Edimburgo.

Edimburgo

Esta antigua ciudad situada al sur de Escocia, actualmente su capital, es uno de los destinos que merece la pena visitar. La urbe mantiene edificaciones y peculiaridades que la hacen única, la estructura inicial en torno a una vía principal, la Royal Mile, que nos lleva desde el Castillo situado en una elevación hasta el palacio de Holyrood residencia de los reyes británicos cuando visitan la ciudad. El no haber sido invadida en siglos nos permite disfrutar de un ejemplo de urbanismo con edificios de oscuras fachadas y líneas rectilíneas a iglesias con torres y vidrieras como la catedral. La ciudad se puede dividir en dos partes la Old Town construida en altura en torno a la Royal Mile, y la New Town que se erige al norte detrás de un antiguo valle donde ahora se encuentra el Princess Street Garden y la gran avenida Princess Street, ampliación de la ciudad que siguió una estructura ordenada de calles en cuadrículas.

Plano de la ciudad de Edimburgo.

Si hay algo negativo es su comida, aunque va mejorando con la aparición de restaurantes italianos, asiáticos y cómo no con los de comida rápida. De los platos típicos destaca el haggi, embutido preparado con vísceras de oveja, el típico desayuno con huevos, bacón, judías, salchichas,… y algún que otro pastel de carne, y como no el fish and chips, pescado frito rebozado y patatas.

Desayuno o almuerzo escocés.

Haggi y otros platos.

Para visitarla necesitamos al menos dos días, aunque como siempre es mejor dedicarle más tiempo si queremos disfrutar de todo lo que nos ofrece. Para simplificar la visita lo mejor es contratar un Free Tour, que tan de moda están en todas las ciudades, mejor elegir una hora temprana y dejarse llevar por el/la guía que nos dará información de los lugares de máximo interés y de la historia. A partir de aquí, lo mejor es coger un mapa y trazar los itinerarios de cada día. Itinerario 1. Royal Mile, del Castillo de Edimburgo al Palacio de Holyrood. Nos situaremos en la Catedral de Edimburgo, Royal Mile, templo que merece la pena visitar y que además es gratis. En su interior nos sorprenderán las vidrieras y lo techos, (buscar los gaiteros), aunque hemos de recordar que es de religión presbiteriana, aunque realmente parece una iglesia católica.

La Catedral de Saint Giles.

Royal Mile.

Carlos II. Al lado en el suelo la tumba de John Knox.

Casi en frente de la Catedral veremos el ayuntamiento. Aquí tenemos que comentar una de las características de las edificaciones de la Old Town. Desde donde estamos parece un edificio de apenas cinco plantas, pero realmente tiene once si lo viésemos desde el norte. La razón está en que en estas viviendas residían gente de distintas clases sociales, los más ricos ocupaban las plantas superiores y entraban por la fachada principal, mientras que los pobres residían en los pisos más bajos y entraban por la parte de atrás, accediendo a través de unos estrechos callejones llamados ‘closes’. Hay muchos a lo largo de esta calle, por ejemplo Old Fishmarket Close, Mary King’s Close, Borthwick’s Close,.. Estos callejones normalmente terminaban en unas plazoletas que se denominan ‘court’, por ejemplo el Writer’s Court donde se encuentra el museo de los escritores. Existen tours nocturnos para recrear el pasado de estos callejones, alguno de ellos el de los fantasmas o el de Harry Potter, no hay que olvidar que algunas de las escenas de esta serie de películas y libros se rodaron en estos lugares.

Volviendo a la Royal Mile y dirigiéndonos al oeste, bajando por uno de estos closes llegaremos a Victoria Street, una calle en curva con dos niveles y fachadas de colores, tiendas, restaurantes, pubs,… Allí se encuentra el típico restaurante Oink , un establecimiento que ofrece cerdo asado en bocadillos con diversas salsas, yo probé la de manzana, pero que hay que degustar de pie en la calle, no esta mal para quitarnos el hambre. Bajando por esta calle llegaremos a Grassmarket, una plaza donde se realizaban ejecuciones y que es famosa por dos establecimientos The last Drop, El último Trago que rememora la costumbre de ofrecer un trago a los condenados antes de ser colgados, y Maggy Dickson`s en memoria de una rea que sobrevivió a la horca. Desde este lugar dirigiéndonos al sureste llegaremos a un cruce en el que está la estatua del perro Booby, es costumbre tocar su nariz, el sorprendente Museo Nacional de Escocia de entrada gratuita, donde se encuentra la oveja Dolly, y el cementerio de Greyfriars Kirk. Este camposanto también fue escenario de la serie de Potter y en él se encuentra el panteón del famoso y odiado Mackenzie quien fue el director fiscal de toda Escocia en el siglo XVII. Su principal tarea era condenar a los covenantes (integrantes de un movimiento religioso nacido en Escocia) que hubieran participado en el intento de revuelta contra el rey Carlos II. Mackenzie condenaba a todos los covenantes de Edimburgo, los encarcelaba en una prisión situada en el mismo cementerio de Greyfiars, y poco después los ejecutaba, ganándose el nombre de “sangriento Mackenzie” por la crueldad de las ejecuciones. Cuando murió en 1691 fue enterrado en este mismo cementerio. Cerca de donde se encontraba la cárcel podemos encontrar su mausoleo. (Buscar su historia en internet).

Victoria Street.

Bobby.

Cementerio de Greyfriars.

Volveremos a Victoria Street y desde allí a la Royal Mile para dirigirnos hacía el Castillo de Edimburgo. En este caso la visita no es gratuita, es conveniente adquirir un PASE HISTORIC SCOTLAND que nos permite visitar distintos monumentos en toda Escocia por un precio más que asequible, ojo recomiendan planificar las visitas y hacer una reserva previa. El castillo está muy bien conservado, tiene varias exposiciones de tema militar y de historia del Reino Unido, desde sus almenas se tienen unas vistas espectaculares de la ciudad y sus alrededores. Se necesitan unas dos horas para hacer una visita sin demasiada profundidad. Es famosa la salva de cañón que se dispara a las trece horas todos los días.

Explanada Castillo de Edimburgo.

Vista desde la entrada al Castillo de Edimburgo.

Vista de la ciudad desde el castillo.

No es extraño encontrarse con una boda en el recinto, con el novio y los invitados luciendo el kilt, falda típica con los cuadros de su clan, y un gaitero amenizando la velada. Una vez visitado el castillo, cosa que recomiendo, podemos bajar dirigiéndonos hacia el este y recorrer la milla escocesa hasta llegar al Palacio de Holyrood, que no se puede visitar, pero que tiene al lado la abadía de Holyroot y los edificios del Parlamento de Escocia. En el camino encontraremos edificios, casas, pubs,… representativos de la historia de esta ciudad. Itinerario 2. New Town, Calton Hill, Princess Street,… Al norte de la Old Town encontramos la ampliación de la ciudad que denominan New Town, podemos partir del Hotel Balmoral, con su torre del reloj, dirigiendonos primero hacia el este para subir a la colina de Calton Hill. La pendiente es fácil y merece la pena por las vistas de las que disfrutaremos, en la cima hay diversos monumentos: el Monumento Nacional de Escocia, una imitación del Partenón griego, el monumento a Nelson, a los parlamentarios escoceses,… y distintos lugares desde los que deleitarnos de la ciudad, el castillo, la catedral, los edificios, el parque de Princess Stret.

Calton Hill.

Calton Hill.

Vista desde Caston Hill.

Bajamos de la colina y comenzamos a caminar de este a oeste por Princess Street, una calle llena de comercios donde se pueden comprar suvenires, whisky, ropa,… Pero lo primero que nos llama la atención es el monumento victoriano en honor a Walter Scott, para mi parecer algo horrible pero que tiene la virtud de estar dedicado a un escritor. A la izquierda y paralelo a Princess Street está el parque del mismo nombre, del que hay que disfrutar y realizar alguna que otra foto.

