas, mediante el tradicional sistema de criaderas y solera. Un método de envejecimiento dinámico, genuino de esta región, basado en la mezcla de vinos de diferente edad.
En el proceso de crianza se siguen los siguientes pasos para poder mezclar zumos de distintas añadas:
Paso 1. La manzanilla más añeja, destinada a embotellado, se extrae de la solera, fila de botas más próxima al suelo. Es lo que en su argot se denomina «saca».
Paso 2. La cantidad extraída se reemplaza por la misma cantidad de Manzanilla, algo más joven, procedente de la fila superior, la primera criadera. Operación denominada «rocío».
Paso 3. La Manzanilla extraída de la primera criadera se remplazada por la Manzanilla más joven que está en la fila superior, la segunda criadera.
Proceso que se repite constantemente.
De la página https://manzanilla.org/.
Pero lo realmente importante es degustar este vino fresquito, junto con algún producto del mar, unos langostinos, un atún, choco o huevas.
Nosotros visitamos la Bodega Argüeso, una visita bastante agradable, con una buena y sencilla explicación acompañada de la cata de varios de sus productos: manzanilla de la E, en rama, oloroso y moscatel.
El Puerto de Santamaría, Ciudad de la provincia de Cádiz situada en la desembocadura del rio Guadalete, puerto importante durante la dominación de América guarda numerosos vestigios arquitectónicos de aquella época y, si no fuera por los coches, para sus calles apenas habría pasado el tiempo. Cercana a Jerez son importantes sus productos vitivinícolas, destacando las bodegas Osborne, en lo gastronómico a destaca por sus mariscos y por el pescaito frito, que se pueden degustar en numerosos establecimientos, destacamos el famoso Romerijo, además encontramos restaurantes de vanguardia como Aponiente. Además es famosa por ser la cuna del gran poeta y literato Rafael Alberti, presente en la vida de la ciudad.
Itinerario para un día: 1. Plaza del polvorista. Esta plaza arbolada, decorada en su centro por una fuente y un monumento a Rafael Alberti, tiene en sus laterales el Palacio Roque Aguado, el Palacio de Juan Vizarrón, de finales del siglo XVII y con un gran patio flanqueado por columnas toscanas de mármol blanco, y sobre todo, el Palacio de Reinoso Mendoza, que destaca por su estilo barroco gaditano con una bella portada y un patio porticado. 2. Bodegas Osborne. segundas bodegas más antiguas de España y la más emblemática que visitar en El Puerto de Santa María. Fundadas en 1772, estas bodegas se hicieron muy conocidas gracias a la campaña publicitaria de la marca Veterano 3. Castillo de San Marcos. Esta iglesia fortaleza construida en el siglo XII sobre los cimientos de una mezquita árabe del siglo X, es uno de los grandes reclamos turísticos de la ciudad gracias a su buen estado de conservación y mantener importantes elementos de la anterior mezquita como el muro de la quibla y el mihrab, que quedan detrás de un precioso arco de herradura.
4. Palacio de Araníbar. En la Plaza de Alfonso X El Sabio también se encuentra una reproducción del mapa o carta de Juan de la Cosa, el primer mapamundi que contiene una representación de América, realizado en esta ciudad en el 1500. Destaca por su portada labrada en piedra y un patio interior flanqueado de columnas de mármol italiano, además de un bello Salón Múdejar. Actualmente el centro de interpretación.
5. Fundación Rafael Alberti. Bajando por la bonita calle Palacio con vistas a la Basílica de Nuestra Señora de los Milagros, puedes desviarte por la Calle de San Bartolomé para llegar a la Fundación Alberti, otro de los lugares que ver en El Puerto de Santa María. 6. Basílica de Nuestra Señora de los Milagros. Justo al lado de la Casa de los Leones se encuentra el Mercado de abastos de La Concepción donde verás, en sus numerosos puestos, un amplio surtido de pescados y mariscos locales. Al salir del mercado puedes acercarte por la calle Doctor Muñoz Seca a la impresionante Basílica de Nuestra Señora de los Milagros o Iglesia Mayor Prioral, situada en la bonita Plaza de España.
7. Casa de los Leones. Después de pasar por delante de la Casa Palacio Blas de Lezo, construida en el siglo XVIII y situada en el número 70 de la calle Virgen de Los Milagros, llegarás hasta la Casa de los Leones, un palacio del siglo XVII que conserva el diseño y estilo arquitectónico barroco original. 8. Fuente de las Galeras. Al salir del Palacio de Araníbar puedes cruzar la coqueta Plaza de Cristóbal Colón, rodeada de bonitas casas del siglo XVIII, hasta llegar a la Plaza de las Galeras Reales.
9. En esta plaza, situada junto al río Guadalete, se encuentra una fuente de 1735, obra de Bartolomé Mendiola, de estilo clasicista y con seis chorros de agua de flujo constante pero no potable. 10. Monasterio de la Victoria. Una de las primeras y mejores cosas que hacer en El Puerto de Santa María es visitar el Monasterio de la Victoria, construido a principios del siglo XVI por los duques de Medinaceli, a extramuros de la ciudad medieval.
Gastronomía
Cómo en el resto de la costa gaditana el pescado y el marisco son los platos principales, muchos son los restaurantes de esta ciudad, aunque distinguiré solo tres:
Romerijo. Cocederos de mariscos y restaurante, muy bien de precio.
Restaurante Aponiente, de Ángel León, el Chef del Mar. Un lugar donde degustar platos realizados con productos del mar y de la marisma. Menú degustación (mirar antes los precios).(Para un gran capricho).
La taberna del Chef, también del mismo chef, con precios menores y a la carta. Pero de los cien euros por persona no baja. (Para un capricho).
Chuletas de atún.
Jamón de atún.
Tartar de corvna.
Playas
En el sur y en el este de la ciudad encontramos las playas de la localidad, kilómetros de arena fina, con el puerto deportivo Sherry dividiéndolas, en el sur la playa de la Puntilla con un gran pinar que lo separa de las edificaciones y en el oeste las playas de la Calita y de las Redes, rodeadas de urbanizaciones.
