Valencia en 3 días

Valencia, en el centro este de la península, es una ciudad que nos sorprende. En los últimos años ha dado un gran salto como destino abriéndose al mar y ofreciendo grandes nuevos atractivos con la Ciudad de las Artes y de las Ciencias. Tenía ganas de visitarla para ver los cambios y disfrutar de ellos.

Lo primero que recomiendo es tener en cuenta dónde buscar hotel: si lo hacemos cerca de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, tenemos el hándicap de que el centro de la ciudad queda a unos tres km. A cambio, la estancia será más barata. No obstante, comprar un bono-bus es una buena idea: el servicio es bueno y no es caro. 

 

Esta gran ciudad, con un importante pasado, sede del gobierno de la república en el final de la Guerra Civil, ofrece edificaciones de distintos tiempos: las Torres de Serranos y las de Quart, la Catedral, el Mercado Central, la Lonja de la Seda, el Mercado de Colón, la Plaza del Ayuntamiento rodeada de edificios de principios del siglo XX, el Barrio del Carmen actualmente en restauración…

 

La Ciudad de las Artes y de las Ciencias, sus avenidas y sus zonas verdes nos permiten pasar unos días disfrutando de su gran variedad arquitectónica, y no podemos olvidar las Fallas y los ninots, ejemplos de su gran calidad artística y festiva.

Lugares de interés. (Cortesía de Google Maps) (Valencia)
Lugares de interés. (Cortesía de Google Maps).

Nosotros elegimos un hotel cerca de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, compramos un bonobús y no nos importó tener que andar un poco más. Os proponemos estos itinerarios para los tres días de estancia:

 

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    Día 1: del Turia al Barrio del Carmen y la Catedral

  1. Desde la Ciudad de las Ciencias, seguimos por el cauce del río Turia, un parque excepcional, pulmón de la ciudad, hasta las Torres de Serranos, desde donde nos adentramos en el Barrio del Carmen, actualmente en remodelación, conservando las fachadas de las casas. En sus calles hay numerosos establecimientos donde tomar algo, por ejemplo, en el Bar la Pilareta situado en la Plaza del Esparto. De ahí seguiremos por la calle de los Caballeros hasta la Catedral de Valencia. Hemos de decir que es un largo paseo, que la última parte hay que hacerla deteniéndose en aquello que nos llame la atención, y desde luego el final en la catedral merece la pena: el Palacio de la Generalidad Valenciana, la fuente del Turia, la Plaza de la Virgen, el Tribunal de las Aguas, la Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados… Podemos visitar alguno de estos monumentos y descansar en la plaza.
    Itinerario día 1. (Cortesía de Google Maps) (Valencia)
    Itinerario día 1. (Cortesía de Google Maps).
  2. Día 2: Estación del Norte, Mercado Central y Lonja

  3. El segundo día también iremos hacia el centro de la ciudad, pero esta vez utilizando otra vía, la avenida del Reino de Valencia, que nos deja en la Estación del Norte, de estilo modernista, aún en funcionamiento, y en esos momentos con una exposición temporal de fallas. Desde aquí nos dirigimos a la Plaza del Ayuntamiento de Valencia, donde detenernos a contemplar el edificio consistorial, y dar una vuelta e incluso tomar algún aperitivo o café. Nos dirigimos hacia el norte para llegar al Mercado Central de Valencia, una joya arquitectónica del modernismo valenciano; es obligatorio entrar no solo para contemplar su arquitectura, sino también para ver los puestos de productos frescos, frutas y verduras, pescado… Cerca se encuentra la Lonja de la Seda, de estilo gótico civil y reconocida por la Unesco; la entrada es gratis, por tanto no dejéis de entrar y contemplar entre otros, sus techos artesonados de madera. Desde este lugar iremos al mercado de Colón, también de estilo modernista valenciano, convertido actualmente en una zona de ocio con una amplia oferta de restauración, lugar para tapear o comer.
    Itinerario día 2. (Cortesía de Google Maps) (Valencia)
    Itinerario día 2. (Cortesía de Google Maps).
  4. Día 3: Ciudad de las Artes y la Malvarosa

  5. El tercer día podemos dedicarlo a la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, entrando en todas o en alguna de sus instalaciones; ojo, hay que reservar, y mejor por internet. Nosotros elegimos el Oceanogràfic y pasamos una entretenida mañana. Ya a mediodía cogimos el autobús y nos dirigimos a la Playa de la Malvarosa; antes de llegar nos asomamos al puerto deportivo donde se celebró la Copa América de vela. En el paseo marítimo comimos una paella en uno de sus chiringuitos y disfrutamos de un buen paseo. Por la tarde volvimos a la Ciudad de las Artes, y ya para cenar encontramos un restaurante libanés que no estaba nada mal; hay que aprovechar estas ciudades que tienen una amplia oferta de comida internacional.