Vista del castillo desde Princess Street.

Monumento a Walter Scott.

Fuente Ross. Parque de Princess St.

Podemos perdernos por las calles del New Town, por ejemplo la plaza de St. Andrew, y las vías que están más al norte. Nos sorprenderá encontrar un gran parque llamado Queen Garden, que por cierto es privado y no permite las visitas. Y si queréis comprar moda y otras cosas podéis dirigiros al gran centro comercial St James Center. Bueno, llegada la noche no hay que dejar de asistir a un pub con música en directo. Son múltiples los establecimientos, la costumbre es ir a la barra pedir a bebida, una pinta de cerveza por un módico precio de siete libras o más, y esperar a que comience el espectáculo. Lo hemos hecho en dos días, pero queda mucho por ver. Excursión a Stirling Son muchas las ofertas para realizar viajes por Escocia con guía español, los precios oscilan entre las treinta y las setenta libras en función de la duración de la visita y de los lugares que visitar. Sin embargo, hay alternativas para realizarlo por nuestra cuenta, bien alquilando un coche y correr el riesgo de conducir por la izquierda, o utilizar el transporte público. Por ejemplo, para visitar Stirling o Glasgow se puede ir en tren. Nosotros lo hicimos para conocer Stirling y su famoso y bien cuidado castillo, se pueden adquirir los billetes en la misma estación o por internet, y si se puede elegir horario ‘Off-Peak’ nos costará mucho más barato. El viaje dura unos cincuenta minutos y la estación está en el mismo pueblo, desde allí puede comenzar nuestra visita, por una típica villa escocesa, aunque en este caso nos encontramos con muchos establecimientos turísticos. Caminar por sus calles es como ver una Edimburgo en pequeño, el color de las fachadas sigue siendo marrón o grisáceo y como diríamos en España necesitado de un buen blanqueo. Subir a pie al castillo es un buen ejercicio, las cuestas son empinadas pero no es mucha la distancia a recorrer. Al llegar vemos una explanada utilizada como aparcamientos y la silueta del castillo, ya es posible mirar los alrededores y comprender porque se construyó en esa posición. Con nuestro pase de Historic Scotland podemos pasar sin problemas, y aquí comienza la visita de sus múltiples edificaciones, como siempre las murallas con grandes cañones de color negro entre las almenas, el patio o los patios de armas con alguna escultura de un famoso militar del colonialismos británico en la India, y varias exposiciones de las virtudes de los militares escoces en todas las misiones que durante siglos han hecho bajo la bandera británica. Es contradictoria la historia de esta tierra, llena de luchas contra el dominador británico, pero al servicio de la corona durante varios siglos.

Castillo de Stirling.

Ballengeich Cemetery, desde las murallas de Stirling.

Panadería del Castillo.

En nuestra visita que puede durar dos o más horas podremos ver desde las habitaciones de los reyes con sus chimeneas y camas señoriales, a las cocinas donde figurantes de cera trabajan con carnes, pescados, harinas,… en este caso hay dos cocinas. También podemos ver un museo de la guerra, y un edificio religioso que en cierto modo rompe con el resto del castillo. Desde las murallas o desde alguno de sus torreones podemos ver el llamado “Nudo del Rey” y al lado el “Nudo de la Reina”. Se trata de un parque diseñado para el rey Carlos I en el año 1627 por el arquitecto escocés James Watt, básicamente un recinto rectangular amurallado, flanqueado por árboles y en cuyo centro se encuentra un montículo octogonal (supuestamente este es el nudo) donde se situaba el rey durante el festejo a celebrar. Otras excursiones: Lago Ness, St. Andrew, Muralla de Antonio,….

Loading

Oporto, Aveiro, Viana do Castelo y Braga.

Portugal no es solo Lisboa, nuestro vecino tiene grandes cosas que ofrecer, desde el sur con la costa del Algarbe hasta el norte en la frontera con Galicia. Seguir la costa de sur a norte es una ruta que nos descubrirá lo mucho que tiene que ofrecer este país vecino.

Nosotros escogimos Viana do Castelo como centro para visitar la costa norte, bajar hasta Oporto y acercarnos a Braga, al final del viaje y ya de vuelta hacia España llegamos a Aveiro. Aunque comenzaré por esta ciudad costera llena de encanto.

Aveiro

La ciudad de los canales, al norte de Nazaret y al sur de Oporto, a la que algunos pretenciosamente llaman La Venecia Portuguesa. Lo cierto es que aún menos numerosos que los canales venecianos da gusto navegar por ellos en los típicos moliceiros, barcazas pesqueras de alegres colores. La ciudad se encuentra a unos diez kilómetros de la Costa Nova, donde podemos disfrutar de la vista de las casitas de colores o «palheiros».

Casitas de colores o “palheiros” en Costa Nova, Averiro.

Moliceiros.

Catedral de Aveiro.

No se necesita más de un día para visitar la ciudad, pasear por su ría, ver la catedral y disfrutar de una buena comida en los chiringuitos cercanos a la playa, recomiendo probar los mariscos, o en la misma ciudad. Es una buena parada si queremos seguir de ruta hacía Coímbra y Oporto.

De Aveiro a Costa Nova.
Oporto

Aun siendo la segunda ciudad de Portugal creo que esta gran ciudad disfruta de fama universal, entre otras cosos por sus mundialmente conocidos vinos, tomar un Oporto es todo un placer, además de contar con uno de los grandes equipos de futbol del continente europeo. La villa está situada sobre el rio Duero, con sus calles cayendo en pendiente a uno y otro lado. En la parte norte nos encontramos con  la ciudad monumental y al otro con las bodegas del vino de oporto. Y para unirlas el puente Luis I, que con sus dos niveles facilita la comunicación y evita que los ciudadanos y los vehículos tengan que bajar y subir las fuertes.

C:\Users\Manuel\Pictures\Fotos-León-Viana-Porto-Braga-Plasencia-Almagro\20180801_122147.jpg
Puente Luis I. Oporto.

C:\Users\Manuel\Pictures\Fotos-León-Viana-Porto-Braga-Plasencia-Almagro\IMG-20180801-WA0009.jpg
Muelle de las bodegas de Oporto.

Salimos desde la Iglesia de la Santisima Trinidad, para ir bajando hacía el rio. Nos encontramos con el Ayuntamiento de la ciudad, con la Plaza del Municipio delante, lugar donde pasear y tomar un café rodeado de edificios singulares. A continuación nos dirigimos hacía la Iglesia de los Clérigos, que destaca por su elevada torre desde la que se puede ver toda la ciudad.

Iglesia de los Clérigos

El Duero y Oporto.

C:\Users\Manuel\Pictures\Fotos-León-Viana-Porto-Braga-Plasencia-Almagro\IMG-20180801-WA0022.jpg
Vista del Duero. Oporto.

Seguiremos callejeando hacia el rio para encontrarnos con la Catedral de Oporto, siguiendo hacia el suroeste llegaremos al Mercado Ferreira, de interés público, y situado junto al Edificio de la Bolsa, ambos dan a la plaza en cuyo centro se encuentra un monumento al infante Don Enrique. Desde este lugar se aprecia el rio Duero entre las calles que bajan. Desde esta plaza descenderemos pasando por el magnífico edificio de la Bolsa hasta el Duero, seguiremos la ribera hasta el puente de Luis I, en el camino observaremos chiringuitos, restaurantes, terrazas y  bares de copas.

Monumento Infante D. Henrique

C:\Users\Manuel\Pictures\Fotos-León-Viana-Porto-Braga-Plasencia-Almagro\IMG-20180801-WA0041.jpg
Mercado Ferreira. Oporto.