MALLORCA Mallorca es la mayor de las Islas Baleares, destaca por su gran turismo especialmente de origen alemán que tiene a la isla como destino predilecto. Podemos distinguir dos zonas la del sur y el este donde se concentra el turismo de playa, con hoteles bordeando las orillas en dos y tres filas, y la zona norte y occidental donde la famosa sierra de Tramontana ha favorecido la conservación de las poblaciones, aunque el turismo depredador no para de crecer.
Itinerario Palma. (Cortesía de Google Maps).
Para visitar por completo la isla necesitaríamos más de cinco días, aunque desde el inicio intentamos evitar la zona eminentemente turística centrándonos tan solo en la capital Palma de Mallorca que mantiene su barrio antiguo y sus grandes monumentos como la Catedral de Santa María, ( SXIII, con el Rosetón gótico mayor del mundo), el Palacio Real de la Almudaina, (situado junto a la catedral, residencia de verano de la Familia Real Española), alcázar de origen musulmán que se transformó en un palacio cristiano de estilo gótico en tiempos del reino de Mallorca y ha permanecido inalterable hasta el día de hoy. Los Jardines S’Hort del Rei, que recuerdan a la Alhambra de Granada.
Los Jardines S’Hort del Rei.
Palacio Real de la Almudaina.
Catedral.
El centro histórico, después del paseo por los jardines del rey puedes subir por unas escaleras de piedra que te llevarán directamente al Carrer de l’Estudi General, para empezar la ruta por el centro histórico. La Plaza Mayor una de las plazas que ver en Palma de Mallorca más bonitas. LaPlaza de Cort con su olivo centenario en el centro. A continuación podemos perder por las calles para llegar al Barrio Judío, conocido como El Call, que aún conserva un interesante legado de esta comunidad tradicionalmente discriminada y perseguida. Cerca se encuentran los baños árabes. Al atardecer pasear por el Parc de la Mar, situado bajo la catedral de Palma, frente a los muros que protegían la ciudad en la época medieval, es otra de las mejores cosas que hacer en Palma de Mallorca.
Olivo en Plaza Corts. Palma de Mallorca
Calle del Barrio Judío de Palma.
Plaza Mayor. Palma de Mallorca.
Una buena idea es coger un transporte para visitar el castillo de Bellver, situado a 3 kilómetros del centro histórico, en una colina verde a 112 metros sobre el nivel del mar. Con unas vistas impresionantes de toda la isla. ISLA DE MALLORCA
Recorrido previsto en coche. (Cortesía de Google Maps).
Decidimos para nuestro segundo día alquilar un coche, y recorrer la isla. Primero nos dirigimos hacia la Sierra de Tramontana a la localidad de Valldemossa. Este pueblecito es un verdadero paraíso de calma y sosiego, a pesar de estar a sólo 17 kilómetros de Palma de Mallorca. Aquí se refugiaron durante una larga temporada el compositor Frédéric Chopin y su pareja, la escritora George Sand. Muy bien cuidado con sus casas de piedra en cuya puerta hay un azulejo de Santa Catalina. Pasear temprano por sus calles es una delicia.
Azulejo típico en las calles de Valldemossa.
Ayto. Valldemossa.
Iglesia en Valldemossa.
A continuación atravesamos la isla de sureste a noreste para llegar a Alcúdia. Ciudad amurallada, murallas a las que se puede subir, que encierran la ciudad antigua, de calles estrechas bien cuidadas, con numerosos comercios ya que el turismo se nota. Bajar a sus playas de arena blanca es una delicia, aunque son excesivos los hoteles y restaurantes.
Porta des Moll. Alcudia. Mallorca.
Playas de Alcudia. Mallorca.
Iglesia de San Jaime de Alcudia.
Cerca de Alcudia se encuentra Pollensa, con su patrimonio arqueológico y artístico, considerada la cuna cultural de Mallorca, porque de aquí proceden numerosos poetas, artistas y músicos. En el se encuentra el antiguo aeródromo durante la guerra civil de la aviación nazi, la base de hidroaviones,… aunque hoy es un lugar de ocio y playa, lleno de hoteles que tienen bares y piscinas dentro del mar, algo que no entiendo. Gran puerto deportivo.
Playa de Pollensa. Mallorca.
Zona húmeda en Pollensa. Mallorca.
Zona húmeda en Pollensa. Mallorca.
Vuelta a Palma de Mallorca, aunque primero visitamos una cala cercana al Arenal, Cala Blava, zona residencial si playa pero donde la gente se baña. La zona de Can Pastilla y del Arenal son para no ir, hoteles y hoteles sin cesar, con una gran playa pero todo lleno de alemanes, ingleses,… y demás turistas low cost.
Bahía de Palma.
Sa Pesquera Plana. Cala en Mallorca.
Can Pastilla. Mallorca.
El último destino de nuestro viaje es Sóller, también en la Sierra de Tramontana, con una carretera de montaña que no es apta para conductores noveles. Es uno de los pueblos más bonitos de Mallorca, con casco histórico muy bien conservado que traslada al visitante, a través de sus estrechas calles adoquinadas, a la época de mayor esplendor de la isla. Merece la pena la iglesia neogótica de San Bartomeu y el banco de los emigrantes, además de numerosos palacetes de influencia francesa. Esta zona estuvo bajo la influencia del Archiduque de Austria, que compró numerosas posesiones e hizo sus pinitos entre las jóvenes, las malas lenguas dicen que también con los de su sexo. Aquí se encuentran el Museo Balear de Ciències Naturals, el Museo Etnológico y el Museo Modernista. Hay un tranvía de madera que une el pueblo con su puerto, muy adecuado cuando llevamos niños. También es posible volver a Palma en un tren de época, pero lo mismo digo mejor para niños. El valle en el que se encuentra está lleno de naranjos y limoneros, el producto que exportaban y que hizo que sus pobladores se planteasen la construcción de un tren que salvara la sierra para llegar al puerto de Palma.
SON MARROIG: EL PARAISO DEL ARCHIDUQUE
Iglesia de estilo gótico de Sant Bartomeu de Soller
Tren turistico Soller-Palma de Mallorca.