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Playa de la Malvarosa (Valencia)
Playa de la Malvarosa.

Gastronomía

A todo hay que añadir su gastronomía: todos conocemos y hasta hemos intentado cocinar una paella, aunque hay que ir a Valencia para poder degustar este típico plato valenciano, cuyos componentes, además del arroz, son las carnes de pollo y de conejo, las judías verdes, los habones….

Paella de pollo y conejo. Restaurante RACÓ DEL TURIA (Valencia)
Paella de pollo y conejo. Restaurante RACÓ DEL TURIA.

Otros platos son las clóchinas, mejillón pequeño valenciano al vapor, o el sepionet, jibia a la plancha con aceite, ajo y perejil.

Valencia
Centro de Valencia. (Cortesía de Google Maps).

 

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Sanlúcar de Barrameda y Chipiona

Sanlúcar de Barrameda, ciudad gaditana a orillas del río Guadalquivir, frente al Parque Natural de Doñana, famosa por su gastronomía y por su vino manzanilla, vino blanco pálido que da gusto tomar fresquito acompañando unos langostinos.

Puesta de sol

 

 

 

Siempre que vamos a esta ciudad nos gusta ir a su paseo marítimo o de ribera y recorrerlo de arriba abajo, disfrutando de las vistas sobre el río y teniendo a Doñana enfrente. Una caminata agradable antes de visitar uno de sus múltiples bares para degustar sus tapas acompañando a una cerveza fresquita o a una copa de manzanilla.

Itinerarios. (Cortesía de Google Maps) (Sanlúcar de Barrameda)
Itinerarios. (Cortesía de Google Maps)

Dónde tapear

Desde el paseo marítimo ascendemos por la Avenida Duquesa Isabel hacia la Plaza del Cabildo, centro de la ciudad donde encontraremos bares de tapas y restaurantes. Entre ellos destaca Casa Balbino, con su gran variedad de tapas: tortitas de camarón, langostino con berenjena, pulpo aliñado, ortiguitas, huevos de choco… Amén de algunas tapas de carne. Habrá que ir temprano para poder coger mesa, y decidir si sentarse en la zona de la plaza con lo que el camarero eres tú mismo, debiendo acercarte a la barra para pedir y recoger los productos, o acomodarte en la callejuela donde te servirán los camareros; es algo que no acabo de entender, no sé cuál es la diferencia.

 

Langostinos cocidos (Sanlúcar de Barrameda)
Langostinos cocidos

En esta plaza del Cabildo podemos encontrar otros bares como el Barbiana, famoso por sus “papas aliñás”, y además otros establecimientos donde tomar un helado o un café, y de noche una copa sentados al fresquito.

La Plaza del Cabildo es el centro de reunión; está en medio de la Calle Ancha o vía principal del municipio, no tiene nada de particular y es tan solo una zona de bares y cafeterías.

Zonas de tapas. (Cortesía de Google Maps) (Sanlúcar de Barrameda)
Zonas de tapas. (Cortesía de Google Maps).

Entre los establecimientos de restauración que podemos destacar, además de Balbino, está “Casa Bigote” situado en la playa de Bajo de Guía; en este establecimiento podremos degustar tapas y platos de atún, langostinos y demás pescado fresco de la localidad. Todo de máxima calidad y más caro que los establecimientos del centro de la ciudad. A su alrededor, también de cara a la playa, hay varios restaurantes con sus terrazas llenas de mesas. En una zona más alejada del centro y de la playa encontramos el bar-restaurante “El Colorao”, con amplio comedor y terraza. Parece un bar de barrio, pero allí acuden desde toda la ciudad a llevarse platos de langostinos cocidos, huevos de choco, papas y huevas aliñás, fritura de pescado… todo a precios más asequibles, que también podemos degustar en su barra y en sus mesas. Y para beber, manzanilla de la “E” de Argüeso, fresquita y aromática.