Plaza de la Libertad. Oporto.

Al llegar al puente podemos detenernos para observar los dos lados de la ciudad, al norte las calles estrechas por las que hemos descendido y al sur cerca del muelle las bodegas de los distintos vinos de Oporto. Seguramente encontraremos a unos jóvenes que se lanzan al rio desde el puente. Al cruzar a la otra orilla podemos pasear y observar las distintas bodegas, y he de decir que es casi obligado realizar una visita a una de ellas y degustar los caldos que nos ofrecen.

Al final podemos ver una de las nuevas bodegas en la que podemos entrar gratis, seguir un pequeño itinerario donde se nos explica desde la vendimia en las pendientes del Duero, hasta la crianza del vino en las tinajas para llegar a obtener este preciado caldo.

Para comer recomiendo cruzar de nuevo el rio y entrar a la Rúa de Cima do Muro y degustar algún pescado.

Calle/plaza de Oporto.

C:\Users\Manuel\Pictures\Fotos-León-Viana-Porto-Braga-Plasencia-Almagro\IMG-20180804-WA0072.jpg
Ayuntamiento de Oporto.
Podemos volver con tranquilidad y callejear sin prisas hasta llegar a la Plaza del Municipio.
Itinerario Oporto. (Cortesía de Google Maps).
Viana do Castelo

Podemos llegar a  Viana do Castelo desde Oporto o desde Valença si venimos de España. Desde el Santuario del Monte de Santa Luzia podemos observar no solo la ciudad sino su privilegiada situación  junto al mar y a la desembocadura del río Lima.

La visita a esta ciudad del norte de Portugal se puede realizar en un día, podemos recorrer algunas de las calles del centro histórico para llegar a la Praça da República, el corazón de la ciudad. En ella se encuentran el edificio de la Misericordia, y la antigua Casa consistorial. No muy lejos se encuentra la Catedral de estilo románico.

Calle de Viana do Castelo.

C:\Users\Manuel\Pictures\Fotos-León-Viana-Porto-Braga-Plasencia-Almagro\IMG-20180731-WA0041.jpg
Antiguo Ayuntamiento (Viana do Castelo, Portugal)

C:\Users\Manuel\Pictures\Fotos-León-Viana-Porto-Braga-Plasencia-Almagro\IMG-20180802-WA0033.jpg
Av. dos Combatientes de Grande Guerra.

No debemos dejar de pasear por la calle principal, Avenida dos Combatientes de Grande Guerra, que está llena de terrazas, cafeterías, restaurantes y bares. Desembocaremos en el puerto, con más terrazas y restaurantes, y si paseamos llegaremos al dique donde se encuentra el Barco Gil Eannes, antiguo barco hospital. Podemos seguir y disfrutar de la belleza del paseo marítimo, teniendo en el fondo el famoso Puente Eiffel.

Capilla de Malheiras en Viana do Castelo.

Edificio en Plaza de la República.

Desde Viana do Castelo podemos ir hasta Braga, y a la vuelta pasear por un Esposende, disfrutar de su paseo marítimo y de sus playas.

Oporto-Braga-Viana do Castelo. (Cortesía de Google Maps).
Braga

Esta ciudad del interior de Portugal famosa por su patrimonio y por sus actos religiosos, no es raro encontrar peregrinos con distintas enfermedades en busca de la sanación. En Braga podemos encontrar un gran patrimonio arquitectónico, calles con comercios, mansiones barrocas y plazas donde descansar. Aunque es la tercera ciudad del país, no se necesita más de un día para recorrerla, recomiendo callejear por el casco histórico y deleitarse con lo que nos ofrece. En las fotografías podemos observar alguno de sus monumentos.

https://msolasm.es/wp-content/uploads/2022/10/IMG-20180802-WA0010-300x169.jpg
Câmara Municipal de Braga

https://msolasm.es/wp-content/uploads/2022/10/IMG-20180802-WA0011-169x300.jpg
Biblioteca Pública de Braga/ Reitoria da Universidade do Minho

Catedral de Braga.

https://msolasm.es/wp-content/uploads/2022/10/IMG-20180802-WA0009-169x300.jpg
Arco da Porta Nova. Braga.

 

Loading

Bruselas, Brujas y Gante

Bruselas, Brujas y Gante.

Bruselas es la capital europea, sede la Comisión, del Consejo y del aparato administrativo de la UE, además es una ciudad con historia, recordemos que Flandes fue territorio español, y por estas y muchas razones más aconsejo visitarla.  Y ojo, también es la sede de la OTAN o NATO organización que tan presente está en el candelero actual. Como consecuencia de su capitalidad en ella se reúnen con frecuencia los mandatarios europeos, y la gran población de funcionarios de estos organismos hace que su nivel de vida sea bastante elevado. Vamos, que nuestra visita no será barata, a ello hemos de añadir la tasa diaria que nos cobran como turistas.

Bruselas puede verse en dos días, pero creo que es conveniente aprovechar la visita a este país y acercarnos a alguna de sus famosas ciudades: Brujas, Gante y Amberes. Para ello lo mejor es utilizar el tren, sobre todo en fin de semana que son más baratos. Los ferrocarriles belgas nos ofrecen algunos bonos interesantes, por ejemplo un bono de diez viajes que puede ser utilizado por varias personas y con el que se puede viajar a cualquier lugar de Bélgica que no esté en la frontera.

Veamos los itinerarios propuestos. Parto del hecho de que habéis conseguido un hotel o un apartamento cercano al centro de la ciudad, la Grand Place. Nosotros estábamos en un hotel a unos diez minutos de la plaza.

Grand Place.
Galeries Royales Saint-Hubert.

Día 1. Que mejor que comenzar en la Grand Place, una de las más bonitas de europa, rodeada de edificios históricos muy bien conservados: el Ayuntamiento, el Museo de la Villa de Bruselas,… algunos de los edificios albergan hoteles, cafés y restaurantes. Una curiosidad es la estatua cristo Everard Serclaes que se encuentra en una de las esquinas de la plaza. Podemos tomar un café o un chocolate y hacernos unas cuantas fotos en este lugar que seguramente visitaremos más de una vez. En las calles situadas alrededor de la plaza hay numerosos establecimientos de restauración con mesas en la calle, donde si el tiempo lo permite podemos comer o cenar.

 

Detalle edificio en la Grand Place
Catedral de Bruselas.

Desde la Grand Place nos dirigiremos por la calle Stoofstraast hacía la famosa estatua del niño haciendo pis, Manneken Piss. Esta calle está llena de tiendas de recuerdos, de chocolaterías y en ella encontraremos uno de los murales del famoso héroe del comic mundial Tintín. (Existe un itinerario del comic en Bruselas con el que se pueden ver todos los murales de los personajes del comic: Tintín y Lucky Luck que incluye el museo del comic). No olvidemos hacernos una foto al lado de esta pequeña figura, y tomar unos gofres. ¡¡Ah!!, y también existe una figura femenina haciendo pipi, se llama Jeanneke Pis. Ahora podemos seguir hacia el Palacio Real, pasando por el Mont des Arts, zona ajardinada situada sobre una colina y rodeada de museos y edificios singulares. Al lado del Palacio Real, que se puede visitar, está el Parque de Bruselas donde podemos disfrutar de la naturaleza. Nuestra visita coincidió con el día nacional de Bélgica, 21 de julio, y el parque y las calles estaban llenas de soldados de época y de las grandes guerras del siglo XX. Continuaremos nuestro trayecto dirigiéndonos hacia el norte para llegar a la Catedral de San Miguel y Sta Gúdula, de estilo gótico y grandes dimensiones, y uno de los edificios emblemáticos de Bruselas, delante encontramos un parque muy agradable con la estatua del rey Balduino. En cualquier momento podemos volver a los alrededores de la Grand Place para comer, recomiendo los mejillones y las patatas fritas que no faltan, y especialmente la cerveza.