Habría que dedicarle algunos días a visitar las numerosas calas de la isla, en las costas norte y este, pocas son las que no tienen ya apartamentos y hoteles, porque esta isla es un centro turístico internacional que considero ha llegado a cierto grado de saturación. Visitar las calas de Porto Cristo, Cala Millor, Cala Rajada, Colonia San Pere, Cala de San Vicenç,… en ellas se puede disfrutar de arenas blancas y aguas transparentes, y en las que disponen de puerto es posible navegar en una golondrina para visitar otros lugares más inaccesibles.
Edificio singular S XIX Palma de Mallorca
Calle de Valdemosa
Antigua Calle De La Ciudad Española. Palma de Mallorca.
También podemos visitar poblaciones situadas en la planicie interior como Inca cuna del calzado, Manacor con la academia de Nadal, Artá importante población famosa por su mercadillo y por conservar el centro urbano, Muro que no me gusto mucho pero que tiene una iglesia espectacular, Capdepera,… en general los pueblos conservan parte de su identidad pero se nota un crecimiento acelerado y en muchos casos caótico.
La isla tiene mucho que visitar, con gran diversidad, aunque creo que se encuentra en una fase de colapso turístico, todo parece masificado, es importante el turismo de playa y de copas principalmente de ciudadanos de centro Europa y de las islas británicas. Esperemos que los mallorquines sepan regular la situación porque las repercusiones son importantes con graves problemas de vivienda y un elevado nivel de precios.
Esta pequeña isla balear situada al este es sin duda una joya natural que hay que preservar. Y hasta el momento parece que lo van consiguiendo, no encontramos en ella las burradas urbanísticas y hoteleras de Mallorca, y las calas que hemos visitado conservan su esencia, rodeadas de urbanizaciones pequeñas de casas bajas y tan solo algún hotel.
Portal de Sant Roc. Mahón.
Iglesia del Carmen. Mahón.
Claustre de Sant Francesc.
La visita comenzó en la ciudad de Mahón, con sus calles estrechas, edificios bien conservados, iglesias, arcos, accesos al puerto natural que domina su vida. Hay que dejarse llevar, pararse en los múltiples miradores, y si bajamos al puerto recordar que después hay que subir, aunque hay un ascensor que viene muy bien. En frente de la ciudad podemos observar la base naval, y la zona de barcos de carga y de pasajeros. Pero un poco hacía la bocana del puerto, hay unas cuantas calas, como las calas de la Rata y de la Llonga, que permiten a los habitantes de los chalets tener su barco casi a la puerta de sus casas.
Debajo de la ciudad y tras bajar por alguna de las rampas encontramos un largo paseo marítimo se extiende a lo largo de la ciudad, varios kilómetros, llenos de amarres con menorquinas, yates de recreo y grandes naves. En la acera opuesta bajo la población encontramos numerosos establecimientos de copas y de comida, el pescado triunfa,… pero los precios son elevados.
Puerto de Mahon.
Puerto de Mahón.
Puerto de Mahón
Lo mejor para ver la isla es reservar un coche, aunque ojo aparcarlo en Mahón es un gran problema, el hotel nos cobraba 18€ por día, así que buscamos una zona azul y allí lo dejábamos por la noche. Y cuidado al circular ayudado por el GPS, que siempre nos mete en zonas de circulación restringida. Las carreteras son buenas, aunque no haya autovías, y hemos de decir que observamos que los autobuses urbanos llegaban a todos sitios, así que también se pueden utilizar.
Con un día es suficiente para visitar Mahón, ahora nos toca ver Ciudadela, en el extremo occidental de la isla, también en torno a un puerto natural bastante más pequeño. He de decir que nos encantó, sus calles estrechas por las que perderse encierran edificios antiguos y monumentos diversos. Su gran plaza cercana al puerto, con un obelisco en el centro, rodeada de edificios significativos, teniendo el puerto a sus espaldas.
Plaza Es Born. Ciudadela. Obelisco batalla contra los turcos.
Iglesia del Roser
Vidrieras Iglesia del Roser
A la entrada al puerto dominando el mar y los accesos se encentra el castillo
Castillo de San Nicolás
Entrada a Ciudadela.
Obelisco conmemorativo batalla contra los turcos.
Pero lo más bonito de la isla a parte de su gran vegetación son sin duda las calas, no son abundantes ni muy grandes, pero en ellas encontramos aguas turquesas y en calma que incitan al baño. No todas tienen su playa, hay algunas en las que han habilitado terrazas y escaleras para acceder al agua, como si fueran piscinas. La que más nos gustaron fueron Cala Galana, con su playa de arena blanca, Cala Blanca con sus terrazas y sus aguas cristalinas,
Nos faltaba alguna población del norte y elegimos Fornells, ya que nos recomendaron su caldereta de langosta. Allí encontramos de nuevo una cala un poco más grande, con su pequeña playa y un pequeño puerto natural de recreo. No había edificios, sino casas bajas, con calles muy cuidadas que desprendían un gran encanto.
Pasamos dos días intensos visitando esta isla maravillosa, y nos quedó mucho por ver, pero sobre todo por disfrutar, porque a lo que invita esta isla es a quedarse unos días en una de sus calas disfrutando de sus aguas.
Viajar a las Islas Canarias sobre todo en invierno es una gozada, pasar del frio de la península al clima templado se agradece, pero es que además en la isla de Tenerife a ello se le une el gran contraste entre el norte y el sur, en el primero tenemos un clima más húmedo con abundante vegetación, mientras que en el sur encontramos un clima más seco y veraniego.
Llegamos al aeropuerto de Tenerife Norte al mediodía, tras desembarcar fuimos a recoger el coche, algo imprescindible si queremos visitar la isla en tan pocos días, (habíamos alquilado con TopCar y el vehículo que nos ofrecieron estaba muy bien). Nos dirigimos a nuestro hotel en Santa Cruz de la mano de Google Maps, imprescindible para movernos con facilidad y sin perdernos, cerca de la Plaza de España en la zona peatonal de la ciudad. Teníamos tres días y medio para disfrutar y habíamos pensado realizar tres itinerarios, norte, sur, proximidades a Santa Cruz y la primera tarde visitar la ciudad.