Ya en Bonanza, cerca del puerto pesquero de Sanlúcar, un poco hacia el norte de la ciudad, encontramos el bar-restaurante “La Campana”, un poco alejado pero que merece la pena principalmente por sus guisos de pescado. Allí podremos tomar unos fideos con marisco, atún a la castellana, garbanzos con choco… aparte, claro está, de las tapas que anteriormente hemos descrito. He de decir que actualmente no me parece tan bueno y distinto de lo que era hace unos años, sobre el 2011, que es cuando fui por primera vez; sin embargo, sigo pensando que es bueno ir, eso sí, temprano para poder coger sitio.

En el centro del pueblo existen otros establecimientos: por ejemplo, en la Plaza San Roque, próxima a la del Cabildo, y en las calles próximas, hay varios bares que es cuestión de probar y donde seguro encontramos platos para degustar. Por ejemplo, en la zona alta encontramos la Taberna “El Loli”, más moderna pero famosa por sus frituras de pescado.

Merece la pena subir la pendiente que hay detrás de la plaza de San Roque y llegar callejeando hasta el castillo de Santiago, donde entrar y subir a la torre para tener una maravillosa vista de la ciudad y el río. Cerca podemos visitar algunas iglesias, o el museo gratuito que nos ofrece la Bodega Barbadillo, con sus exposiciones.

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Las bodegas

Hablando de bodegas, siempre se puede ir a una de ellas para que nos muestren las botas donde se almacena el vino manzanilla y nos cuenten su elaboración. Hay muchas: La Gitana, Elias, Argüeso… En todas nos dirán que su producto es el mejor. Para mi gusto, si hemos de beber manzanilla de tonel siempre deberíamos pedir la variedad en rama o la de la E, que, según dicen, no llevan aditivos.

Es Sanlúcar uno de mis rincones preferidos: aparte de disfrutar de su gastronomía y de sus caldos, podemos pasear por el río o por el centro de la villa, visitar algún elemento arquitectónico escondido, como la Iglesia de San Jorge situada en una perpendicular a la Calle Ancha.

 

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Dónde dormir

Respecto a dónde dormir, normalmente intento hacerlo en el Hotel Macià Doñana, un cuatro estrellas cerca del río. También en el Hotel Palacio Arizón, en la calle Quinto Centenario, muy próximo al centro de la villa, y donde en dos ocasiones nos han dado una habitación que tenía una especie de capilla anexa. Más barato y también céntrico está el Hotel Los Helechos, un tres estrellas que no está mal. En la Avenida Calzada Duquesa Isabel está el Hotel Guadalquivir, una torre que destroza la avenida, pero donde también se puede dormir; a mí personalmente no me agrada demasiado, aunque lo han remodelado.

Chipiona

De cara al Atlántico, cerca de la desembocadura del Guadalquivir, cercana a Cádiz y Jerez, y muy próxima a Sanlúcar de Barrameda y al Puerto de Santa María. Si hemos de destacar algo de esta ciudad, sin duda es su paseo marítimo de más de dos kilómetros que nos lleva desde la iglesia de Nuestra Señora de Regla hasta el puerto deportivo o el monumento a Rocío Jurado.

En el camino que sigue paralelo a sus magníficas playas, a los corrales de pesca, nos encontramos con el castillo de Chipiona y con un espectacular faro terminado en 1867, con 322 escalones que conducen a un balcón situado bajo la sala de la linterna. Siguiendo la línea de costa encontramos desde antiguos chalets y viviendas unifamiliares hasta edificios de más de seis plantas de los años sesenta y setenta. Como en todas estas ciudades de la costa gaditana, nos encontramos con viviendas en distinto estado de conservación, consecuencia de la proximidad a la costa y a la humedad y los vientos del Atlántico.

Después de recorrer el paseo marítimo podemos adentrarnos por alguna de las calles peatonales llenas de comercios y establecimientos hosteleros. Nos podemos parar y tomar una cerveza o un vino blanco de la zona, con unas tapas de chocos o con langostinos o gambas.

 

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