Parlamento Federal de Bélgica.
Estatua de los condes Egmont y Hoorn
Fiesta Nacional de Bélgica 21 Julio.

Para completar nuestro primer día nos dirigiremos hacía el Palacio de Justicia, recorriendo el barrio de Sablón y la Rue de la Regencia, podemos pararnos en el museo Magritte Museum, con obras de este pintor, el de las Bellas Artes, y la Iglesia de Nuestra Señora de Sablon, (visitar alguno de estos edificios), y frente al templo encontramos un pequeño parque Plaza de Petit Sablon donde se encuentra Estatua de los condes Egmont y Hoorn, personajes decapitados en la Grand Place por orden del Duque de Alba, acusados de ser los impulsores del levantamiento neerlandés contra el gobierno español de Felipe II. Detrás se encuentra el palacio de Egmont. Seguiremos hasta el gran edificio que es el Palacio de Justicia y si hay fuerzas continuaremos hasta la Puerta de la Ciudad, torre en la que se encuentra el museo de Historia de Bruselas. Con ello daremos fin a este primera jornada, ahora a degustar cerveza con algún plato de mejillones, y los más golosos el famoso chocolate belga.

Día 1 (Cortesía de Google Maps).
Palacio del Cincuentenario.
Museo Militar.

Día 2.- El segundo día partiremos también de la Grand Place y nos dirigiremos hacía el barrio Europeo donde se encuentra la sede de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. Podemos dedicar la mañana a realizar una visita de las instituciones que es gratis, aunque mejor reservar cita. Nos encontramos cerca del Parque del Cincuentenario, segundo gran parque de Bruselas, donde se encuentran el Palacio del Cincuentenario con su Arco del Triunfo sobre el que hay una cuadriga semejante a la de la Puerta de Bradenburgo en Berlín, y los museos de Historia Militar, con una gran muestra de aviones de diversas épocas, desde un biplano hasta un caza a reacción, el Museo del Cincuentenario y Autoworld, una gran exposición de coches de todas las épocas. Tanto el museo militar como el de coches merecen la pena ser visitados.

Atomiun.

 

Por la tarde podemos dirigirnos a visitar el Atomiun, coger la línea 6 del metro, y el pequeño parque Mini Europe. Ambos pueden ser visitados pero no olvidéis reservar. El Atomiun edificio emblemático aunque se ha quedado algo antiguo nos permite tener buenas vistas desde alguno de sus ‘átomos’, se comienza con una subida en ascensor bastante rápida, para después ir descendiendo a nuestro ritmo.

Día 2. (Cortesía de Google Maps).
Campanario Belfort. Brujas.

Día 3. Esta jornada la dedicaríamos a visitar la famosa ciudad de Brujas, con sus canales y sus grandes monumentos. Como transporte aconsejo el tren. Ya en la ciudad es imprescindible comenzar con un paseo turístico en uno de sus barcos turísticos que nos llevan por sus canales y nos enseñan distintos espacios de esta ciudad medieval. Esta pequeña ciudad se puede patear durante la mañana y un poco por la tarde. A parte del paseo en barco, debemos visitar la Grote Markt o Plaza Mayor, plaza del mercado rodeada de típicos edificios de época, el campanario Belfort situado en la misma plaza. Cerca se encuentra la Plaza Burg donde hay varios de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el Ayuntamiento, la Basílica de Santa Sangre y el Palacio de Justicia. Merece la pena pasear libremente por las calles y admirar su caudada arquitectura.

 

Casas de Gante.

Iglesia de San Nicolás de Gante.

Día 4. Visita a Gante. He de decir que esta ciudad nos gustó más que Brujas, también está surcada de canales con sus barcazas, y terrazas que lo bordean. Recordar que fue el lugar donde nació el famoso emperador Carlos I de España. A parte de pasear por el centro, podéis hacer un free tour en español, nos centramos en varios edificios: La Catedral de San Bavón, la iglesia más antigua de Flandes, la visita es gratis y podemos contemplar la réplica del cuadro de los hermanos Van Eyck, «Adoración del cordero místico». Cerca encontramos el Campanario municipal, la Torre Belfort, que ofrece unas buenas vistas de la ciudad y no desanimaros porque se puede subir en ascensor. La Plaza Korenmarkt al lado de la Iglesia de San Nicolás, donde además están algunos de los edificios más bonitos de la ciudad. El puente de San Miguel sobre el rio Lys, que nos permite una vista completa de los edificios que hemos indicado anteriormente. El Castillo de los Condes de Flandes, magnífico castillo medieval que sin duda hay que visitar.

Canal Gante.

Castillo de los Condes de Gante

Restaurantes en el Canal.

Interior de la Iglesia de San Nicolás

Campanario de Gante

fachada de la Iglesia de San Miguel

Buen viaje.

Loading

Lisboa en 3 días.

Lisboa

La capital de la república vecina, en el estuario del rio Tajo y de cara al mar es uno de los lugares de Europa que no podemos dejar de visitar, más si somos de la vecina España. Nuestros vecinos comparten con nosotros ríos y su única frontera, muchas son las similitudes con nuestra forma de ser y nuestras costumbres, pero sin embargo tienen la fama de ser más serios.

No me puedo quejar del trato recibido en este país, independientemente de que parece que tienen un recelo con nosotros, pues piensan que los españoles los consideramos como una colonia como algo que nos pertenece.

Varias han sido las visitas que he realizado a esta ciudad y siempre he encontrado algo nuevo, será porque he pasado de ir a un camping en Monsanto a alojarme en un buen hotel del centro de la ciudad.

Empedrado portugués.

Conviene patear las calles y empaparse de lo que se ve, de sus aceras empedradas, de las fachadas de azulejos, de su intento de aparentar ser una potencia colonial con sus múltiples monumentos a los descubridores.

Plaza de Comercio.

Día 1.- He situado el centro de nuestros itinerarios en la Plaza de Comercio, al lado del rio, con su monumento al rey José I en el centro. Primero podemos dirigirnos hacia el oeste y visitar el edificio donde se encuentra el ayuntamiento. Volveremos a la plaza y nos dirigiremos hacia el norte pasando debajo del Arco de la Rua Augusta, caminando por la calle del mismo nombre que es peatonal y pisando el empedrado típico portugués, estaremos rodeados de comercios, cafés y restaurantes, y lo conveniente es pasar un tiempo visitando las distintas calles, como la de Comercio, la Rua Aúrea y la Rua da Prata, finalizando en la Plaza de Don Pedro IV o en la anexa Plaza da Figueira. Siguiendo hacía el norte llegaremos a la Plaza de los Restauradores, con un monumento que conmemora la liberación del país del dominio español en 1640. Girando hacía el oeste subiremos hacía el Barrio Alto encontrándonos con la Plaza Luis de Camoes, gran poeta portugués, con su estatua en el centro rodeada de adoquinado que representa naves y sirenas que evocan la gran obra del poeta. En esta zona normalmente muy concurrida podemos encontrarnos con grupos de músicos que ofrecen su repertorio a los viandantes, y no es extraño que nos topemos con alguna tuna. Os recomiendo que callejeéis un poco y no os perdáis los edificios con las fachadas cubiertas de azulejos, mosaicos, por ejemplo en la Rua de la Misericordia que seguiremos hacia el norte para llegar al mirador de San Pedro de Alcantara, desde el que tendremos una buena vista de la ciudad con el Castillo de San Jorge, del famoso barrio de Alfama y de la Avenida da Libertade. Podemos bajar hasta esta avenida utilizando el famoso ‘Elevador da Gloria’, que nos permite salvar el gran desnivel. Seguiremos esta céntrica avenida con su parque central, sus quioscos, y a ambos lados edificios de bancos, empresas, hoteles y grandes tiendas de moda. Llegaremos hasta una plaza-rotonda del Marqués de Pombal, Primer ministro del rey José I, representante del despotismo ilustrado en Portugal, siglo XVIII. Esta rotonda nos da acceso al Parque de Eduardo VII, donde podremos descansar y visitar sus jardines: Mirador Parque Eduardo VII, Estufa Fria, Jardin Amália Rodrigues, Pabellón de Carlos Lopes,…

Tranvía en Lisboa.