Itinerario en la ciudad. Cortesía de Google Maps.
La tarde del primer día deambulamos por las zonas peatonales de la ciudad cercanas al hotel, lugares concurridos llenos de comercios, bares y restaurantes. Partimos de la Plaza de la Candelaria, patrona de Tenerife, y nos dirigimos al este hacía la Plaza de España, encontramos «el Charco» un lago artificial debajo del que se encuentra el centro de interpretación del castillo de San Cristóbal. Pasear por la zona, hay algunos pubs y restaurantes. A continuación nos dirigiremos hacía el oeste y por una de las calles peatonales que suben llegamos a la Parroquia de San Francisco, en una pequeña plaza donde encontramos varios restaurantes con sus terrazas, por ejemplo La Rebotica un tradicional restaurante muy agradable, subimos por la calle del Padrón hasta la Plaza Principie de Asturias, coqueto lugar con un quiosco en el centro, desde allí nos dirigimos hacía el sur y encontramos la pequeña Plaza del Chicharro, llamada así porque en ella encontramos una escultura de este pez. Estamos en una zona peatonal plagada de comercios y de bares, seguimos hacía el sur para encontrarnos con el Teatro Guimerá, construido sobre el solar que ocupaba el antiguo convento de Santo Domingo e inaugurado a mediados del siglo XIX. Desde aquí y atravesando el Puente Serrador, que salva una antigua rambla ahora urbanizada, llegamos al Mercado de Nuestra Señora de África, la Recova, edificio de estilo neocolonial inaugurado en 1943, donde además encontramos algunos bares que sirven los frescos pescados de las islas. Buen sitio para comer, (ojo no abren de noche), disfrutar de por ejemplo una Vieja frita, el pescado más preciado de las islas. Justo enfrente encontramos el TEA, Tenerife Espacio de las Artes, que además dispone de una amplia biblioteca llena de estudiantes. Al lado de este moderno edificio se encuentra el Museo de la Naturaleza y la Arqueología. Al otro lado de la rambla podemos divisar el campanario de la Iglesia de la Concepción, del siglo XVI, de estilo toscano y construida a base de piedra volcánica. Desde aquí podemos volver a la Plaza de la Candelaria, y buscar algún bar o restaurante donde cenar en una de las calles peatonales que suben desde la Plaza de España.
Iglesia de la Concepción
Mercado Nstra Sra. de África.
Iglesia de San Francisco.
Lago, Plaza de España.
Plaza del Chicharro.
Cartel comercio en el centro de Santa Cruz.
El segundo día en la isla vamos a hacer un itinerario por el norte, llegando hasta Buenavista para después ir volviendo y comer en la Orotava o en La Laguna. Las carreteras son buenas habiendo autovía hasta la mitad, pero el tráfico es denso y hay que tener cuidado. Llegamos a Buenavista, con el cielo nublado y ligera llovizna, en el camino habíamos tenido la oportunidad de ver la imponente cumbre del Teide, pero ahora el cielo estaba cubierto. Buenavista es una pequeña población, lo más importante es su iglesia y su pequeño parque, lo demás es caminar un poco por sus calles de casas bajas. Decidimos subir hasta el precioso pueblo de Masca, la carretera era sinuosa atravesando barrancos llenos de vegetación, es un lugar para disfrutar de la naturaleza, lo malo es que todo está a tope y es difícil hasta encontrar donde aparcar el coche. No estuvimos mucho tiempo porque aún nos quedaba mucha ruta. El siguiente pueblo era Garachico, en la costa con sus piscinas de roca que sustituyen a las playas, la verdad es que fue la población que más nos gustó, tanto la parte rocosa de la costa con el mar embistiendo, como por sus calles llenas de encanto, recomiendo perderse por ella. Entramos en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, donde nos encontramos una exposición de los pasos de su famosa Semana Santa .
Buenavista.
Casas en Garachico.
Convento de San Francisco. Garachico.
Escultura de Tensei Tenmoku, Garachico
El castillo de San Miguel. Garachico.
Casa de la cultura. La Orotava.
La próxima parada Icod de los Vinos, donde también nos costó una enormidad encontrar aparcamiento. Nuestro objetivo era ver el drago milenario y tomar un café en una casa típica Canaria con tienda de cosas típicas y terraza al lado del drago. No estuvimos mucho tiempo en esta población pues queríamos llegar a la Orotava y comer allí, así que de nuevo nos sumergimos en el tráfico y subimos hasta esta población que como todas se caracteriza por unas calles bastante empinadas. Aquí fuimos directamente al parking que se encuentra en la zona alta de la ciudad, y desde ahí comenzamos nuestra visita, recorriendo sus vistosas calles de casas de balcones de madera, parques magníficos, palacios e iglesias. Las vistas son excepcionales, recomiendo visitar los Jardines Hijuela del Botánico en el Ayuntamiento, con su drago centenario, la Casa de los Balcones, la Iglesia ce Nuestra Señora de la Concepción, el Liceo del Taoro, el jardín Victoria,…. Y sumergirnos en sus calles. Para comer fuimos a Casa Lercano, un excelente lugar con una comida muy bien elaborada: queso asado canario con mojo, pulpo con papas arrugadas, rodaballo con papas canarias,….
Drago en Liceo del Taoro.
Liceo del Taoro. La Orotava.
La Casa de los Balcones. La Orotava.
La Casa de los Balcones
Patio en casa de la Orotava.
Jardines Hijuela del Botánico
Después de un descanso merecido, además del coche subir las calles empinadas de la Orotava es un ejercicio sano y duro.
La siguiente ciudad a visitar era el Puerto de Santa Cruz, y cuando llegamos nos dimos de lleno con masas de turistas con sus pantalones cortos y el rojo de su piel por exceso de sol,… no nos gustó y no perdimos demasiado tiempo pues preferimos volver a Santa Cruz para perdernos en sus calles peatonales y pasear por el paseo marítimo que se extiende al lado del puerto.
Itinerario norte. Cortesía de Google Maps.