Ha sido un día en el que habremos tenido la oportunidad de ver parte de Lisboa, la comida y la cena nunca hay que olvidarla y la cocina portuguesa es bastante buena y no desmerece de otras, hay variedad de productos especialmente pescados donde hemos de destacar el bacalao, pero también son famosas las sardinas, los jureles, gambas tigre,… Hechos a la brasa, lo que le da un sabor especial. Destaquemos algunos otros platos típicos: la Caldeirada de Peixes, sopa verde, Bacalao Dorado, Cocido a la Portuguesa, Carne de Cerdo al Alentejo,….

Día1. (Cortesía de Google Maps).
Torre de Belen.
Monumento a los Descubridores.

Día 2.- Partimos también de la Plaza de Comercio utilizando algún transporte público que nos lleve hasta la Torre de Belen, fortaleza situada al final del estuario que servía para la defensa ante posibles incursiones por mar y lugar desde el que partían las expediciones de los descubridores. Podemos entrar y ver este monumento, pero no olvidar que las colas son importantes. Seguiremos el rio hacia el este y llegaremos al Monumento a los Descubridores, en honor a estos marinos y especialmente a Enrique el Navegante. Desde aquí y siguiendo hacia el norte veremos el Monasterio de los Jerónimos, de estilo manuelino fue construido sobre el año 1500, destacan sus vidrieras que conviene observar desde el interior. Seguiremos hacía el este, volviendo a la ribera del rio encontrando algunos parques antes de llegar al Museo Nacional de los Carruajes, recomiendo hacer una visita porque es sorprendente el gran número y variedad de los carruajes. Continuaremos por la ribera del rio, encontrando puertos deportivos, hasta llegar al Museo Nacional de Arte Antiguo, alberga cientos de pinturas y colecciones de dibujo y grabado, escultura y artes decorativas, nacionales y extranjeras, sobresaliendo los cuadros de El Bosco y Durero. Es hora de buscar una parada de tranvía y hacer una ruta por la ciudad, por ejemplo el famoso 28 que nos lleva por diversas partes de la ciudad entre ellas los barrios de Alfama y Barrio Alto. Atravesaremos calles estrechas y subiremos importantes pendientes hasta llegar al Castillo de San Jorge desde el que se domina la ciudad y el estuario.

Día 2. (Cortesía de Google Maps).
Vidriera del Monasterio de los Jerónimos.

Día 3.- Por la mañana nos desplazaremos desde la Plaza de Comercio hasta la del Rosio y desde ahí bordeando el barrio de Alfama nos dirigiremos hacía la Casa dos Bicos / José Saramago Foundation, donde podemos apreciar como los portugueses utilizan los azulejos para cubrir las fachadas, seguiremos el rio pasando por el Museo del Fado y ya llegando a mediodía recomiendo volver un poco más allá de la Plaza de Comercio para coger un barco que nos lleve al otro lado del rio, Almada, donde encontraremos quioscos/chiringuitos en los que degustar pescado y marisco, lugar donde se encuentra el Santuario de Cristo Rey, una gran estatua de Cristo con los brazos en cruz, dede la que se domina el rio y se tiene una vista expléndida de la ciudad de Lisboa.

Día 3. (Cortesía de Google Maps).
Sintra, Castillo de los Moriscos.

Día 4. Sintra. Para desplazarnos a esta ciudad nosotros utilizamos el ferrocarril, muy cómodo y con lo que evitamos el tráfico. No debemos perdernos esta ciudad sede de la realeza portuguesa, situada en un parque nacional y declarada monumento de la humanidad. Rodeada de bosques y jardines, con palacios y castillos, y con unas calles con un encanto especial, donde encontraremos números establecimientos de comida. Conviene pasear y acercarnos al menos al Palacio Nacional de Sintra, con sus dos características torres, al Palacio da Pena con su colorido y arquitectura y si hay tiempo también visitar la Quinta da Regaleira, curiosa construcción rodeada de jardines con su Pozo Iniciático, la torre, el palacio y el bosque, la visita merece la pena. Y si aún tenéis tiempo y fuerzas pues subir hasta el Castillo de los Moros, a través de un bosque bastante denso.

Día 4. (Cortesía de Google Maps).

Día 5. Si continuáis en Lisboa podéis hacer una excursión en coche a Estoril, Cascais y al Cabo da Roca, e incluso llegar hasta las playas de Nazaret.

Día 5. (Cortesía de Google Maps).

Espero que os haya sido de utilidad. Si se dispone de más días es obligatorio visitar las ciudades de Coímbra, Oporto y Braga.

 

Loading

Dublín en tres días.

Dublín

La capital de Irlanda, la cuna de escritores como James Joyce, famosa por su lucha contra el imperio británico y por la división entre norte y sur, y también por los atentados del IRA. Pero no vamos a politizar, porque esta isla situada al oeste de Gran Bretaña es también famosa por sus duendes, por sus llanuras verdes y sus acantilados. Tras muchos años como colonia logró independizarse, aunque los británicos siguieron en el norte y el conflicto en pos de la unificación aún perdura.

Muchas han sido las vicisitudes de sus habitantes, con migraciones masivas a los Estados Unidos en las épocas de hambre y penuria, pero algo cambió cuando se entró en la Unión Europea, y todo hay que decirlo, aprovechando su dominio del inglés se ha convertido en la sede de grandes multinacionales, que le han permitido un crecimiento espectacular que se muestra en los cambios que ha sufrido su capital. Edificios o rascacielos de cristal a lo largo de la desembocadura del rio Liffey.

500+ Imágenes de Dublín | Descargar imágenes gratis en Unsplash
Temple Bar.
O’Connell Street. (Foto de Frank Huang en Unsplash).

 

Sin embargo, pese a todo conserva sus tradiciones, la música de sus pubs y la cerveza que en ella se sirve, aunque respecto a la comida sigue con los mismos problemas que su vecino británico, mejor buscar una franquicia italiana, turca, china o japonesa que meterse a comer en sus pubs.

Salvo por los rascacielos de cristal de las multinacionales el resto de la ciudad presenta casas de una o dos plantas y además su superficie llana la hace fácil de recorrer. Creo que dos días son suficientes para visitarla, aunque todo depende de lo que nos entretengamos en ciertos lugares como la biblioteca del Trinity College y el famoso libro de Kells, joya del cristianismo celta.

Puente del Medio Penique.
Casa Guinness.(Foto de Tavis Beck en Unsplash)

 

Nosotros reservamos en un hotel cerca de los muelles, Spencer Hotel, y desde ahí siguiendo el rio nos dirigimos hacia el centro de la ciudad, el puente O’Connell, que es el inicio de la avenida principal O’Connell Street Lower, y con su estatua al líder nacionalista del mismo nombre, subiendo la avenida encontramos distintos edificios como el de la Oficina Central de Correos, y destacando sobre todo esta The Spire una gran aguja de 120 metros de altura. Esta calle merece la pena recorrerla y seguramente lo haréis en varias ocasiones. Desde aquí nos dirigiremos hacía el Trinity College, donde nos detendremos viendo el campus, sus jardines y sus edificios y sobretodo visitando la Biblioteca y en concreto el Libro de Kells. Supongo que habremos gastado casi toda la mañana, aunque hay tiempo para ir a ver la estatua de Molly Malone, famosa pescadera de doble vida. Desde aquí volveremos al rio, cruzaremos por el Puente del Medio Penique y nos dirigiremos hacía el famoso barrio de Temple Bar, donde disfrutaremos de la música, en la calle o en el interior de los pubs, y podremos tomar unas pintas de cerveza. Tras comer, y un café o una copa, podremos seguir con la visita yendo a descansar al parque de San Stephen, disfrutando del verdor, los jardines y las lagunas. Posteriormente para terminar la tarde podremos dirigirnos hacía la Catedral de San Patricio y por último al Castillo de Dublín. Supongo que ya se habrá hecho de noche y podemos volver a O’Connell, ver escaparates y buscar donde cenar. De noche es casi obligado volver a la zona del Temple Bar y disfrutar de su ambiente nocturno.

 

Día 1. (Cortesía de Google Maps).

En la segunda jornada la propuesta es coger un tranvía que nos lleve hasta el gran parque de Dublin, el Phoenix Park, donde se encuentra el zoo, con su manada de gamos, distintas plazas y estatuas, y ver de lejos la residencia del presidente de Irlanda, Áras an Uachtaráin en gaélico. Supongo que será mediodía, así que toca volver y reponer fuerzas para que por la tarde nos acerquemos a Guinness Storehouse, la casa de la famosa cerveza negra, allí podremos ver como se elabora, aprender a tirar cerveza del grifo y subir al mirador desde donde veremos toda la ciudad mientras nos tomamos la pinta que hemos tirado. Podemos dirigirnos ahora al barrio de Portobello y ya por la noche tocará volver al centro, O’Connell o Temple Bar en función de las fuerzas y de las ganas de marcha que tengamos.

En los siguientes días podemos compaginar una visita a los pueblos vecinos de Dublin, como el castillo de Malahide y el puerto de Howth pueblo de pescadores y focas, para ello nada mejor que coger un tren y evitar así lo tedioso que resulta acostumbrarte a conducir por la izquierda.

Si disponemos de tiempo, algo que nosotros no tuvimos, es casi obligatorio visitar las ciudades de Cork en el sur, Galway en el oeste y Belfast en el norte.

Día 2. (Cortesía de Google Maps).

Loading

Praga, seguro que volveré.

La capital de la Republica Checa es una de las ciudades europeas con más encanto y más animadas. Su ciudad vieja, muy bien cuidada, es la zona más visitada y concurrida, en ella encontraremos el Reloj Astronómico, el barrio judío con la sinagoga española, y otros muchos lugares que visitar. Praga está construida alrededor del rio Moldaba, y si en su margen derecho se encuentra la ciudad vieja en el izquierdo destaca el Castillo de Praga, desde el que se domina toda la ciudad.

En lo que se refiere a gastronomía hemos de decir que se trata de una típica población centro europea y por tanto dominan las salchichas, el codillo de cerdo, las patatas fritas,…. Y todo acompañado de unas buenas cervezas rubias de las que te aseguro de que no te cansaras.

En esta ocasión reservamos un apartamento cercano al centro de la ciudad, en la margen derecha del rio en unos edificios de comienzos del siglo XX, bien conservados y adaptados. Se trata de un barrio tranquilo, de hecho no hay demasiados establecimientos de restauración, con lo que cuesta encontrar algún sitio donde desayunar y comer, quizá la primera comida del día sea la más difícil de realizar por las grandes diferencias que existen con nuestras costumbres, pedir un café con leche o un solo es ya una proeza, y de tostadas olvidarse.

El primer día nos dirigimos bordeando el rio Moldava hacia el famoso puente de Carlos que nos conecta con la Ciudad Vieja. Caminamos paralelos al rio Moldava, encontrando zonas verdes, bares y cafeterías cercanas al rio, pasando delante del Museo Kampa. Y llegando al puente por calles estrechas, al que accedemos por unas escaleras, nos encontraremos con gran cantidad de gente haciendo turismo, y es como si nos trasladáramos a la edad media, con la gran cantidad de estatuas que encontramos a ambos lados, y con el rio corriendo debajo, es espectacular, podemos hacer cientos de fotos con distintas perspectivas, y al final ya en la entrada de la Ciudad Vieja la torre bajo cuyo arco accedemos a la zona más interesante. Comienzan una maraña de calles estrechas con múltiples establecimientos de todos los tipos: bares, restaurantes, clubs de noche, tiendas de vidrio, museos,…. Es obligatorio perderse pos estas calles y disfrutar de todo lo que nos ofrecen, al final llegaremos a la Plaza de la Ciudad Vieja, donde encontramos el famoso Reloj Astronómico, la Iglesia de Tyn embutida entre edificios, de hecho hemos de atravesar un edificio para llegar a la entrada. La plaza muy concurrida tiene una escultura de un líder religioso, Jana Husa, uno de los precursores de la iglesia protestante y contrario al catolicismo.

Torre Puente de Carlos

C:\Users\Manuel\Pictures\Praga\WhatsApp Image 2022-08-06 at 10.20.01 AM (2).jpeg
Iglesia de Tyn

C:\Users\Manuel\Pictures\Praga\WhatsApp Image 2022-08-06 at 10.26.45 AM (1).jpeg
Reloj astronómico.

Ahora toca ir al barrio judío, desde la plaza de la Ciudad Vieja tomamos la Avenida Kaprova en dirección al rio, giraremos a la derecha hacía la calle Sikorá, y encontraremos primero el antiguo cementerio judío, podemos ver las lápidas desde la calle, al lado se encuentra la sinagoga histórica y el monumento del holocausto. En la siguiente calle a la izquierda se encuentra el Ayuntamiento Judío con sus dos torres , hay algunas tiendas de suvenires, donde entre otras cosas nos ofrecen “golem” figuras de barro con forma de monstruo que se ponían delante de las hogueras y las sombras que proyectaban asustaban a los visitantes inesperados. Siguiendo por Sikorá llegaremos a la escultura de Kafka y a la Sinagoga Española, que es obligatorio visitar.

Cómo ya será hora de comer, podemos buscar algún restaurante, nosotros encontramos el restaurante Upivrnce, cuyo dueño se dedica a hacer

 

Restaurante

Viñetas comic restaurante

Dirección y tfno restaurante

 

comics eróticos, los manteles y las paredes están llenos de algunas de sus creaciones. Allí degustamos un codillo con patatas que estaba delicioso, ah y nos podíamos entender en español.

Desde aquí continuamos hacía la plaza de la Ciudad Vieja en dirección hacia el bulevar Vaclauske Nam y la plaza Wenceslas, un lugar lleno de tiendas y hoteles que termina en el Museo Nacional de Praga. En el camino nos topamos con el museo de Máquinas Sexuales, hay que decir que el sexo no está mal visto en esta ciudad, de hecho hay anuncios por toda la ciudad. Volvimos al inicio del bulevar para girar a la izquierda y coger la avenida Narodní que nos lleva al puente de las Legiones en el rio Moldava. Desde donde tenemos una visión espectacular del Castillo de Praga, especialmente de noche con todo iluminado. Bajamos por el rio hasta la Casa Danzante, una curiosidad arquitectónica de Praga.

Edificio danzante

C:\Users\Manuel\Pictures\Praga\WhatsApp Image 2022-08-06 at 10.26.45 AM.jpeg
Calle peatonal de Praga

C:\Users\Manuel\Pictures\Praga\WhatsApp Image 2022-08-06 at 10.26.35 AM (1).jpeg
Castillo de Praga.