El siguiente día nos dirigimos hacia el sur por la autovía TF1, que corre paralela a la costa oriental de la isla, una vía con muchísimo tráfico donde sufrimos varias retenciones especialmente en las salidas del aeropuerto Tenerife sur, y en las zonas de la playa de las Américas. Esta vez fuimos directos a la Costa de Adeje, y salimos en Puerto Colón, donde aparcamos en el muelle para caminar por el paseo que corre junto a la costa, aquí las playas están protegidas por diques o piedras del océano. También una zona demasiado turística que además en este mes de enero está hasta los topes. La temperatura era muy buena, hacía calor, estábamos lejos de las nubes y de la lluvia que caía en el norte de la isla. El Teide estaba oculto por una masa negra de nubes. Subimos a Arona y a Santiago del Teide, pero la suerte no nos acompañó y la lluvia y las nubes nos impidieron disfrutar de las vistas.
Puerto Playa de San Juan.
Acantilado paseo marítimo Playa de San Juan.
Puerto Colón. Costa de Adeje.
Caímos desde Santiago del Teide hasta la costa, al lado de los acantilados de los Gigantes, llegando a la Playa de San Juan, una zona sin los hoteles y grandes edificios que cubren el resto de la costa. Chales y apartamentos de cuatro plantas como mucho, y un puerto pequeño, que a la vez sirve de protección a las dos pequeñas playas del municipio. Aquí comimos en un restaurante del paseo marítimo, un excelente pescado, brocheta de pulpo, almejas,.. había que ir al mostrador y elegir el pescado, fresco y variado. Restaurante y Taberna Marinera Agua y Sal. Después unos cafés y caminata por el paseo marítimo, muy agradable y poco concurrido, con el mar golpeando contra las rocas.
Itinerario Sur. Cortesía de Google Maps.
El tercer día lo dedicamos a visitar lo que nos había quedado, comenzando por la famosa playa de las Teresitas, San Cristóbal de la Laguna y Santa Cruz de Tenerife. La primera cerca de la capital, una coqueta playa de arena amarilla perfecta para tomar el sol y bañarse. Después nos dirigimos a La Laguna, donde fue una auténtica odisea aparcar, al final lo hicimos en una barrio a quince minutos de camino del centro monumental. Llegamos a la Plaza del Adelantado, desde aquí parten las calles más bonitas de la ciudad.En su recorrido encontramos la Ermita de San Miguel, el Ayuntamiento, la fuente de mármol, Iglesia y Convento de Santa Catalina de Siena, El Palacio de Nava, edificio con elementos barrocos, manieristas y neoclásicos, destaca en la Plaza del Adelantado por el color negro de su fachada. Subimos por la Calle la Carrera donde se concentran la mayoría de edificios históricos y lugares de interés. El convento de San Agustín, antiguo palacio de estilo barroco, sede del Obispado de Tenerife, y Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción. Monumento Histórico Nacional…. Es un centro histórico muy bien conservado, donde destacan los edificios con balcones de madera y las puertas y ventanas rectangulares de grandes dimensiones. En el mismo centro podemos disfrutar de bares y restaurantes con terrazas. Ojo en La Laguna la temperatura es siempre inferior a la de Santa Cruz y merece la pena llevar algo de abrigo. Para terminar visita al Parque de Anaga, un auténtico bosque tropical, con acceso muy escarpado y con rutas interesantes para los aficionados al senderismo. Para comer nos fuimos al Mercado de la Virgen de África para degustar unos pescados.
Círculo de Amistad XII de Enero.
Interior Restaurante La Rebotica.
Playa de las Teresitas.
Casa típica de la Orotava.
Catedral de San Cristobal de La Laguna.
Iglesia de Nª Sra. de la Concepción.
Por la tarde visitar el mayor parque de Santa Cruz, el de García Sanabria, el museo de Casa del Carnaval, que nos muestra la esencia de esta festividad en Tenerife, acercarnos al Palmetum, jardín botánico, y pasear por las calles del centro de la ciudad.
Como siempre nos faltan días para poder recorrer con tranquilidad esta maravillosa isla; prometemos volver.
Madrid, la capital de España, sede del gobierno y de las principales instituciones del estado, ahora la más rica, con las mejores comunicaciones del país, núcleo o nodo central de todo,.. Fue Felipe II el que decidió trasladar la capitalidad a la villa de Madrid, quizá por ello no tenga los grandes monumentos arquitectónicos de otras ciudades españolas como Toledo, antigua capital, Sevilla, Salamanca,….
Independientemente de todo esto, Madrid es una ciudad que hay que visitar, allí se encuentran los grandes museos españoles liderados por el Prado, los grandes palacios como el Palacio Real, el teatro Real, el parque del Retiro,… son múltiples las razones culturales para visitarla. Pero es que también encontramos zonas de ocio y de marcha, que animan la vida nocturna de la ciudad. En definitiva pueden visitarla muchas personas con intereses muy diferentes, desde familias con hijos, jóvenes marchosos, adultos interesados en el arte y la cultura,….
Mi propuesta es visitar el Madrid centro, la Puerta del Sol, el Palacio Real, el Museo del Prado, la Castellana…
Itinerario. (Cortesía de Google Maps).
Partiremos de la Plaza de Colón, con su escultura conmemorativa en el centro, con el Paseo de Recoletos al sur, el de la Castellana hacía el norte, la famosa calle Génova al oeste que nos llevaría a la Plaza de Alonso Martínez y a la sede del PP, y hacía el este el teatro del centro de la villa, la excesiva bandera de España, y detrás la famosa Calle Serrano perpendicular a la de Goya. Cerca se encuentra también el Retiro, y el Museo Arqueológico Nacional, (merece la pena pasar un tiempo visitándolo, además por tan solo 3€ si no eres joven, ni estudiante, ni jubilado ).
Estatua de Colón
Plaza de Colón.