 

 

El segundo día lo reservamos para subir al Castillo de Praga, nos esperaba un paseo con una gran pendiente recorriendo calles típicas de la ciudad, con suelo de pavés, vías de tranvías, plazas y casas típicas. El día era caluroso y sudamos lo suyo para llegar, nos encontramos con un complejo bastante amplio con una mezcla de edificaciones bastante curiosa, con la catedral dentro de la fortaleza y con un gran dispositivo de seguridad. El acceso es libre para todo el recinto, excepto para el interior de la catedral. Las vistas de la ciudad eran impresionantes.

Vista desde el Castillo

C:\Users\Manuel\Pictures\Praga\WhatsApp Image 2022-08-06 at 10.20.01 AM.jpeg
Catedral de Praga

Vista desde el Castillo

Dedicamos la mañana a visitar el castillo y ya a mediodía nos dirigimos hacía el rio, por otro camino hasta llegar el rio, y pasar por el Puente de Mánes hasta la otra orilla. Seguimos el rio hacía el sur, disfrutando de la ribera con sus chiringuitos típicos, barcos restaurante, muelles con barcazas,… llegando al Teatro Nacional, donde según cuentan durante la segunda guerra mundial recibió a la élite nazi encabezada por Hitler. Los checos presumen de no haber sido dominados por nadie, su táctica era dejarse ocupar y hacer la vida imposible al ocupante, la resistencia checa durante la ocupación nazi atentó contra un alto dignatario nazi, Heydrich, lo que conllevó grandes represalias sobre la población. Desde aquí nos dirigimos de nuevo hacía la Ciudad Vieja callejeando, hasta llegar al Teatro Estatal.

Son muchos los bares y restaurantes donde refrescarse y tomar un plato, normalmente abundante, para comer o cenar. Eso sí el cerdo es el rey.

El tercer día hicimos una excursión a Kutna Hora, famosa por tener una Capilla de los Huesos de Sedlec, anexa a un cementerio donde dicen que hay varias capas de enterramientos, todo sucedió cuando un ‘listo’ se trajo un puñado de tierra santa desde Jerusalén y la depositó en este campo santo, en aquella época la gente pagaba por enterrarse en tierra santa y los que gestionaban este cementerio se hicieron de oro. Dado que no había espacio para más sepulturas decidieron sacar los restos y almacenar los huesos en el sótano de la capilla, allí se fueron amontonando en pirámides hasta que un ‘artista’ se dedicó a hacer distintas esculturas con ellas, desde una lámpara al escudo del señor de las tierras.

En Kutna Hora una pequeña ciudad de apenas veinte mil habitantes además del osario encontramos una catedral de grandes dimensiones que construyeron los mineros de la zona en un intento de luchar con la misma Praga, arquitectónicamente parece perfecta pero los cuadros e imágenes de su interior son bastante cómicos. En este lugar también podemos apreciar numerosas construcciones, monumentos, edificios históricos que la han llevado a ser declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO. No es mala idea visitarla, sobre todo porque está cerca de Praga, aunque lo que más me gustó fue el restaurante donde comimos.

Bueno, y esto es todo en nuestra visita a esta preciosa ciudad, de la que me lleve tan grato recuerdo que afirme que volvería pero para una estancia bastante más larga.

Día 1. (Cortesía de Google Maps)
Día 2. (Cortesía de Google Maps)

 

Loading

Roma, Ciudad Eterna.

Roma ciudad eterna, a la que llegan todos los caminos. Y llegar a esta ciudad cuando descarga una tormenta de nieve es algo extraordinario, aunque desde el punto de vista turístico nos condiciona enormemente, más cuando no estaba en nuestras previsiones.

Múltiples son los monumentos, edificios, ruinas, esculturas,… no solo de la época del Imperio Romano sino de toda la larga historia de esta gran ciudad.

La Fontana de Trevi.

Monumento a Vittorio Emanuele II

El primer día nos sorprendió amanecer con veinte centímetros de nieve, nos dirigimos al Coliseo pasando por las ruinas del Foro Romano, todo blanco y con dificultades para andar, había pillado por sorpresa y el ayuntamiento de Roma no había comenzado a retirar la nieve y el hielo para facilitar el tránsito tanto de peatones como de vehículos. El problema es que el Coliseo había cerrado las visitas por riesgos de desprendimientos a causa del fenómeno metereológico.

Foro Romano.

Coliseo

Coliseo

Rodeamos el espectacular edificio y nos dirigimos al Arco de Constantino, y desde ahí en dirección noroeste hasta la Plaza Navona, donde contemplar sus fuentes y tomar un expreso en uno de los múltiples establecimientos que hay en ella. De aquí nos dirigimos al Panteon donde pudimos entrar y contemplar la grandeza de este edificio, después callejeando hacia la famosa Fontana de Trevi donde a pesar de la lluvia nos hicimos distintas fotos y lanzamos una moneda para pedir un deseo.

Panteón.

Interior Panteón.

Rio Tiber.

 

También nos acercamos a un establecimiento que dispensaba cafés expreso y vendía distintos tipos de café. Tomar un helado era también de obligado cumplimiento a pesar del frio que hacía. Era hora de perderse por las estrechas calles peatonales y tomar una piza o cualquier comida típica italiana. Podemos bajar en dirección a la Plaza Venecia por la Vía de la Pilotta, calle peatonal con numerosos arcos y donde encontramos algún establecimiento para comer.

Arco de Contastino.

Obelisco Agonale. Piazza Navona.

Plaza de España.

El segundo día comenzamos temprano pues queríamos ir al Trastévere y subir por sus calles, partimos también de la Plaza Venecia, cercana a nuestro hotel, y por la vía Corso Vittorio Enmanuel II, nos dirigimos al Campo de Fiori, donde nos entretuvimos viendo la gran cantidad de puestos que vendían flores. De ahí fuimos hasta el Puente Sisto para cruzar el Tíber y comenzar a subir por las estrechas calles del Trastévere hasta el mirardor de Janículo, desde donde contemplamos la ciudad. Para bajar utilizamos la vía rápida, una escalera que desciende en empinado pendiente hacía el centro de este barrio, para llegar a la Basílica de Nuestra Sra del Trastévere, visitarla y disfrutar de sus pinturas y frescos, y a continuación buscar un sitio donde comer que hay muchos que no solo sirven pizza y pastas, también buenas carnes. Después y tras un buen expreso, nos dirigimos hacía la Iglesia de San Francisco Ripa y de ahí hacía el Tíber, cruzando por la Isla Tiberina, y adentrándonos de nuevo por las calles de la ciudad, perdiéndonos en sus calles y pequeñas plazas.

El tercer día quisimos visitar la Plaza de España, con su particular escalinata, donde claro está nos hicimos la correspondiente foto. De ahí callejeando fuimos a la Villa Médici, y a continuación nos dirigimos a la Piaza del Popolo, con su gran obelisco. Seguimos hacía el sur, pegados al rio y desembocamos, tras cruzarlo, en el Castillo de San Ángelo, construido por el emperador Adriano, y muy cercano a la Ciudad del Vaticano, que en este viaje no tocaba visitar. Desde aquí y cruzando de nuevo el Tiber nos dirigimos hacía la plaza Venecia callejeando y disfrutando de la ciudad.

Indicar que las tardes noches las dedicamos a visitar las numerosas tiendas de ropa, Vía del Corso, que hay en la ciudad. En esta calle también podemos visitar algunas iglesias y monumentos y disfrutar de otro tipo de ciudad. ¡Ahh! y ojo con los precios, pues si no lees bien las cartas te pueden clavar, o cobrarte cuatro euros por una simple infusión en un bar.

 

C:\Users\Manuel\Pictures\Roma 2018\20180227_121913.jpg
Palacio de San Calixto.

C:\Users\Manuel\Pictures\Roma 2018\20180227_122228.jpg
Iglesia en el Trastévere.