Monumento al Descubrimiento de América
Bajamos por el paseo de Recoletos, no debemos perder los edificios que nos encontramos como el Palacio del Marqués de Salamanca, así llegamos a la famosa Plaza de Cibeles, donde el Real Madrid celebra sus triunfos. Situándonos en la plaza delante del Palacio de Cibeles, sede del ayuntamiento, tenemos el edificio del Banco de España, el Palacio de Buenavista, y la Calle de Alcala, si la seguimos llegaremos a la Puerta del Sol. Subiremos por Alcalá hasta llegar a Gran Vía, podemos contemplar las sedes de bancos y del Instituto Cervantes, así hasta la Plaza Callao. En esta plaza, además del edificio Telefónica, podemos bajar por la calle Preciados hasta la Puerta del Sol, cerca está la famosa administración de loterías Dª Manolita, tenemos numerosos comercios como FNAC. Si elegimos seguir por la Gran Vía encontraremos varios cines hasta llegar a la Plaza de España, con su monumento de Cervantes. Bajamos en dirección suroeste y llegaremos a la convergencia de la Calle Ferraz y la de Bailen, si giramos hacia la primera entraremos en el Parque del Oeste con el Templo de Debod, traído desde Egipto. Si giramos hacía la izquierda por la calle de Bailen encontraremos los Jardines de Sabatini y el Palacio Real, ambos merecen ser visitados, así podremos deslumbrarnos con las riquezas que almacena este palacio. En frente hacía el este está la Plaza de Oriente que da paso al Teatro Real. Si seguimos hacía el sur encontramos la Catedral de la Almudena, que en mi opinión no es la que esta gran ciudad merecería.
La Cibeles de noche.
Palacio de Cibeles.
Nosotros seguiremos hacía el Teatro Real y callejearemos para llegar a la Plaza Mayor de Madrid, plaza porticada típica de la mayoría de las ciudades españolas, sobretodo del norte, donde además de los edificios que la rodean y la estatua de Felipe III encontraremos numerosos bares y restaurantes con terraza, y tiendas de lo más variopinto. Desde aquí nosotros nos dirigimos al Mercado de San Miguel para degustar unos vinos/cervezas y unas tapas con las que comer. Hay una gran variedad de tapas, cervezas y vinos en un ambiente muy animado.
Palacio Real.
Mercado de San MIguel.
Plaza Mayor.
Después de las tapas seguiremos la calle Mayor para desembocar en la Puerta del Sol, y si no está en obras podemos situarnos en el centro de la plaza para ver el reloj donde tocan las campanadas de Noche Vieja, la Real Casa de Correos sede actual de la Comunidad de Madrid y por desgracia antigua sede de la Dirección General de Seguridad. Si nos orientamos hacia el norte, tendremos las calles Preciados y del Carmen que nos lleva hasta Callao, la Calle de la Montera famosa porque aquí se colocaban las prostitutas. Hacia el este las calles de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo donde se encuentra el parlamento español, Las Cortes, y el Barrio de las Letras. Siguiéndola llegamos a la Plaza de Neptuno, ( aquí celebran sus éxitos los seguidores del At de Madrid), y encontraremos el Paseo del Prado y el gran Museo del Prado, sin duda uno de los museos de arte más importantes del mundo y al que hay que dedicar más de un día para poder visitarlo con tranquilidad, ojo ahora mejor reservar por internet, cuando yo lo conocí la entrada era gratuita, así que cada vez que visitaba la capital dedicaba unas horas a visitar este museo. Al sur del Prado tenemos el Jardín Botánico, también debemos visitarlo.
Las Cortes en obras.
Museo Naval.
Si seguimos el Paseo del Prado hacia el norte podemos visitar el Museo Naval, gratuito, que no tiene colas y que sin embargo nos permite disfrutar de la historia naval española, son numerosas las maquetas de todo tipo de barcos, hasta llegar a los actuales.
Continuamos hacia el este por la calle de Montalbán y llegamos al Retiro, parque céntrico madrileño que hay que recorrer sin prisas, porque esconde numerosas sorpresas, con su lago artificial, el estanque del Retiro, el Palacio de Cristal,…. Si salimos por el noroeste encontramos la Puerta de Alcalá, y la calle del mismo nombre.
Creo que para un día hemos aprovechado bien el tiempo, además de haber caminado unos cuantos kilómetros, para mí fue un gran disfrute vagar por esta zona de Madrid, y he de decir que hay que hacerlo con mucha tranquilidad en varios días con objeto de poder visitar museos, palacios y tiendas.
Aunque el camino portugués comienza en Lisboa, la ruta reducida corre por tierras gallegas comenzando en la localidad fronteriza de Tui, en total son seis etapas bastante homogéneas, lo que les hace el camino perfecto para aquellos que quieran comenzar los peregrinajes. Son unos 120 kilómetros, por lo que diariamente haremos unos 20 kilómetros. Estas son las etapas que haremos:
Día 1: llegada a Tui.
Día 2: de Tui a O Porriño (18 km)
Día 3: de O Porriño a Redondela (16 km)
Día 4: de Redondela a Pontevedra (19 km).
Día 5: de Pontevedra a Caldas de Reis (23 km)
Día 6: de Caldas de Reis a Padrón (20 km)
Día 7: de Padrón a Santiago de Compostela (25,2 km)
Día 8: vuelta a casa
Llegamos a Tui tras un largo camino en coche, era de noche y caía una suave llovizna, por lo que no pudimos realizar una visita de la ciudad. Eso sí buscamos un lugar donde cenar cerca de la Catedral, tomando unas cervezas y una empanada gallega. Había que acostarse pronto porque al día siguiente comenzábamos el camino. Recomiendo que antes de hacer la ruta entrenemos en nuestra ciudad, porque hay que estar preparado para jornadas de cinco horas que aun no siendo muy duras se van acumulando en las piernas.
Primera etapa. Tui-O Porriño. (18 km).
La primera etapa desde Tui a O Porriño no presenta gran dificultad. La etapa es suave y sigue el cauce del Río Louro alternando caminos con pistas asfaltadas, carreteras y al final un enorme polígono industrial, que podemos salvar si elegimos la alternativa por el entorno natural de As Gándaras y río Louro que incrementa la etapa en medio kilómetro. Como hemos dicho no hay demasiadas pendientes y tan solo hay que cuidar los cruces con la carretera nacional, que por cierto no están señalizados, se echa de menos pasos de peatones y señales a los vehículos para que reduzcan su velocidad.