C:\Users\Manuel\Pictures\Roma 2018\20180227_095206.jpg
Teatro Marcelo.

 

Itinerario-1. (Cortesía de Google).
Itinerario-2. (Cortesía de Google).
Itinerario-3. (Cortesía de Google).

 

 

Loading

Berlín en 3 días.

Berlín, actualmente capital de Alemania tras la caída del muro y la reunificación de los dos estados es una de las ciudades más cosmopolitas y dinámicas de Europa. Su historia es particularmente convulsa durante el siglo XX, especialmente con la llegada al poder de Adolf Hitler y el partido nazi, sus avenidas vivieron los grandes desfiles y concentraciones del régimen. La calle o avenida Under Den Linden, vía que termina en la Puerta de Bradenburgo, sintió el paso de la oca de las unidades del ejército alemán y de las unidades de las SS. Cuando caminas por esta calle aún podemos encontrar solares con edificios destruidos por la acción de la guerra. También podemos encontrar trozos de muro, algunos bien conservados, llenos de grafitis y ahora objetivo de los turistas.

Pilsen.

Paulaner.

 

A parte de todo, esta gran ciudad europea parece haberse recuperado, la mayoría de sus grandes monumentos se han restaurado y su vida ha recuperado el dinamismo y la vitalidad que le caracterizaba, sus bares abiertos durante la noche, los cabarets,….

He visitado varias veces esta ciudad, unas por trabajo y otras de turismo, en distintas épocas del año, pero siempre he encontrado cosas nuevas que visitar y de disfrutar. Algo importante es que es muy cómodo pasear por sus calles, la ciudad es llana y está cruzada por ríos, y a pesar de su gran amplitud es muy cómodo visitarla.

Monumento a Schiller situado en la plaza Gendarmenmarkt.

Relieve en honor a Karl Liebknecht proclamando la «Libre República Socialista» el 9 de noviembre de 1918.

Me centraré en el distrito central, el Mite, donde se encuentran sus principales monumentos, museos,… Estableceremos dos itinerarios principales para los que habrá que dedicar al menos dos días, siempre en función del grado de detalle de nuestras visitas, porque si vamos a la isla de los museos y entramos en cada uno de ellos necesitaremos varios días.

Plaza Gendarmenmarkt, destacando el Konzerthaus (sala de conciertos) y la Catedral Alemana

Torre de comunicaciones. Alexanderplazt.

Museo Bode (Bode-Museum), Isla de los Museos.
Museo Altes.

Día 1: Partimos de Alexanderplatz, con la torre de comunicaciones que domina todo el espacio, podemos subir y tomar alguna bebida mientras disfrutamos de una panorámica de la ciudad. Nos dirigiremos hacía la Catedral de Berlín y la isla de los museos, al menos me pararía a visitar el Altes en frente de la catedral, el Pérgamo, o el Neues donde se encuentra el busto de Nefertiti. Nos dirigimos hacia la avenida Unter den Linden o paseo de los Tilos, y nos dirigimos hacía la Puerta de Bradenburgo, en el camino nos encontraremos con otras edificaciones importantes como la ópera, la universidad,… y hacía el final la embajada de Rusia y alguno de los más antiguos hoteles de esta ciudad el Adlon Kempinski. Nos encontraremos en la plaza de París, delante de la Puerta de Bradenburgo, donde hay siempre un gran ambiente con actores disfrazados de soldados rusos, americanos,.. con los que hacernos una foto con la puerta detrás. Atravesaremos el monumento y veremos que comienza el Tiegarden, el gran parque de Berlín. A la derecha podremos ver el majestuoso parlamento alemán, el Reichstag, con su moderna cúpula de cristal. Podemos visitar el edificio y subir a la cúpula desde donde tendremos una visual de la ciudad e incluso mirando hacia dentro veremos los escaños.

 

Catedral de Berlín,

Universidad Humboldt de Berlín,

Estatuas euroasiaticas.

Podemos descansar en la Plaza de la República, antes de dirigirnos hacia el sur, pasando por delante de la embajada de EEUU, y llegando a un monumento gris, Monumento a los judíos de Europa asesinados, como una ciudad de tumbas. Siguiendo hacía el sur llegaremos a la Potsdamer Platz, donde veremos algunos restos del muro, y podremos pasar hacia la Plaza Sony, conjunto de rascacielos de cristal con una cúpula del mismo material, donde encontraremos algunos restaurantes, cines y la reproducción de una vivienda de principios de siglo. Aquí podemos comer o tomarnos un tentempié.

Trozo de muro en la Plaza Postdam

Check-point Charlie.

Seguiremos ahora hacía el este por la Leipziger Straße hasta llegar a la calle Friedrichstraße, y mirando hacia el sur nos encontraremos con el Checkpoint Charlie, frontera entre la zona americana y la zona soviética durante la guerra fría. Podremos hacernos algunas fotos y alrededor veremos locales dedicados a rememorar la segunda guerra mundial.

Para finalizar subiremos por Friedrichstraße hasta una plaza donde encontraremos varios monumentos: La catedral Deutscher Dom donde hay exposiciones sobre la democracia, la plaza Gendarmenmarkt, un teatro para la música Konzerthaus Berlin,… Alrededor de esta plaza hay distintos establecimientos para tomar una cerveza y para cenar.

Cortesía de Google.

Día 2 y 3: Aquí propongo desplazarnos en taxi, no son muy caros, o en otro medio al Palacio de Charlottenburg, aquí necesitaremos unas horas para ver por dentro el edificio y para pasear por sus jardines con el rio Spree a su derecha. Desde aquí podríamos desplazarnos, también en algún medio de transporte, hacia el Europa Center, con su iglesia o mejor dicho su torre derruida por los bombardeos en la segunda guerra mundial, Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, el zoo de Berlín, uno de los más famosos del mundo, y los populares almacenes KaDeWe  . Aquí comienza la famosa calle de Kurfürstendamm, donde encontraremos los establecimientos de moda internacional. En esta zona hay bares y restaurantes, algunos tradicionales, donde tomar un codillo y una cerveza, también es famoso el Pub Irlandés donde en las noches hay música en directo. Yo buscaría algún lugar donde comer.

 

Sinagoga de Berlín.

Monumento a los judiíos represaliados.

Por la tarde y de nuevo en algún medio de transporte volveremos hacía la plaza Alexander, para desde allí desplazarnos hasta el barrio donde se encuentra la Nueva Sinagoga de Berlín. Podemos visitarla y dar unas vueltas por estas calles, allí podemos encontrar un antiguo cementerio judío, el cementerio de la memoria judía. Podemos ir hacia el sur, pasear junto al rio Spree para llegar al Barrio Nikolai. Nos encontramos con las edificaciones más antiguas de la ciudad, con uno de los restaurantes más antiguos, recomiendo pasear por estas calles y tomar unas cervezas, o si ya es la hora cenar.

 

 

Barrio San Nicolas.

Restaurante Zur Gerichtslauben. Barrio Nikolai.

Iglesia museo S. Nicholas.

 

Cortesía de Google.

Esta es la propuesta que nosotros hacemos, evidentemente se necesita más tiempo del indicado, al menos cuatro días para ir sin prisas y dejarnos llevar por la ciudad. Hemos de tener en cuenta que es una ciudad muy extensa y aunque es llana, al final hacer veinte kilómetros en un día no es difícil. Nos faltaría visitar la zona noroeste de Alezxanderplatz, donde se aprovechan los huecos de los puentes de la vía del tren con establecimientos de restauración y de ocio.

Y si se tienen días propondría dedicar un jornada para acercarnos en tren a Potsdam, con sus lagos, las viviendas de la Stasi y de los servicios secretos rusos, el barrio holandés y demás monumentos.

Espero que os sea útil.

Loading