Catedral de Tui de noche.
Rio Miño desde Tui.
El camino está muy bien señalado y encontraremos numerosas marcas en las piedras, árboles y en los mojones con una concha, una flecha y la distancia que nos queda hasta la meta, es decir hasta Santiago de Compostela.
Cuando llegamos a O Porriño, nosotros elegimos la vía alternativa, llegaremos a unas vías de tren y nos encontramos con la ciudad, cuyo origen está íntimamente relacionado con el Camino de Santiago, y que ahora es una importante villa industrial de la provincia de Pontevedra. Podemos ver en la zona céntrica el Palacio Municipal, una de sus grandes creaciones (1924), y la «Fonte do Cristo».
Fonte do Cristo
Ayuntamiento O Porriño.
Segunda Etapa. O Porriño a Redondela. (16 km).
Abandonamos O Porriño y pronto alcanzamos la capilla de As Angustias. Caminamos por el arcén de la N 550, por lo que debemos prestar especial atención a los vehículos, mucho cuidado cuando cruzamos. Dejamos atrás el barrio de Amieiro Longo y llegamos al núcleo de A Rúa, que antaño fue capital municipal de Mos. El perfil se endurece con la subida hasta la capilla de Santiaguiño y se desciende por pistas de todo tipo y un paisaje humanizado hasta Redondela, villa situada al borde de la ría de Vigo.
En el centro de la ciudad encontramos el Albergue de Peregrinos. Buscando para comer nos aconsejaron el Restaurante Casa Mucha, en el que repetimos también de noche.
Casa da Torre en Redondela.
Etapa 3: de Redondela a Pontevedra. (19 km).
Quizá una de las etapas más rigurosas por sus subidas y bajadas, seguimos con el paisaje minifundista gallego. Tras una panorámica de la ría de Vigo, junto al primer alto el camino entra en el Concello de Soutomaior por Arcade, la bajada termina en Ponte Sampaio sobre el río Verdugo y de nuevo comenzamos otra ascensión a menudo sobre grandes losas que son la reminiscencia de un camino romano. Una vez en la cumbre descendemos esta vez con mayor suavidad hasta Bertola y la Capilla de Santa Marta. Ahora hemos de tomar la carretera hasta Pontevedra, un tramo final muy pesado.
Ponte Sampaio sobre el río Verdugo.
El final de la etapa nos lleva al centro de la ciudad de Pontevedra, donde podremos disfrutar de su impresionante y bien cuidado centro histórico. La noche nos sorprendió con un buen chubasco, pero en Galicia están acostumbrados, así que nos refugiamos en la terraza de un céntrico restaurante, para tomar unas zamburiñas, una carne de cerdo en salsa picante y todo acompañado de un ribeiro de cosechero.
Santuario da Virxe Peregrina.
Centro urbano Pontevedra.
Convento de San Francisco.
Basílica de Santa María la Mayor
Ayuntamiento de Pontevedra.
Plaza de las 5 rúas.
Etapa4. Pontevedra-Caldas de Reis.( 23 Km).
La situación del albergue de Pontevedra exige hoy atravesar todo el núcleo histórico de la ciudad hasta el Ponte do Burgo sobre el río Lérez. Después el camino pasa junto a los diminutos núcleos rurales de las parroquias de Santa María de Alba y Cerponzons y llega hasta San Amaro, a través de una fresca senda. Después nos encontraos por el Concello de Portas, seguimos por un tramo de pistas sin apenas sombras que finaliza a la entrada de Caldas de Reis, villa termal regada por los ríos Umia y Bermaña.
A la llegada cruzamos el rio Umia y a la izquierda nos apostamos en una mesa de la terraza de un restaurante donde nos comimos un cocido gallego con su caldo, todo regado con un buen ribeiro que nos servían en unas pequeñas botellas. Desde nuestra mesa podíamos ver cómo iban llegando los peregrinos.
Cocido gallego.
Puente río Bermaña.
Etapa 5: Caldas de Reis a Padrón. (20 km).
Etapa cómoda como las anteriores y embriagada de nuevo por el entorno rural gallego, con sus casas dispersa y los maizales y cruceiros. Al Concello de Caldas le suceden los de Valga y el de Pontecesures, donde comienza la provincia coruñesa. El final en Padrón donde según la leyenda jacobea desembarcaron los discípulos con el cuerpo del Apóstol Santiago en el año 42 o 44 de nuestra era.
Santa Mariña de Carracedo.
Llegamos a Padrón entrando por la alameda que hay al lado del rio, allí encontramos un restaurante donde nos sirvieron un buen menú de cazuela de garbanzos con bacalao y un filete de cerdo de segundo, junto a un buen tinto de la zona.
El Pedrón de Padrón.
Iglesia de Santiago, (Padrón).
Por la tarde visitamos la ciudad con sus iglesias y sus calles empedradas, vimos la columna donde amarraron la barca que llevaba al apóstol Santiago, al menos eso dicen,…. Por la noche cenamos en una terraza de nuevo unas zamburiñas y unos chorizos al vino.
Etapa 6: Padrón a Santiago de Compostela.(25,2 km).
La última etapa puede dividirse en dos mitades, una primera casi plana hasta el albergue de Teo y una segunda más fatigosa hasta la propia catedral de Santiago. Atravesamos el valle del río Sar, después el santuario de A Escravitude y así llegamos al alto de O Milladoiro —el “humilladoiro”, es decir, donde los peregrinos se “humillaban” o arrodillaban al ver por vez primera la catedral.
Camino.
Parque de la Alameda. Santiago.
Catedral de Santiago.
Acreditación de Peregrino.
Tras atravesar gran parte de la ciudad, se hace pesado, llegamos al parque de la Alameda, y a las puertas del centro histórico nos sentamos en una terraza desde la que dominábamos la llegada de nuestros amigos peregrinos. Después fuimos a acreditarnos, durante todas las etapas teníamos que sellar nuestro libro de peregrino, al menos tres veces en cada etapa del camino. Al final todo muy ordenado y nuestro título en la mochila.
Pazo de Raxoi
Tras descansar, visita al centro histórico de la ciudad, sorprendidos por la cantidad de peregrinos y personas que llenaban las calles. Al final encontramos una mesa en la puerta de un restaurante donde tomamos un buen pulpo y otras cosas.
La provincia más occidental de Andalucía, separada de Cádiz por Doñana y haciendo frontera con Portugal en la ciudad de Ayamonte. Es una de las zonas de España que más me gusta, por sus atractivos turísticos y por su diversa gastronomía, pescado y cerdo ibérico. En nuestra visita recorrimos la capital Huelva, y los pueblos de Punta Umbría, el Portil, Isla Cristina y Ayamonte.
Nuestro centro fue un hotel encantador en el Nuevo Portil, con edificios de madera y un campo de golf anexo, y lo que es mejor con acceso a las playas que dan al rio Piedras, aunque lo mejor era coger una barcaza y cruzarlo para acceder a la llamada playa de Punta Umbría de cara al Atlántico. El nuevo Portil con su pinar de pino mediterráneo y sus pasarelas de madera a lo largo de la costa nos permite realizar paseos especialmente por la mañana o al atardecer, algunos kilómetros que nos permiten respirar aire puro, deleitarnos con el entorno y ver el paisaje de la ría. Todo antes de irnos a alguno de los chiringuitos de el Rompido, termino municipal de Cartaya, comer o cenar un pulpo a la brasa, unas gambitas blancas, boquerones, coquinas, almejas… todo a muy buen precio, o acercarnos a Cartaya y tomar algún plato de cerdo ibérico.
Hotel Nuevo Portil Golf.
Paseo en el Nuevo Portil.
Rio Pieras. Nuevo Portil
Otra mañana nos dirigimos hacia el este, siguiendo la carretera que nos une a Punta Umbría, visitar este pueblo de pescadores, ver sus barcos anclados en la ría, pasear por la Av. De la Ría y después por sus calles llenas de chiringuitos, la famosa Calle Ancha que es peatonal es la zona de paseo de la ciudad, es obligado detenerse en alguno de los múltiples establecimientos y tomar un vino blanco fresco y alguna tapa o ración del buen pescado que tiene esta localidad. Por ejemplo, el Greco y el Juanito el Coronel ambos en la Av. De la Ría. Si se visita en la época adecuada, mes de Abril, podemos aprovecharnos de Feria Nacional de la Gamba, la Chirla y el Boquerón, donde podemos degustar cualquiera de estos productos a un precio muy asequible. Volveremos al Nuevo Portil para completar el día con un paseo por el sendero de madera para después volver a cenar al Rompido.
Catedral de la Merced.
Iglesia de la Concepción.
En la siguiente jornada nos tocaba la visita a Huelva, pequeña ciudad, con un pasado reciente de gran influencia británica que se pone de manifiesto en la arquitectura industrial y en el llamado Barrio Obrero Reina Victoria, es una urbanización de viviendas unifamiliares construidas por Rio Tinto Company Limited para sus empleados anglosajones situada en el centro de la ciudad. Durante la mañana podemos pasear por el centro histórico de la ciudad, donde todo está muy a mano. Comenzaremos desde el monumento a la Virgen del Rocio, cerca se encuentra la Casa de Colón, después nos dirigiremos hacia el este por la Alameda Sundheim hasta el Barrio Obrero, que bien cuidaban a sus empleados los ingleses. Volveremos hacía la Plaza Punto y recorreremos la Av. Martín Alonso Pinzón, pasando por delante del Ayuntamiento, para llegar a la Plaza de las Monjas donde descansar tomar un café y ver el monumento a Colón. Aquí tenemos una oficina de turismo donde nos pueden informar y aconsejar de los lugares que merecen la pena visitar.
Monumento a la Virgen del Rocío.
Seguiremos hasta la Iglesia de la Concepción, ubicada en el lugar tradicional de paseo de la ciudad, la calle Concepción. Nuestro próximo destino será la Catedral de la Merced, edificio comenzado a principios del S. XVII, que posteriormente sufrió distintas actuaciones arquitectónicas desde el estilo renacentista hasta el barroco. Ahora iremos bajando hacía la calle Pablo Rada donde podremos sentarnos a la mesa de una de sus terrazas y degustar la cocina onubense.
Itinerario Huelva. (Cortesía de Google Maps).De Huelva a la Rábida. (Cortesía de Google Maps).
Por la tarde, si aún tenemos fuerzas podemos acercarnos a la Rábida, pasando por el monumento a Colón, atravesando la ría por el Puente de Rio Tinto, y visitando el Monasterio de la Rábida, para terminar en el muelle de las Carabelas en el que se encuentran las réplicas de la Pinta, la Niña y la Sta María, naves con las que la expedición de Colón descubrió América.
El siguiente día podemos dedicarlo a viajar hasta Ayamonte y acercarnos incluso a la villa portuguesa de Villareal de San Antonio utilizando el transbordador sobre el rio Guadiana. Paseemos por la villa portuguesa durante la mañana, y a mediodía volvamos a Ayamonte para comer unas almejas, unas gambas blancas y unos calamaritos o puntillitas.
Ruta por la costa. (Cortesía de Google Maps).
A la vuelta podemos acercarnos a Isla Canela, y después obligados a dar un rodeo y regresar por Isla Cristina, Islantilla, Cartaya, el Rompido donde podemos cenar para regresar a nuestro hotel.
Dado que estamos en la frontera de Portugal podemos cruzar el Guadiana, ya lo podemos hacer utilizando el nuevo puente internacional, o bien desde Ayamonte coger el transbordador y llegar a Vila Real de Santo António, el pueblo de las toallas y demás productos textiles que los españoles visitamos durante años. A partir de aquí podemos recorrer el sur del país vecino, deteniéndonos en algunas de sus ciudades como Tavira, con su castillo y sus casas típicas lusas, Faro y Albufeira, esta última una de las poblaciones más turísticas de la costa.
Puente sobre el río Gilão
Jardín público de Tavira.
Praça da República.
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